¿Viene otra década perdida?

Nadie, ‘ni Uribe III’ o su heredero designado, ni el candidato de una coalición opositora, ni una candidata conservadora, ni un aspirante independiente podrá prometerle seriamente a la ciudadanía que hacia el 2014 la economía colombiana será una buena máquina exportadora, o que la inversión pública será una gran fuente de empleo e ingresos, o que el crecimiento económico será siquiera del 6% anual a mediados de la década, o que la pobreza extrema en Colombia habrá bajado diez puntos. Si usted le escucha decir algo así a uno de estos personajes, se le aconseja que no le crea. Escuche sus palabras con la benevolente incredulidad que se les concede a los vendedores de milagros.

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septiembre 30 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-09-30

Como siempre, el próximo Presidente de la República se subirá a un tren en marcha. De aquí a cinco años la dirección, la velocidad, los colores del paisaje y el gozo o la incomodidad de los pasajeros, ya sea que viajen en primera o en tercera, serán más o menos los mismos, no importa cómo se llame el próximo Jefe del Estado. Es cierto, además, que no habrá maquinista capaz de aumentar súbitamente la velocidad del aparato, o de reducir de inmediato las penalidades de los pasajeros de tercera. No habrá milagros, pero sí puede haber desastres. ¿Qué clase de desastres? Una calamidad natural a gran escala, un ataque masivo a la organización institucional, actos violentos contra la infraestructura básica de la nación. Cosas así. Exceptuando un escenario de esa clase, el consenso de los augures es que prevalecerá el ambiente de mediocridad propio de la economía colombiana. No estoy hablando de la visión de analistas o expertos de la oposición política; estoy hablando de un documento oficial. Se trata del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) 2009 del Ministerio de Hacienda, actualizado en junio pasado (http://www.minhacienda.gov.co/portal/page/portal/MinHacienda/1Consolidado%20 MF MP%202009.pdf). Este voluminoso ensayo recoge dicho consenso y plantea para la próxima década unas proyecciones macroeconómicas que dejan sin mayores argumentos a los candidatos uribistas (incluyendo a Uribe III), en el campo de las visiones de mediano plazo de la economía colombiana. Ellos sólo podrán ofrecer la esperanza del triunfo final de la Seguridad Democrática, que se ha convertido en boca de todos, uribistas y no uribistas, en el ‘Santo Grial’ de la política pública. Los candidatos de la oposición tendrán en este trabajo del Ministerio de Hacienda abundante munición para reclamar que, sin grandes reformas en aspectos claves de la organización social y económica, el año 2020 nos cogerá tan huérfanos de esperanza como ahora en cuanto a las posibilidades de erradicar la pobreza de la vida en Colombia. Viene una nueva década perdida. En la perspectiva del más corto plazo, el MFMP recoge supuestos y proyecciones de relativo consenso: Un crecimiento nulo (siendo optimistas) del PIB en el 2009; si nada extraordinario ocurre, el crecimiento en el 2010 no alcanzará a llegar al 3%, y el consumo privado a duras penas crecerá un 2%. Mirando más allá, el documento de Minhacienda proyecta un crecimiento económico promedio de sólo el 4,5% entre 2010 y 2020. Como gran cosa, se prevé que a partir del 2018 la economía ‘retornará a su senda de crecimiento de largo plazo’, mediocre a todas luces. En otras palabras, según el MFMP, dentro de diez años la economía colombiana habrá concluido un ciclo que comenzó a finales del 2007, sin haber dado el necesario salto cualitativo que le permitiera acercarse a la victoria final contra la pobreza. En medio de tanta propaganda, el MFMP merece una buena lectura, y debería ser instrumento importante del debate público. '' Según el MFMP, dentro de 10 años la econo- mía colombiana habrá concluido un ciclo que comenzó a finales del 2007, sin haber dado el necesario salto cualitativo que le per- mitiera acercarse a la victoria final contra la pobreza.WILABR

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