La zona euro busca la estabilidad

No todos los países europeos vienen presentando crecimientos homogéneos. Alemania y Francia impulsan el PIB de la región.

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agosto 31 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-08-31

Luego de cerca de cuatro meses de que la crisis en la zona euro llegara a su punto más crítico y de que el FMI y el Banco Central Europeo (BCE) intercedieran para evitar un mayor impacto económico a nivel mundial, se ha observado que algunos datos de esa región comienzan a evidenciar una estabilización en el crecimiento económico, generando expectativas positivas frente a un menor impacto de la crisis sobre la actividad económica para final de año.

Sin embargo, esta recuperación no es homogénea en todos los países y existe la posibilidad de que una desaceleración de las economías estadounidense, china y británica obstaculice la dinámica europea, por lo que es necesario que el Banco Central Europeo (BCE) continúe con su política de expansión monetaria por un periodo prolongado de tiempo.

Los principales datos que han venido mejorando la percepción sobre el comportamiento de la economía de la zona euro son: i) el PIB del segundo trimestre del año; ii) pedidos industriales y producción manufacturera, y iii) confianza del consumidor.

En primer lugar, Eurostat anunció que el PIB de los 16 países que conforman la zona euro en conjunto para el trimestre abril-junio presentó un crecimiento de 1 por ciento frente al primer trimestre, por encima del 0,7 por ciento esperado por el mercado. Este dato contrasta con el incremento de 0,2 por ciento en el primer trimestre del año.

 El alza trimestral del PIB fue el más alto en los últimos cuatro años por lo que se comienza a evidenciar una dinámica positiva de recuperación de esta región. Más aún si se tiene en cuenta que el aumento del PIB de Estados Unidos durante este mismo periodo fue de 0,4 por ciento (sin anualizar). El crecimiento anual del PIB europeo en el segundo trimestre del año fue de 1,7 por ciento, luego de aumentar 0,6 por ciento en el primer trimestre. El dato estuvo impulsado principalmente por el avance de las exportaciones que entre enero y junio aumentaron 18 por ciento frente al mismo lapso del año pasado.

En segundo lugar, los nuevos pedidos industriales en junio subieron 2,6 por ciento frente a mayo (el mercado esperaba un aumento de 1,5 por ciento). A nivel anual los pedidos se incrementaron 22,6 por ciento. Este aumento estuvo influenciado principalmente por el avance de los bienes intermedios (29,6 por ciento a/a).

Por su parte, el consumo de bienes durables subió 14,2 por ciento a/a frente al aumento de 12,6 por ciento a/a registrado en mayo, esto refleja la mejor dinámica que viene registrando el gasto del consumidor en esa región.

Pese a la caída del índice de producción manufacturera en agosto a 56.1 puntos desde los 56.7puntos en julio, el índice continúa registrando un comportamiento positivo (superior a 50 puntos) y está en línea con el dato del PIB para el segundo trimestre del año. Por último, la confianza del consumidor de la zona euro aumentó en agosto 2,3 puntos, por encima del registro en julio.

A partir de junio, la confianza del consumidor ha venido repuntando y en agosto registra el mejor nivel desde enero de 2008. El dato refleja la dinámica positiva que viene marcando el gasto de los hogares, lo que se muestra en el aumento de 0,4 por ciento a/a (por encima de las expectativas) de las ventas al por menor durante junio.

Otro de los datos positivos que se reportó en el último mes fue el resultado de la prueba de estrés del sistema bancario europeo, que pretendía medir la capacidad de los bancos para soportar una fuerte contracción económica. Según los resultados publicados a final de julio, sólo siete de los 91 bancos que fueron estudiados no pasaron la prueba.

Los anteriores datos positivos han disminuido la aversión al riesgo asociada a la crisis fiscal europea y han generado nuevas valorizaciones en los índices bursátiles de esta zona. El Stoxx 50 se ha valorizado 4 por ciento desde finales de mayo. Por su parte, el V2X (índice que mide la volatilidad del Stoxx 50) a disminuido a 30 puntos desde los 50 puntos registrados a finales de mayo.

Asimismo, los datos han influenciado el comportamiento de apreciación que ha tenido el euro frente al dólar en los últimos tres meses, llevando la moneda europea a alcanzar una valorización cercana al 7 por ciento durante este periodo.

