Suramérica, cada uno jala para su lado

El peligro de un desmoronamiento de la Comunidad Andina de Naciones y las disputas dentro del Mercosur han expuesto en carne viva los tropiezos de Brasil y sus vecinos para integrar a toda América del Sur, sostienen algunos analistas.

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abril 28 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-04-28

Y esa circunstancia, dicen, probablemente sople viento a favor de los tratados de libre comercio directos entre Estados Unidos y las naciones suramericanas y en contra de la idea de que, un día cercano, todo el continente sea un solo bloque económico. “Como están las cosas, no existe ninguna posibilidad de organizar una Comunidad Suramericana por lo menos en 20 años”, opinó Walder de Goes, analista político brasileño. Hace sólo pocos años la idea de un continente suramericano integrado, capaz de negociar acuerdos comerciales en bloque con los Estados Unidos y la Unión Europea, era ofrecida como una realidad próxima a concretarse. Brasil, la principal economía suramericana, consideró que el primer paso para dinamizar el comercio sería vertebrar a la región. Proyectos para construir caminos, ferrovías y puentes por miles de millones de dólares han sido puestos en marcha en lugares tan distantes como el extremo oeste brasileño donde se juntan las fronteras con Perú y Bolivia, y su extremo noreste, para unir mejor esa región con Guyana. Fundamentos esenciales del programa eran la Comunidad Andina y el Mercosur, que engloban a toda la región, salvo Guyana, Suriname y Chile. Las disputas dentro del Mercosur parecían confinadas principalmente a los dos grandes de ese grupo, Argentina y Brasil. Recientemente, los socios menores, Paraguay y Uruguay, empezaron a quejarse públicamente de las desventajas de ser socios de vecinos económica y geográficamente gigantes. Pero el Mercosur, como institución, replicaba que el comercio entre los cuatro países y sus asociados (Bolivia, Chile y Perú) se había multiplicado casi por cinco en una década y que la tendencia a crecer se mantendría. Ahora ha surgido la disputa más grave que se recuerde entre Argentina y Uruguay por la construcción de plantas de pulpa de papel sobre la frontera. Argentina se opone al proyecto uruguayo, el mayor emprendido por ese país. Y Uruguay ha amenazado con llevar la cuestión a la Organización de Estados Americanos (OEA), lo que restaría credibilidad al Mercosur para juzgar y decidir sobre disputas internas. Entretanto, la Comunidad Andina amenaza con zozobrar. El presidente venezolano Hugo Chávez, la declaró muerta con la firma de Perú, primero, y Colombia, poco después, de un tratados de libre comercio con Estados Unidos. Washington lleva firmados nueve acuerdos de libre comercio en la región y ha revertido parcialmente el colapso de los esfuerzos para formar el Area de Libre Comercio de las Américas (Alca), a la que Brasil y sus socios de Mercosur, al igual que Chávez, se oponen. Las tensiones andinas registraron temperaturas febriles cuando el presidente boliviano Evo Morales, acusó a su colega peruano Alejandro Toledo de ‘traidor’. Chávez tomó partido al lado de Morales y desahució a la CAN. El mandatario reiteró su pensamiento de que la organización está muerta y parafraseando el Evangelio sentenció: “Dejemos que los muertos entierren a sus muertos”. El presidente colombiano desafió a Evo Morales a demostrar que Bolivia perdería con el tratado colombo-estadounidense. Y anunció que Colombia compensaría a Bolivia si así fuese. Asociados al Mercosur figuran Bolivia, Chile, Ecuador, Perú, Colombia y Venezuela. Sin embargo, los países que han logrado un mayor nivel de integración son Venezuela y Bolivia, ha diferencia de los demás países andinos que miran prioritariamente a E.U. Esta circunstancia, coincide con las firmas de los tratados de libre comercio de Colombia y Perú con Estados Unidos, y de las negociaciones que adelanta Ecuador, en el mismo sentido. México que también aspira a asociarse al Mercosur, por otro lado tiene un sustancial Tratado de Libre Comercio de América del Norte con Estados Unidos y Canadá. La idea de la asociación entre el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones (CAN) era para consolidar la posición de América del Sur en sus negociaciones hacia el exterior. AP Uruguay, inconforme con Mercosur El presidente Tabaré Vázquez, como dos antecesores suyos en Uruguay, lanzaron fuertes dardos contra Mercosur. “El Mercosur atraviesa por uno de sus peores momentos y tal como está no sirve a Uruguay”, dijo Vázquez. El dos veces presidente Julio M. Sanguinetti sostuvo que hay dos opciones: que “los países se sinceren y creen un Mercosur en serio o que el bloque deje de existir”. Por su parte, el ex presidente Luis A. Lacalle rechazó a Venezuela como miembro pleno: “un país con las peculiares características de su régimen y su presidente. Eso lleva a la política de confrontación y a comprar un problema con E.U. No podemos tener políticas externas basadas en ideologías”.

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