‘Salir de la caja’

En el tema del talento humano se concede hoy mucha importancia a algo que llaman ‘salir de la caja’. La caja son paradigmas que bloquean y creencias que paralizan, en suma, la rigidez del Ego. ‘Salir de la caja’ es atreverse a cambiar, ser flexible, humilde y romper paradigmas con osadía. Es entender que muchos sueños quedan truncados cuando te empecinas en no cambiar y hacer lo mismo. ‘Salir de la caja’ pide libertad, autoestima, osadía y sólo se logra con una mente abierta, algo que les faltó a los suizos, dueños del mercado mundial de relojes en un 90 por ciento, por allá en 1979. Se quedaron en la caja y bajaron dramáticamente del 90 al 15 por ciento porque Japón sacó relojes con cuarzo hacia 1980. Este país cayó después en la misma trampa y cedió de nuevo ese sitial a los suizos, gracias a creativos audaces como Swatch.

POR:
abril 28 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-04-28

Por eso elige ser flexible, honesto, creativo y cuídate de varios errores fatales. Los peores son: no aprender del error, la soberbia, el individualismo y escasa apertura a las ideas nuevas. También la irresponsabilidad y la falta de iniciativa. Si sufres con una de esas plagas, comienza por atacarlas. Para mejorar el liderazgo organiza primero la casa y realiza un reconocimiento sincero. Mejora los comportamientos vitales, identifica las fortalezas, las debilidades y traza un plan. Logra que las personas no se centren en las debilidades, descubran su genio interior y sigan un plan de acción con fe y pasión. El reto es mejorar en lo bueno, en lugar de preocuparse por aquello en lo que no se puede ser bueno. También en una pequeña organización o empresa se ejerce liderazgo y uno comprueba algo interesante en el espacio de las Pymes: la mayoría de los microempresarios son macropositivos y macrosoñadores. Aman lo que hacen, son perseverantes, no escatiman esfuerzos ni se dejan asediar por el desaliento. Muchos de ellos son mujeres dispuestas a dar lo mejor de sí, viendo retos en los obstáculos. Como Olga Lucía, una humilde vendedora de jugos que empezó en la calle con escasos recursos. Desde el inicio mantenía su chaza limpia, compraba naranjas de calidad y se las ingeniaba para innovar. Hace años me ofreció en una esquina un jugo especial y ella misma le había adicionado estos ingredientes: un poco de brandy, un huevo de codorniz, miel, vitaminas y potenciavit, un supuesto afrodisíaco. Pasó el tiempo y, gracias al buen servicio y el buen trato, ya tenía una pujante famiempresa. Uno mismo traza su destino o su suerte. Quien lidera sabe que la conquista más valiosa es la conquista de sí mismo, es llegar al autocontrol de los sabios. La meta dorada es consagrarse a conocer las emociones y pulir el comportamiento. ¿Cómo? Con humildad, aceptando los vacíos y llenándolos con amor, dedicación y persistencia. El líder reconoce sus falencias, sabe que el sendero cómodo es negar los defectos o excusarse en la mala suerte y lo sensato es corregirlos y pensar en grande. Escritor - Conferencista

Siga bajando para encontrar más contenido