Región Capital

El debate sobre la próxima elección de alcaldes no debe limitarse a analizar los problemas internos de Bogotá –movilidad, inseguridad, desempleo y pobreza–, sino que debe extenderse a la Región Capital, comprendida también por el Departamento de Cundinamarca. Las relaciones entre estas dos reparticipaciones territoriales han pasado de la separación y el conflicto, con la creación en 1945 del Distrito Especial, a la necesaria coordinación como consecuencia del fenómeno de la glocalización, que obliga a actuar desde lo global y lo local. Esta nueva visión recibió un importante impulso con la aprobación del documento Conpes 3256, que define políticas y estrategias para la acción concertada del desarrollo de la zona, para pasar de un escenario concentrado alrededor de Bogotá, a otro desconcentrado, basado en una red de ciudades en todo el territorio de Cundinamarca.

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febrero 28 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-02-28

Ambas regiones se necesitan. De una parte, Bogotá representa el 30 por ciento del PIB nacional, el 55 por ciento de las importaciones y el 25 por ciento de las exportaciones no tradicionales; y de otra, el departamento produce los recursos hídricos y de alimentación que requiere la capital, y aloja a muchos de sus habitantes. Se estima que, en 20 años, la región tendrá 14 millones de personas. Hay que hacer un ejercicio de construcción colectiva, basado en un modelo de competitividad sistémica y no sólo empresarial, que es al que se le ha dado mayor énfasis. Porque, si bien es cierto que Bogotá en este último aspecto ha venido mejorando en el ranking de competitividad que elabora América Economía Intelligence sobre las mejores ciudades para hacer negocios, al pasar del puesto 16 en el 2003 al 8 en el 2010, se encuentra rezagada en materia de capital intelectual (ciencia y tecnología, patentes, publicaciones científicas) y en la creación de empresas con base intensiva en capital y conocimiento. Además, en el índice del Doing Business Colombia 2010, que elabora el Banco Mundial para 21 ciudades colombianas, y que estudia las regulaciones comerciales desde la perspectiva de una pequeña o mediana empresa, Bogotá apenas ocupó en este año el puesto 12, habiéndole correspondido el primer lugar a Manizales. Pero eso no es todo. Los problemas y retos para la región son mayores dentro del concepto de competitividad sistémica. Falta mucho por hacer en los aspectos relacionados con el ordenamiento territorial, la concentración de la población en la ciudad capital, las limitadas ventajas competitivas dinámicas para aprovechar las oportunidades de la globalización, las amenazas en la seguridad alimentaria, la convivencia pacífica, las debilidades en los procesos de innovación y capital humano para incrementar la productividad, la creación de clústers de clase mundial y la imperiosa necesidad de posicionarse como un centro de producción y exportación de servicios. El análisis anterior debe complementarse con la evaluación de la compleja propuesta contenida en el Plan de Desarrollo 2012-2014, de crear seis regiones con capacidades de desarrollo endógeno similares, cada una como agregación de municipios afines de varios departamentos, con el fin de focalizar sus necesidades. La Región Capital quedaría dentro de la Región Central propuesta. Esta iniciativa no ha sido bien recibida en el Senado, y más bien el tema podría encuadrarse dentro del proyecto de ley sobre ordenamiento territorial, que también está en discusión en el Congreso. "El debate sobre la próxima elección de alcaldes no debe limitarse a analizar los problemas internos de Bogotá, sino que debe extenderse a la Región Capital, comprendida también por el Departamento de Cundinamarca". emece1960@yahoo.com *Consultor internacional ADRVEG

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