‘Hay que atraer recursos para la agenda verde’

Director del Centro de Investigación de Mercados Financieros para la Sostenibilidad y la Innovación habla sobre apoyar proyectos sostenibles.

Clemente del Valle

Clemente del Valle, director del Centro de Investigación de Mercados Financieros para la Sostenibilidad y la Innovación, adscrito a la Universidad de los Andes.

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septiembre 23 de 2019 - 10:00 p.m.
2019-09-23

Desde hace varias semanas, Clemente del Valle asumió la dirección del Centro de Investigación de Mercados Financieros para la Sostenibilidad y la Innovación, adscrito a la Universidad de los Andes. Este ente trabajará en cercana coordinación con el Centro de Sostenibilidad Regional de la misma universidad.

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Gracias a su larga experiencia, tanto en la arena nacional como en la internacional, el expresidente de la Financiera de Desarrollo Nacional quiere utilizar lo aprendido para impulsar la movilización de fondos hacia los temas identificados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

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Precisamente, el experto se encontraba ayer en Nueva York, con ocasión de la cumbre del clima, escenificada en el marco de la asamblea general de la Naciones Unidas. En las discusiones sucedidas pudo constatar que se insistió mucho en el rol que puede jugar la universidad como un actor nuevo y “neutro” a la hora de apoyar una agenda sostenible. En particular, el reto es descifrar el acertijo que permita movilizar grandes capitales de los actores institucionales a proyectos como vocación “verde”.

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Tras las masivas marchas del viernes pasado, en las cuales millones de jóvenes se manifestaron en favor de acciones concretas que detengan el proceso del calentamiento global, las conversaciones a nivel multilateral cobran todavía más vigencia. Sobre las áreas en las que trabajará el Centro a su cargo, del Valle habló con Portafolio.

Este centro lleva dos años, ¿cuál es la racionalidad de su existencia?

La racionalidad inicial era que había una cierta deficiencia en lo que atañe a estudios sobre desarrollo de los mercados financieros en Colombia.

Ahora nos vamos a concentrar en dos temáticas concretas. Una es la financiación de la agenda de sostenibilidad y otra la innovación y cómo a través de ella se puede ampliar la inclusión tanto de las compañías, como de los individuos.

¿Qué es lo que se puede hacer en agenda de sostenibilidad?

Reflexionar sobre cómo se puede atraer y qué es lo que se necesita para realmente conseguir los grandes capitales para proyectos que tengan un ángulo sostenible. Muchos estudios que se han hecho a nivel internacional, muestran que las principales barreras son de riesgos. En la medida en que podamos ayudar a encontrar soluciones de mitigación de esos riesgos o eventuales mejoras de rentabilidad, tales iniciativas son “bancables”, como se dice coloquialmente.

¿Ese propósito se encuentra relacionado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

Sin duda. Vale la pena aclarar que nosotros no vamos a cubrir los 17 objetivos, sino que vamos a estar en aquellas áreas donde la movilización de recursos es crítica: infraestructura y sostenibilidad de ciudades, lo cual pasa por transformación del transporte masivo a sistemas más limpios y más verdes. El manejo de basuras o de aguas residuales también forma parte de esa línea de trabajo.

¿Qué puede hacer la Universidad al respecto?

Primero, ayuda a socializar el problema. A continuación, trae ideas de soluciones que se han venido aplicando en otros lugares. Adicionalmente, cuenta con la capacidad de implementar pilotos. Queremos que este sea un centro muy aplicado, de la mano del sector privado.

¿Su experiencia le dice que eso es factible?

Sí. Lo que he comprobado es que si hay un buen marco, una buena institucionalidad y productos innovadores, se pueden lograr cosas muy ambiciosas. Esa fue la experiencia mía de los últimos seis o siete años.

Veo un potencial enorme en el sector privado que es el que está en mora de movilizar recursos hacia esta agenda. Si se logra que este incremente su participación, la posibilidad de acercarnos a cumplir las metas fijadas en los ODS es muchísimo mayor.

¿Eso incluye apoyarse en entidades de afuera?

Sin duda. He participado en varias redes globales que trabajan en cómo cerrar la brecha financiera, entre las que están el Foro Económico Mundial, las universidades de Stanford y Maryland en Estados Unidos, las Naciones Unidas o bancos privados como Bank Of América. En todos los casos se trata de buscar soluciones prácticas.

¿Qué hay del tema de innovación?

Es transversal a la agenda de sostenibilidad. Un ejemplo son los llamados “bonos verdes” que han tenido un gran desarrollo y muestran un enorme potencial. Aquí es llamativa también la posibilidad de combinar recursos de diferentes fuentes o la construcción de garantías hechas a la medida para atraer a inversionistas institucionales.La mezcla de herramientas hace que determinados proyectos se vuelvan igualmente llamativos para la banca.

¿Qué otras áreas identifica?

El tema digital con el blockchain, por ejemplo. La tecnología actual entrega la oportunidad de aprovechar el manejo de información en masa, para ayudar a mejorar el acceso al crédito. Un centro de investigación como el nuestro puede traer experiencias con el propósito de capacitar y educar.

¿Eso abarca trabajar con otras áreas de la Universidad?
Sin duda. Con facultades como derecho, economía, administración e ingeniería, identificamos sinergias interesantes.

¿Qué hay de la inclusión?

Aparte del uso de la tecnología para mejorar la calidad del análisis de crédito, está la parte transaccional también. Aquí se pueden abaratar costos de manera sustancial. Eventualmente ello tendría un impacto en equidad y sostenibilidad.

¿Cómo toca este temario lo relacionado con el desarrollo del mercado de capitales?

Se articula muy bien. El desafío es llevar a que el mercado de valores y de capitales juegue fuerte en el rol de apoyar el crecimiento y la equidad. El desafío es cómo desde el lado académico es posible ayudar a catalizar esa agenda.

Aparte de contribuir con ideas para una agenda regulatoria, es importante subrayar que el Centro puede ser un sitio de reflexión, en donde hay espacio para análisis pausados y estudios puntuales. En último término se trata de apoyar el desarrollo del conocimiento y su aplicación práctica, lo cual debería traducirse en sugerencias precisas.

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