Impuestos a empresas, salvavidas global para financiar los estados

A pesar de la tendencia de disminuirles las tarifas de tributación, las compañías aún aportan buena parte de los ingresos de las naciones.

En materia tributaria, dice el informe de la Ocde que los impuestos a las empresas son altos, que el IVA y el tributo al patrimo

Tasa corporativa aún se mantiene como una fuente significativa de los ingresos de los gobiernos.

Archivo particular. 

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Portafolio
enero 15 de 2019 - 09:25 p.m.
2019-01-15

La tendencia a disminuir las tarifas efectivas de tributación de las empresas sigue en aumento en todo el mundo, pero aún las compañías siguen aportando gran parte de los ingresos corrientes de los países.

De hecho, a pesar de que Colombia acaba de aprobar un bajonazo de la tasa de impuestos de las empresas en la ley de financiamiento –que se hará efectiva de acá el 2022–, aún se mantiene en el top 10 de los países que más dependen de este rubro, siendo solo superado por Malasia, Egipto, Papúa Nueva Guinea, Kazajistán y Filipinas.

Así lo encontró la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), en su informe ‘Estadísticas de tributación empresarial’, en el cual detalló que, como porcentaje del total de ingresos por impuestos, las empresas aportaron cerca del 25%.

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De igual forma, si se mira como porcentaje del PIB, las compañías nacionales le aportan al fisco cerca de cinco puntos del producto interno bruto, resultado que puso al país en el octavo lugar, a nivel mundial, y por encima del promedio de América Latina y el Caribe, que para el 2016 (dato más reciente de la Ocde) se ubicó en 3,4% del PIB.

Estas cifras dan cuenta de las elevadas tarifas por impuestos a las que están sometidas las compañías en el territorio nacional, y que en informes de la Andi y otros gremios dan cuenta de que las tasas reales son superiores a las denominadas como efectivas.

De hecho, según una declaración de hace unos meses, el gremio de los empresarios indicó que en Colombia existe una paradoja y es que se tienen tasas impositivas muy altas, pero recaudamos muy pocos impuestos, y la razón es que muy pocos los pagan. De hecho, solo 3.500 compañías pagan el impuesto de renta en el país, es decir, apenas 0,35 paga el 70% de impuestos en Colombia.

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RESULTADO GLOBAL

Este comportamiento fue, precisamente, uno de los aspectos por los cuales el Gobierno Nacional incluyó en la ley de financiamiento un artículo para rebajar la tarifa de tributación de la empresas, la cual caerá al 30% de aquí al 2022.

Esta tendencia, no obstante, no es única de Colombia y está viéndose replicada en buena parte del mundo, según la Ocde, aunque esto no ha sido razón suficiente para que las empresas sigan siendo claves a la hora de medir los ingresos corrientes de los estados.

“La tasa corporativa de impuestos se mantiene como una fuente significativa de los ingresos que reciben los gobiernos a nivel global por tributos. En el 2016, este rubro representó el 13,3% del total de los ingresos tributarios de 88 países, cuya información está disponible; desde el 2000, esta cifra ha incrementado ya que a inicios de siglo se ubicaba en el 12%”, aseguró la Ocde.

La importancia de estos impuestos es aún mayor en los países en desarrollo, si se tiene en cuenta que este rubro, sobre el porcentaje del total de ingresos por gravámenes, llegó en África a 15,3% y a 15,4% en América Latina y el Caribe, en comparación con los países Ocde, donde la tarifa llega al 9%.

Los comportamientos variables a nivel mundial está explicado, en buena parte, por aspectos como tener tarifas diferenciales por tamaños, ingreso y sectores de las empresas, siendo este último uno de los aspectos que tomó relevancia durante los debates de la última reforma tributaria, en la cual se incluyó una sobretasa al impuesto de renta del sector financiero.

Esto lesiona el sistema tributario, según la Ocde, que aseguró que el mundo tendrá que girar hacia políticas progresivas, que estén direccionadas a contar con regímenes tributarios diferenciales (con incentivos) para pequeñas y medianas empresas –Pymes–, en tanto que las tasas diferentes a las generales deberían variar si las compañías son o no residentes fiscales en los diferentes países.

Este factor tiene influencia en el sistema tributario colombiano, en el cual se evalúa de forma diferente a aquellas firmas que son residentes en Colombia de aquellas que operan en el país, pero lo hacen desde el extranjero.

Vale decir que este informe señala cifras de recaudo del 2016, de tal modo que el caso colombiano podría variar en los próximos reporte, ya que ese año y en el 2018 se llevaron a cabo dos reforma tributarias.

BENEFICIOS DE LA LEY DE FINANCIAMIENTO

El trámite de la ley de financiamiento, terminado a finales del año pasado, dejó a las empresas como las grandes ganadoras en materia tributaria.

De hecho, según cáclulos de Fedesarrollo, buena parte de los beneficios nuevos que se incluyeron en el articulado les dan una ‘gabela’ de más de 17 billones de pesos anuales,
con una leve excepción y es del sector financiero (que tendrá una tarifa de renta más alta que el resto de los sectores).

Para los demás, habrá una disminución del Imporrenta desde el 33 por ciento de este año al 30 por ciento, a partir del 2022, beneficio que les ahorrará a las firmas cerca de 4 billones de pesos, según una presentación del centro de estudios económicos.

Por su parte, el descuento del impuesto a las ventas (IVA) por la adquisición de bienes de capital es el beneficio que mejor les cae a las empresas, si se tiene en cuenta que aplica para todas las compras que realicen de productos usados para su trabajo. Solo este rubro abre un hueco fiscal de 6,6 billones de pesos el próximo año, cifra que en el 2022 se acercaría a los 8 billones de pesos.

Otro de los gravámenes que tendrá una nueva ‘gabela’ es la posibilidad de que el sector privado pueda descontar el 50 por ciento del impuesto de industria y comerico (ICA) y del gravamen a los movimientos financieros (más 4x1.000). Entre los dos, los ahorros serían de 4,5 billones al cierre de este Gobierno.

El último lugar, pero no menos importante, lo ocupará la disminución gradual de la renta presuntiva en el país, que aumentará el faltante tributario en 1,3 billones de pesos hacia el 2022.

Estos cambios y, en general, las novedades que trae la ley de financiamiento llevaron a que el centro de estudios Anif la ubicara dentro de los riesgos internos de la economía nacional para este año.

Según el think tank, es muy grave para el país “el hecho de que la relación recaudo/producto interno bruto (PIB) de Colombia se ha puesto estructuralmente en una preocupante trayectoria descendente por cuenta de dicha Ley de Financiamiento”, aspecto que fue presionado, en buena parte, por los beneficios tributarios en mención.

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