El transporte de carga, la lleva muy pesada

El panorama para las firmas comercializadoras de vehículos de carga durante el 2008 no fue tan claro como se esperaba, especialmente desde que el Ministerio de Transporte emitiera el decreto 2085, con el que amplió el pago de las pólizas para adquirir camiones, por efecto de la chatarrización.

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febrero 28 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-02-28

Los más afectados con la norma fueron los compradores de minimulas y de articulados, que aún hoy deben cancelar entre 50 y 70 millones de pesos, respectivamente, por el derecho a tener un modelo nuevo o, en su defecto, presentar uno viejo para su debida desintegración, porque la idea del Gobierno es la de salir de un parque automotor longevo, con más de 20 años, que deteriora el medio ambiente y pone en riesgo la seguridad de muchos. Esta situación perjudicó, ostensiblemente, el movimiento comercial de este segmento, que cayó en 36,9 por ciento, frente al año 2007. Según Juliana Rico, directora del Comité Automotor de la Andi, el costo de las pólizas se incrementó en un 300 por ciento, lo que dificultó el repunte de este mercado. Lo cierto es que de 25 mil unidades comercializadas en el año 2007, se pasó a 15 mil durante el 2008. Esta situación obligó a las ensambladoras a tomar decisiones drásticas en la producción de sus plantas dedicadas a la fabricación de estos vehículos. Según Santiago Chamorro, presidente de GM Colmotores Colombia, las medidas impuestas por el Gobierno hicieron caer las ventas entre el 45 al 50 por ciento, en algunos de nuestros modelos, lo que nos llevó a reducir el personal de nuestra fábrica. “Nosotros importamos los CKD de los camiones desde Japón, con tecnología Isuzu, partes que se ven afectadas por el costo de la moneda nipona, que en este momento está en 106 yenes por dólar. Hay que tener en cuenta que el 65 por ciento de un vehículo ensamblado en Colombia es CKD” agrega. Las importadoras tampoco fueron ajenas a este duro golpe, pues las proyecciones de ventas que estipularon desde comienzos del 2008 no se cumplieron, lo que las llevó a tener en stock una cantidad considerable de unidades, que nunca fueron comercializadas. Ante esto, firmas como Daimler Colombia, que representa las marcas Mercedes Benz y Freightliner, puso en marcha una estrategia comercial para incentivar la compra, a través de un bono por 14 millones de pesos, o el 20 por ciento del valor de la póliza, para la adquisición de una tractomula. Estrategias comerciales Toyota, para su línea de camiones Delta, inició un plan con el que ofrecía al posible usuario el beneficio de pagar los 10 millones, requeridos por la póliza, para adquirir cualquiera de sus modelos de 3 a 4 toneladas. GM Colmotores, por su parte, flexibilizó su mercado de vehículos medianos y livianos, a través de una asesoría al cliente sobre el modelo específico que debía comprar, de acuerdo con las necesidades de su empresa.WILABR

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