A la última moda

A partir de las próximas semanas el país entrará, gradualmente, a beneficiarse de las ventajas de la ‘biogasolina’, que no es otra cosa que la gasolina oxigenada con la adición de etanol producido, en esta primera etapa, en cinco de los ingenios azucareros del valle geográfico del Cauca.

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octubre 31 de 2005 - 05:00 a.m.
2005-10-31

Estas destilerías localizadas en los departamentos del Cauca, del Valle y de Risaralda le darán al país un nuevo perfil a su canasta de combustibles y abrirán el camino para nuevos proyectos en otras zonas del país. La Ley de Energía aprobada en los Estados Unidos hace un par de meses, por ejemplo, incorporó la obligación de adicionar etanol a sus gasolinas de manera similar a lo que el Congreso de Colombia había hecho hace ya más de cuatro años. De la República Dominicana, del Perú y de los países centroamericanos, por sólo mencionar algunos de los vecinos, nos han estado visitando en los últimos meses y solicitando información para poder beneficiarse de la experiencia colombiana y montar programas similares. Bajo el claro liderazgo del presidente Uribe, lo que era sólo una expectativa hace unos años es hoy una realidad, y en el momento de escribir estas líneas ya se ha iniciado el proceso de despacho de las primeras producciones a las plantas mayoristas, que serán las encargadas de realizar la mezcla y surtir a las estaciones de servicio. Un ambiente más limpio por mejor combustión en los motores. Mejor rendimiento de los automóviles por el mayor octanaje que tendrá la gasolina. Menor dependencia de un petróleo que no aparece y mayor posibilidad de exportar la producción doméstica mientras persistan los altos precios del crudo. Nuevas posibilidades para el desarrollo agrícola en diversas zonas del país y diversificación del riesgo y un paso más en la consolidación del ‘cluster’ azucarero en el caso de este sector. Todas estas son algunas de las principales ventajas que traerá el ingreso de Colombia a este nuevo mundo de los biocombustibles. El agotamiento de las reservas en unos casos y el costo creciente de los nuevos descubrimientos, además de la incertidumbre que genera la inestabilidad política de las principales zonas productoras, son razones de más para que el mundo siga profundizando en esta interesante opción. Por una vez Colombia está dentro del grupo de los países que van a la vanguardia en el tema y con el complemento de la ley sobre biodiesel que se tramita en el Congreso esta nueva industria permitirá ver el futuro energético con más optimismo. Ricardo Villaveces P.Presidente de Asocaña

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