Tener sueño en el día puede ser una enfermedad

EFE. Morirse de sueño mientras es de día constituye un gran problema entre la población mundial, sobre todo adulta y residente en países de Occidente, y suele deberse a desórdenes del ritmo circadiano, o biológico.

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octubre 30 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-10-30

Estas personas padecen de Somnolencia Diurna Excesiva. Según el Instituto de Investigaciones del Sueño, con sede en Madrid (España), estos desórdenes se caracterizan por alteraciones persistentes y recurrentes del sueño, dificultad para quedarse dormido en la cama y excesiva somnolencia cuando se está despierto. Renata Egatz, del departamento de Neurofisiología Clínica del mencionado Instituto, dice que este problema se está incrementando como consecuencia de la crisis económica, los problemas laborales y la ansiedad derivada de las noticias que continuamente alertan sobre este asunto. El insomnio se produce justamente cuando las horas de sueño programadas o deseadas no son compatibles con los ritmos circadianos de nuestro organismo, agrega el mencionado centro en sus protocolos de tratamiento. Esto se debe a la falta de sueño reparador, también se caracteriza por la incapacidad o dificultad para mantener el rendimiento psicológico, intelectual y físico, tanto en las actividades laborales como de ocio. El sueño nocturno no reparador causante de la Somnolencia Diurna Excesiva, también conocida como hipersomnia, puede obedecer a causas mecánicas, como por ejemplo una sobreexcitación provocada por el consumo de sustancias estimulantes, ya sean drogas, fármacos, café, tabaco o alcohol. Un factor desencadenante también de problemas de descanso nocturno es la apnea, esa dificultad para respirar que causa obstrucciones en la garganta cuando estamos postrados en la cama, lo que provoca una importante reducción del oxígeno en la sangre y constantes despertares inconscientes que impiden el sueño reparador. Además de producir Somnolencia Diurna Excesiva, la apnea del sueño reduce la calidad de vida, puede causar hipertensión arterial, y enfermedades cardio y cerebrovasculares. No obstante, la apnea tiene una solución relativamente fácil, aunque hay que diagnosticarla en las unidades de sueño, donde se hace una historia clínica del paciente y una exploración de la vía respiratoria superior. El primer tratamiento consiste en reducir los factores de riesgo más frecuentes, como la obesidad, y los agravantes, como el alcohol, los fármacos sedantes y el tabaco, así como evitar dormir boca arriba. La narcolepsia Más complejas y peligrosas son la narcolepsia o la hipersomnia idiopática, dos causas de somnolencia de origen neurológico. Según la Sociedad Española de Neurología, las personas afectadas por narcolepsia tardan hasta diez años en ser diagnosticadas y, mientras tanto, sufren el estigma social de parecer ‘perezosos’ ante la necesidad de dormir demasiado. Esta enfermedad neurológica crónica, que afecta a una de cada 2.000 personas, se caracteriza por una desorganización del ciclo vigilia-sueño, y su síntoma más incapacitante es la somnolencia excesiva diurna. La narcolepsia provoca un acceso de sueño irresistible a quien la padece, lo cual le lleva a dormirse en situaciones impensables: estando de pie, durante una conversación, mientras come o, lo que es más peligroso, cuando conduce. La hipersomnia idiopática, que es de origen desconocido, tiene unas características similares a la narcolepsia, pero los afectados por aquella patología no pierden el control muscular ni sufren alucinaciones (cataplejía) como suele ocurrir con los narcolépticos. En cualquier caso, estos dos trastornos neurológicos pueden llegar a ser incapacitantes, con un coste laboral y psicológico elevado. Riesgo al conducir Uno de los riesgos más graves de los afectados, en sus diferentes variantes, por la Somnolencia Excesiva Diurna, es el de la conducción. Las principales señales de alerta son, según los expertos, la dificultad de enfocar la vista o mantener los ojos abiertos, los problemas para mantener la cabeza erguida, los bostezos repetidos, inquietud e irritabilidad, dificultades para localizar la ruta o aproximarse excesivamente al vehículo que precede. "Estos desórdenes se caracterizan por alteraciones persistentes y recurrentes del sueño, dificultad para quedarse dormido en la cama y excesiva somnolencia cuando se está despierto”.ADRVEG

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