La vivivienda campestre, una tendencia en alza

A pesar de la inseguridad jurídica de la que se ha quejado parte del sector constructor y aunque hay incertidumbre por la falta de tierra para seguir edificando, muchos urbanistas coinciden en que el nuevo negocio en los estratos altos está en las cercanías de las grandes capitales.

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septiembre 30 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-09-30

El gerente general de la constructora Apiros, Jorge Luis López,destaca el caso de Bogotá como ejemplo de esa tendencia. Según estadísticas recientes a tan sólo pocos kilómetros de la Capital los proyectos suburbanos muestran una leve reactivación en la oferta. “En efecto, en el 2005 las ventas en estratos altos crecieron a ritmos cercanos al 3 por ciento en zonas como Chía, La Calera, mientras que la vía Siberia-Chía aumentó 144 por ciento lo que permitió comercializar 512 viviendas en el último añ o. “Esto, de paso, ha generado un cambio en la arquitectura que le ha dado paso a la construcción de casas, obviamente con mayores espacios, con jardín y en muchas ocasiones cerca de los colegios de los hijos”. El crecimiento es tan importante que en la zona ya hay más de 24 proyectos ubicados principalmente en Chía, La vía Siberia-Cota, y la Calera-Sopo. A su vez, están surgiendo nuevas opciones en Cajicá con precios promedio.de 255.000 millones de pesos, lo que equivale al 8 por ciento de toda la ciudad. “Si se mantiene el ritmo de crecimiento es muy probable que en pocos años se consolide como la primera opción de vivienda para el estrato 6 en Bogotá”, aseguró López. Cali y Medellín experimentan algo similar, mientras que en el Eje Cafetero su vocación campestre ha sido más marcada históricamente, lo que no hace tan notoria la tendencia. Allí sobresale una vocación turística que se ha consolidado con el tiempo y que ha generado la adecuación de viviendas campestres para hotelería y turismo, e incluso, construcciones nuevas para atender los mercados locales e internacionales.

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