Una sola voz

Ha subido de tono la controversia en la que han terciado el Ministerio de Minas, el de Ambiente e Ingeominas, después de que El Tiempo publicara hace unos días un informe según el cual en los parques naturales y otras zonas protegidas del país se está haciendo exploración y explotación del subsuelo.

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febrero 27 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-02-27

El tema es de una importancia fundamental, pues toca no sólo a vastas áreas preservadas para el goce responsable de ésta y las futuras generaciones, sino que también tiene que ver con el frágil equilibrio ecológico de una nación rica en recursos, que los ha despilfarrado de manera irresponsable en el pasado. Y es que no es necesario ser un defensor a ultranza de la causa verde para darse cuenta de que asuntos como el calentamiento global tienen incidencia real en Colombia y exigen tomar todas las precauciones del caso. En ese sentido, resulta preocupante la existencia de 17 títulos mineros en parques naturales, de acuerdo con Ingeominas. Para algunos, dichos permisos violan la Constitución de 1991, aunque la entidad estatal afirma que no fue sino hasta la expedición de la Ley 685 del 2001, más conocida como el Código de Minas, que fueron establecidos los lineamientos del caso. La norma mencionada relaciona las áreas excluibles de la minería, dentro de las cuales están el sistema de parques nacionales naturales, los parques naturales regionales y las zonas de reserva forestal. En este último caso es posible adelantar proyectos bajo ciertas condiciones, siempre y cuando la zona explotada sea remplazada por otra similar en la misma área. Es en medio de esa situación que se enmarca la suerte de la mina ‘La Colosa’, nombre que recibe el yacimiento aurífero descubierto por la multinacional AngloGold Ashanti, en la parte rural de Cajamarca en el Tolima. De acuerdo con las evaluaciones preliminares, el hallazgo en la Cordillera Central es uno de los tres más importantes en el mundo durante la última década. En cifras gruesas, éste podría contener entre 12 y 15 millones de onzas de oro, valoradas en más de 10.000 millones de dólares, dependiendo de los altibajos de la cotización del metal en los mercados. No obstante, el desarrollo de la zona está paralizado desde hace más de un año, por cuenta de la falta de permisos ambientales. Una de las causas de la controversia es que si bien la construcción de las instalaciones generaría centenares de empleos y millones de pesos en regalías para los municipios aledaños a ‘La Colosa’, existen temores de que las eventuales obras afecten las fuentes de agua que nutren a los acueductos de otras poblaciones tolimenses, situadas en el Valle del Magdalena. Por otro lado, la empresa alega que aunque quiere cumplir todas las normas, ha sido sometida a ir de una oficina a otra, pues hay problemas de jurisdicción entre los entes regionales y nacionales, una afirmación que es rechazada por el Gobierno. Como si lo anterior no fuera poco, voceros del sector dijeron que la falta de claridad en los procedimientos ha llevado a la paralización de una quincena de iniciativas en todo el país. Incluso hay quienes dicen que la celebración de una reunión mundial de la industria minera en Canadá no podía llegar en peor momento, pues el mensaje es que las compañías del ramo no son bienvenidas en el país. Esa no sería una buena noticia si se tiene en cuenta que una parte mayoritaria de los ingresos externos del país proviene de la explotación de los recursos que están en el subsuelo. Según el Ministerio de Minas, en el 2008 llegaron inversiones extranjeras por 1.700 millones de dólares tan solo para la minería, sin contar el petróleo. Así las cosas, lo que se necesita es claridad en el tema y que el Gobierno hable con una sola voz. Esta debería reafirmar que cualquier tipo de explotación en los parques naturales está prohibida, pero que en las zonas de reserva, como la que contiene a ‘La Colosa’, hay soluciones posibles. Estas deben ser encontradas en forma expedita, pues pocas cosas hay más abominables que el ‘peloteo’ entre despachos públicos. Puesto de otra manera, hay que desmontar la idea sobre la incompatibilidad de la minería con el medio ambiente, pues la experiencia de otras latitudes muestra que es posible preservar las riquezas naturales, mientras se explotan las que están en el subsuelo. '' Hay que desmontar la idea sobre la incompatibilidad de la minería con el medio ambiente, pues la experiencia de otras latitudes muestra que es posible preservar las riquezas naturales, mientras se explotan las que están en el subsuelo.WILABR

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