El vuelo de Méndez y la caída de Air Madrid

TV y Novelas, la revista más leída del país, escogió a Méndez como ‘El personaje del año’. Víctor Hugo Cabrera, el actor que lo interpreta con éxito y profesionalismo, aparece en sus páginas elegantemente vestido por Ricardo Pava. Cosa que a Rafael Méndez, el verdadero, no le pasaría nunca por el bolsillo, alcanzado como está, hasta que la plata lo separe de Alejandra.

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diciembre 22 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-12-22

Podría pensarse que es lógico que una revista de la farándula escoja a Méndez como ‘El personaje del año’. Y que otras publicaciones le entreguen esa presea al Alcalde de Medellín o al Presidente de la República. Aunque el buen ejemplar que resume lo mejor del 2006 no soporta editorialmente y con un rigor periodístico del que no están eximidos el espectáculo y la televisión la designación de Méndez, esta corresponde a un vox populi que respaldan el alto índice de sintonía de la serie y la exuberante popularidad del vendedor y del elenco de personajes. La revista Time ha utilizado el mecanismo de la imagen refleja para destacar como personaje del año a todo el que se mire en ella y haya contribuido al establecimiento de la web como un lugar mejor de nuestras vidas. Los colombianos también podemos mirarnos en Méndez. Y ver reflejadas en este hombre honrado y guerrero las características de un modo de ser nacional que no logran extirpar la corrupción rampante y la violencia de nuestra patria. Y por supuesto, que no acalla una situación económica que es menesterosa para demasiados, y que ha obligado a algunos al trueque de valores y principios a cambio de la comida de esta mañana o de la pensión en el colegio de sus hijos. Para no hablar de los poderosos… Méndez trabaja y vive sin feriar su sencilla ética personal, asediada con saña por las circunstancias adversas y sin embargo, supérstite en un ambiente de oficina al que no le falta su antropófago. Ernesto Benjumea encarna perfectamente en Edgar Marino, ‘El Zorro’, a los caníbales ambiciosos sin medida ni límites, capaces de deglutir toteados de la risa, la honra y la reputación de quienes encuentren en su camino afanoso hacia el poder. Fernando Gaitán levanta a Méndez de ese lodo que contamina nuestra vida cotidiana y no lo presta para la gran subasta de la contextura moral. Bien por Méndez. Bien por Hasta que la plata nos separe. Y Bien por las colombianas y los colombianos que se pueden mirar al espejo sin haber cambiado por un plato de lentejas la progenitura de su integridad. * * * * * Mientras se imprime esta última nota del 2006, 279 pasajeros han arribado a nuestro país en un avión de Air Plus Comet, luego de pasar una semana de espera agónica e incierta por la cancelación de vuelos de Air Madrid. Un anuncio radial reitera que el gobierno de España, “a pesar de no tener obligación”, ha realizado este “gesto humanitario” a través de su Ministerio de Fomento. Y que no habrá más y el que se quedó, se quedó. Los que llegaron, no saben cómo van a regresar. Así que una anunciada debacle privada que las autoridades españolas no conjuraron a tiempo se ha convertido en un problema del ‘sálvese quién pueda’. ¿No le corresponde al Gobierno colombiano velar por sus ciudadanos en el exterior, mucho más cuando mediante sus remesas contribuyen enormemente a la bonanza de la economía? ¿Por qué la embajadora Noemí Sanín asegura haber movido cielo y tierra para lograr el trasbordo, mientras algunos viajeros expresan que la legación ni sonó ni tronó? Con razón una colombiana afirmó en el Aeropuerto de Barajas: “Los presidentes se reúnen, firman acuerdos, hablan, deciden, pero cuando los necesitamos nosotros, ¿dónde están?”. Periodista "¿No le corresponde al Gobierno colombiano velar por sus ciudadanos en el exterior?”.

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