Colombia apuesta por lograr meta de inflación de 3% al cierre de 2020

El Gobierno y el Banrepública proyectan que el IPC logrará esa cifra, pero centros de estudios y analistas prevén alza de entre 3,4% y 3,5%.

Inflación

El grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas fue el que registró la mayor inflación en el 2019 con un 5,8%.

Santiago Saldarriaga/CEET

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Portafolio
enero 06 de 2020 - 07:30 p.m.
2020-01-06

Colombia ha tenido históricamente una inflación controlada y este año que empieza no sería la excepción a la regla.


(Lea: Inflación en 2019 estuvo en el rango meta del Banco de la República)

Las apuestas del Gobierno, el Banco de la República y los centros de pensamiento son claras y apuntan a que –una vez más– el país registrará un índice de precios al consumidor (IPC) de un dígito, tal y como viene sucediendo desde finales del siglo pasado.

De hecho, la última vez que Colombia registró en un mes una inflación de doble dígito fue mayo del 2000 y, desde entonces, ha llegado incluso a tocar cifras mínimas de 1,76%, dato alcanzado a finales del 2013.

Para el 2020, las apuestas, en todo caso, son variadas. El Gobierno y el Banco de la República tienen todas sus cartas puestas en que el costo de vida del país cerrará el año en la meta fijada por el Emisor de 3%. Es más, el Ejecutivo apuesta porque de este año en adelante la cifra se mantenga estable.

Por su parte, para el Banco Central, “la inflación anual al consumidor deberá comenzar a descender a comienzos del próximo año (este) (...) y converger al 3% al final de 2020”, aunque alerta sobre posibles presiones que podrían hacer fluctuar el indicador.

PRESIONES PARA 2020

Entre estas, la que más alerta al Emisor es la variación al alza de la tasa de cambio: “El incremento reciente en la tasa de cambio y su persistencia llevan a estimar una brecha inflacionaria del tipo de cambio real transitoriamente más alta que la prevista en el informe de julio.

Este informe contempla que las presiones provenientes de la depreciación de la tasa de cambio serían mayores y más persistentes que las contempladas antes. No obstante, irán cediendo en el horizonte de pronóstico”, reza el Informe de Política Monetaria de octubre pasado.

En tanto, en las minutas de la más reciente reunión de la junta directiva del Banco de la República, sus miembros consideran que la convergencia al 3% “comenzará a darse a inicios del año próximo (2020) en la medida que se diluyan los choques de oferta que se presentaron en 2019. Como se indicó en las minutas de la reunión del mes de octubre, esta convergencia se dará un poco más lenta de lo pensado inicialmente debido principalmente al comportamiento de los precios del grupo de transables”.

Por su parte, en un reporte de hace unas semanas, el centro de estudios Anif aseguró que “la inflación estaría cerrando el 2019 en niveles del 3,8%, amenazando el requerido ‘anclaje inflacionario’ respecto del rango meta del 2% - 4% anual de largo plazo establecido por el Banco de la República. De perderse este ‘anclaje inflacionario’, en 2020 es probable que el BR deba incrementar su tasa repo en 25 puntos básicos para contener la inflación en un 3,5%”.

En parte de esto coincidió el centro de estudios Fedesarrollo, que también prevé que el Emisor aumente a 4,5% la tasa de intervención durante el primer semestre de este año, “siempre y cuando los choques de naturaleza transitoria que presionan al alza la inflación de alimentos y la materialización de un pass-through (traspaso) se continúen materializando en ese periodo. De ser así, esperamos que este incremento en la tasa contribuya a la estabilización de los precios, sobre todo en los componentes de alimentos y transables, y lleve a la inflación a ubicarse en niveles cercanos al 3,4% para finales del 2020”.

MENSAJE DE TRANQUILIDAD

Sin dudas, las variaciones que ha tenido el dólar en Colombia son uno de los factores claves a considerar, según Julián Ávila, gerente en consultoría en riesgos de Aon y Andrés Sánchez, consultor senior en riesgos de Aon, quienes aseguraron en un reporte que: “La volatilidad de la tasa de cambio ha generado un aumento en el costo de los bienes importados, que incrementan, a su vez, la presión inflacionaria. El reto del Banco Central para 2020 es el control de la inflación y de la tasa de cambio para mantener la confianza sobre la política monetaria del país”.

El equipo técnico del Emisor, en tanto, tiene expectativas positivas para el IPC durante este año. Por ejemplo, en alimentos, contempla una reducción en la variación anual del índice, aunque advierte que “los efectos del fenómeno de El Niño continuarán desvaneciéndose a partir del cuarto trimestre de 2019 y la primera mitad del próximo año (2020), al igual que los choques originados en los aumentos de los impuestos indirectos (de licores, cervezas y gaseosas)”.

Por el lado de los regulados, el Banrepública señala que “las variaciones serán menores que las anticipadas en julio, aunque con valores cercanos al 4% a finales del año. Esta dinámica es, en parte, el resultado de menores presiones provenientes de los costos de los combustibles y de los servicios de transporte, ante un menor precio del petróleo que el proyectado en el informe anterior”.

Las cartas están echadas, pero, en todo caso, el país podría lograr una inflación menor a la registrada durante el año pasado, que fue de 3,8%.

RESULTADOS DEL 2019

Alimentos y bebidas no alcohólicas tuvo una inflación anual de 5,8% el año pasado.

La educación cerró el 2019 con un IPC de 5,75%, según el Dane.

Los precios de las bebidas alcohólicas y el tabaco avanzaron 5,48%.

Los costos asociados a restaurantes y hoteles registraron una variación anual de 4,23%.

Del otro lado, las prendas de vestir y el calzado tuvieron la menor inflación el año pasado, con un 0,69%.

La inflación de todo el 2019 fue de 3,8%, superior al 3,18% registrado en el 2018. Se espera que para el 2020, la cifra se acerque, de nuevo, al 3%.

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