Sigue en vilo negociación de la mesa agrícola en el TLC

La incertidumbre de los empresarios del sector agropecuario sigue creciendo y no en vano. La reunión de la mesa agrícola que estaba prevista que se iniciara ayer no se llevó a cabo.

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enero 31 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-01-31

Inicialmente se había dicho que la reunión entre los negociadores de Estados Unidos y de Colombia debía comenzar a las 10 de la mañana pero a esa hora los norteamericanos señalaron que no estaban todavía disponibles y pospusieron el encuentro para la una de la tarde. Sin embargo, cuando llegaron a esa hora los negociadores colombianos, también fueron devueltos porque los estadounidenses seguían sin ‘tiempo’ para atender a la delegación colombiana. Hacia las dos de la tarde se cumplió una reunión con el representante comercial de Estados Unidos, Robert Portman, y un grupo de altos funcionarios de E.U. cuyos resultados no fueron comentados por los funcionarios colombianos. Lo que incrementó la incertidumbre fue el tono desesperanzado del ministro de Comercio, Jorge Humberto Botero, quien comentó que no es claro que con lo que hay hasta el momento se pueda cerrar el acuerdo, pero no quiso hacer más precisiones. A su vez, los productores de arroz, maíz y pollo, insistieron ante el Gobierno en la necesidad de garantizar medidas que protejan sus productos de la competencia de Estados Unidos. Al término de una reunión que se cumplió ayer en la mañana de los gremios y empresarios del agro con el Gobierno, los dirigentes gremiales se mostraron confiados en que los negociadores colombianos insistirán ante su contraparte de E.U. para defender a los productos más sensibles y que mayor impacto social tienen en términos de generación de empleo en el país. El gerente de Fedearroz, Rafael Hernández, explicó que debido a que E.U. no negocia los subsidios que otorga a sus productores agrícolas en el TLC con Colombia, es necesario establecer unas medidas de defensa comercial que contrarresten estas distorsiones. Según Hernández, estas deben quedar contempladas en el acuerdo comercial y no pueden depender únicamente de las ayudas que internamente está ofreciendo el Gobierno colombiano, pues reiteró que no hay un Estado capaz de financiar indefinidamente un producto pues fiscalmente sería insostenible. Aunque reconoció el esfuerzo que está haciendo el Gobierno para ofrecer ayudas al sector arrocero, explicó que esta es una forma de “ayudarles a los agricultores a un buen desaparecer”. Hernández reiteró que el arroz es uno de los productos que mayor impacto tienen en generación de empleo rural, entre los cultivos semestrales, y esta debe ser una consideración importante a la hora de definir los términos de las negociaciones. Por su parte el presidente de Induarroz, Luis Fernando Forero, dijo que a las preocupaciones de los productores se suman las de los industriales del arroz, que temen que el ingreso de contingentes muy grandes de Estados Unidos distorsionen este mercado, que ya está afectado por el ingreso de producto de contrabando proveniente desde Venezuela. La propuesta de los arroceros, que fue coordinada por toda la cadena, es que no se acepte más allá de un pequeño contingente proveniente de Estados Unidos, con un crecimiento vegetativo, porque el país es autosuficiente. Adicionalmente, los industriales del arroz piden que el contingente esté sujeto a lo que se denomina un requisito de desempeño, es decir que primero haya absorción de la cosecha nacional. En este tema, las posiciones son bien distantes pues mientras Estados Unidos pide un cupo para 103.000 toneladas anuales en el equivalente de arroz blanco (procesado industrialmente) la propuesta colombiana plantea un cupo de 15.000 toneladas de blanco y 27.000 toneladas de paddy (en cáscara). Perú en este tema aceptó un período de gracia de cuatro años y un arancel base de negociación de 52 por ciento con desgravación a 17 años (en el último año habrá ingreso libre). El contingente –cuota anual- aceptado por Perú fue de 74.000 toneladas, con un crecimiento anual del 6 por ciento. - Debe ser una negociación benéfica Los productores avícolas tienen más de un pero a la negociación. El presidente de Fenavi, Jorge Enrique Bedoya, ratificó el llamado para que la negociación sea beneficiosa para el país y se logre contrarrestar la distorsión que existe en el consumo estadounidense. Según Bedoya, la negociación que ha planteado este gremio abre las puertas a la competencia de E.U. en productos industrializados a partir del pollo, es decir cerca del 80 por ciento del ámbito, pero busca un tratamiento especial, a través de contingentes pequeños, para los trozos de pollo y la gallina de descarte, productos que no son consumidos allí y que se venden a terceros países a precios de rescate.

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