Temores por incidencia en la relación con Venezuela aún no se han despejado

Tras varias reuniones convocadas por la secretaría de la Comunidad Andina para resolver una consulta propuesta por Colombia, Ecuador y Perú, a sus socios comerciales -Venezuela y Bolivia- para modificar la legislación andina en el tema de propiedad intelectual, los resultados han sido nulos. Los tres primeros, que quieren celebrar un acuerdo comercial con Estados Unidos, requieren con urgencia adaptar la legislación andina a los compromisos ya contraídos con E.U.(VER GRÁFICOS - BALANZA COMERCIAL Y PARTICIPACIÓN DE LAS EXPORTACIONES INTRACOMUNITARIAS)

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febrero 27 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-02-27

Pero ni presiones, ni halagos ni argumentos han valido hasta el momento para que Venezuela y Bolivia den su brazo a torcer. En el caso de Bolivia, la semana pasada se habló de que existían ciertas flexibilidades. Con Venezuela el tema es a otro precio. El Gobierno del vecino país ha visto desde hace varios meses con preocupación el impacto que podría tener en el comercio subregional el TLC que sus socios quieren firmar con E.U. Este no es un tema reciente. Desde cuando se anunciaron las negociaciones, a comienzos del 2004, altos funcionarios del Gobierno vecino han alertado por las distorsiones que se pueden generar en el acuerdo andino. A finales del año pasado, un estudio adelantado por funcionarios del gobierno venezolano generó alertas tempranas sobre el impacto que podría tener el hecho de que su principal socio comercial en la región, Colombia, le otorgara condiciones especiales a E.U. La preocupación en Venezuela se basaba, por un lado, en el desplazamiento de sus productos ante el mayor interés de los empresarios de adquirir materias primas en E.U. Pero paraba ahí. También había inquietud por el bienes del agro subsidiados y productos usados o remanufacturados en los que E.U. ha mostrado interés de exportar a Colombia y los demás andinos, y que podrían introducirse en Venezuela aprovechando que existe libre circulación de mercancías. El último episodio se dio por cuenta del interés de Colombia de modificar la legislación andina en medicamentos, que para Venezuela es abiertamente inconveniente por el impacto en los costos de la salud. Y no sólo el Gobierno vecino ha expresado sus reservas. También en Colombia empresarios que realizan negocios importantes con el vecino país reiteraron durante todo el proceso que surtió el TLC que era necesario garantizar que no se presentaran fisuras en el comercio binacional, pues Venezuela es actualmente el segundo socio comercial más importante. No en vano se alcanzó el año pasado cifras récord en el comercio binacional, que sobrepasó los 3.200 millones de dólares. Las exportaciones colombianas a ese país alcanzaron los 2.097 millones de dólares, mientras que las importaciones alcanzaron los 1.163 millones de dólares al cierre de 2005. La presidenta de la Cámara Colombo-Venezolana, María Luisa Chiappe, dijo en diciembre pasado, durante la asamblea del gremio, que si bien el tratado comercial con E.U. genera buenas expectativas para los empresarios colombianos, no se debe descuidar al mercado venezolano, que siempre ha estado allí y con el que nos une una relación de hermandad.

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