Sin embargo, no todos los países europeos vienen presentando crecimientos homogéneos. El PIB de la zona euro estuvo impulsado por el avance de las economías de Alemania y Francia, las cuales pesan 29,6 y 21,4 por ciento sobre el PIB total (luego sigue Italia con 16,1 por ciento). Para el segundo trimestre del año, Alemania fue el país que registró la tasa de crecimiento más alta de la zona euro (2,2 t/t), siendo el mayor avance trimestral desde 1991 para esta economía.

El PIB de Francia tuvo un avance de 0,6 por ciento t/t por encima del 0,2 por ciento t/t del primer trimestre del año. Esos crecimientos son compensados por la lenta dinámica de los Piigs (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia, España). España presentó un crecimiento de 0,2 por ciento t/t, Italia de 0,4 y Portugal de 0,2. Por su lado, el PIB de Grecia continúa retrocediendo (-1,5 por ciento), lo cual podría convertirse en un obstáculo para un sólido crecimiento en lo que resta del año.

Adicionalmente, la desaceleración de las principales economías que demandan productos a la zona euro: Reino Unido, China y Estados Unidos (en conjunto representan cerca del 53 por ciento del total de las exportaciones entre enero-mayo de 2010) genera temores frente a la recuperación europea. El crecimiento del PIB del Reino Unido para 2010 fue revisado a la baja por parte del FMI a 1,2 por ciento (una de las mayores revisiones a la baja).

Además, los datos de Estados Unidos en agosto han venido mostrando una desaceleración en esa economía (datos del mercado laboral e inmobiliario). Por sus parte, China reportó una cifra de importaciones para julio (22,7 por ciento a/a) por debajo de los estimado por el mercado (30,4 por ciento a/a). Cabe aclarar que este país es el mayor jalonador del crecimiento de las exportaciones europeas (las ventas internacionales en junio con China subieron 43 por ciento a/a)

Al igual que los indicadores macroeconómicos, la percepción al riesgo de los de inversionistas presenta significativas diferencias entre los países europeos. Mientras que los CDS de cinco años de Grecia y España se ubican en 933 pbs y 246 pbs, manteniéndose en niveles similares a los de principios de mayo (267 pbs y 964 pbs), el CDS de cinco años de Alemania ha venido descendiendo desde hace cuatro meses cerrando en 44 pbs.

El comportamiento divergente de los países de esta región genera un dilema para el BCE, ya que hay países creciendo a tasas importantes y otros que aún muestran una baja dinámica de crecimiento. Además, la economía de la zona euro ha mantenido su tasa de desempleo estable (alrededor de 10 por ciento) por cuatro meses consecutivos y sin mostrar presiones inflacionarias.

Para julio, los precios al consumidor en el conjunto de los 16 países aumentaron 1,7 por ciento a/a, en línea con lo esperado por el mercado y aún por debajo de la tasa objetivo del BCE (2 por ciento). De esta forma, se aumentan las expectativas de que el BCE mantenga su tasa de intervención en niveles bajos de 1 por ciento por un periodo prolongado.

Aún con la lenta dinámica de algunos países europeos (en medio de ajustes fiscales) y con los posibles obstáculos de la desaceleración de EE. UU., China y Reino Unido, el dato del PIB alemán aumenta las expectativas de que el alto crecimiento pueda extenderse a los otros países de la región. Sin embargo, esta situación deja a la zona euro en un nivel de alta dependencia del desempeño de Alemania.

Consultorio del inversionista

¿Qué dato reporta Estados Unidos para su crecimiento trimestral y cómo se calcula? 

A diferencia de la Zona Euro, Estados Unidos reporta la variación trimestral de su PIB de forma anualizada. La variación anualizada dice cuánto crecería la economía en un año si se mantuviera la misma tasa de crecimiento trimestral durante todo ese año. Puede calcularse según la fórmula.

Esto quiere decir que usualmente, cuando Estados Unidos reporta una cifra de 1,6 por ciento de crecimiento trimestral anualizado, el producto no ha variado realmente 1,6 por ciento con respecto al trimestre anterior, sino aproximadamente 0,4 por ciento en el último trimestre.

Este porcentaje es comparable con variaciones trimestrales absolutas, como la que reporta la Zona Euro.

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