Por edificios altos, centro de Bogotá se está quedando sin sol

Vecinos del sector se quejan de la falta de luz natural debido a la actividad edificadora.

Centro de Bogotá

Urbanistas sugieren torres que no pasen de seis pisos.

Hugo Parra

POR:
Portafolio
diciembre 07 de 2018 - 11:18 a.m.
2018-12-07

La construcción de nuevos edificios para vivienda en el centro de Bogotá hace parte de la anhelada revitalización, un sueño que busca que los ciudadanos regresen a vivir al corazón de la ciudad, que aprovechen sus servicios y que se reactive la economía del sector.

Varias torres que se levantan en el cuadrante de la calle 19 a la 26, entre las carreras 3.ª y 7.ª, hacen parte de ese empuje que se ve con buenos ojos.

Sin embargo, también existe temor. Se siente cada vez menos espacio público aledaño y esto está afectando a algunos vecinos que se quejan también por la falta de sol, porque les taparon la vista o dicen que ahora hay unas corrientes de viento que les afectan.

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A Elián Callejas, propietario de la cigarrería que está frente a un moderno edificio de la calle 23, eso poco o nada la importa. “Se reactivó la economía y eso es lo más importante para mí”, dice el comerciante al recordar que la depresión en la zona llevó a muchos a la quiebra.

Pero un estudio sobre el acceso solar en el barrio Las Nieves, realizado por Ricardo Franco Medina, docente asociado al programa de arquitectura de la Facultad de Artes de la Universidad Jorge Tadeo Lozano (UJTL), analizó el caso del impacto de la torre ubicada en la calle 19 con carrera 5.ª, en el que se concluye que en algunas partes se redujo el porcentaje de vista de cielo en un 23 por ciento.

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En las simulaciones realizadas en la zona, el documento advierte que en los meses más fríos “se recibe entre un 38,7 % y un 71,3 % menos de horas de sol”.

Hugo Benavides, propietario de la encuadernadora y papelería ubicada en la esquina de la 5.ª con 20, se queja porque los 67 pisos de la edificación le quitaron el sol de la tarde, oscurecieron su negocio y lo obligaron a mantener tres bombillos encendidos.

Además, dice, “ahora tengo que llevar puestas dos chaquetas, un saco de lana y camiseta para no congelarme”.

Al arquitecto y urbanista Mario Noriega le preocupa el culto a la sombra, es decir, “edificios altos que piensan solo en la rentabilidad del constructor y no en el bienestar del ciudadano”, opina el experto.

El debate también se da en otros sectores donde los edificios altos en zonas residenciales no permiten que llegue la radiación necesaria para calentar las habitaciones de los predios aledaños que son afectados por la larga sombra que se proyecta.

Para el exsecretario de Planeación Distrital, Alberto Villate París, la altura máxima en Bogotá debería ser de seis pisos, “porque le dan a la ciudad una textura agradable para disfrutar y caminar”, dice el experto.

Mientras que la mirada en Bogotá apunta al desarrollo ecoeficiente con bajos consumos de energía artificial y un alto porcentaje de densificación, muchos consideran que la altura debe ser moderada de tal manera que permita a los vecinos disfrutar de la luz solar. Y esto solo se logra si hay un espacio proporcional alrededor de las edificaciones

En Bogotá, el promedio de espacio público por persona es de 4,4 metros, mientras que los estándares internacionales señalan que como mínimo debe ser de 10 metros cuadrados. Y esto es lo que propone la Administración Distrital en desarrollos como Lagos de Torca.

Mariano Pinilla Poveda, curador urbano 5 y presidente de la corporación de Curadores Urbanos de Bogotá, dijo que ni la inclinación del sol ni la vista están reglamentadas como una norma urbanística.

De hecho, los mayores problemas con los vecinos, dice el Curador, ocurren porque se les tapa la vista. “Cuando dicen que le quitaron la vista a la Sabana, ¿el que llegó primero compró la vista? Eso no es equitativo. ¿O el que llegó primero compró el sol?”, cuestiona Pinilla.

En un reciente informe, el diario 'The New York Times' reveló cómo, a través de una aplicación para encontrar vivienda en la Gran Manzana, la persona puede saber si el sector tiene luz solar o no. Hay diez zonas con sombra, lo que puede incidir en el costo final del inmueble. Pero a muchos no les importa, lo que vale es vivir en Manhattan.

Hoy, en Bogotá, cada Unidad de Planeación Zonal (UPZ) tiene su propia reglamentación, que va desde edificios de tres pisos en adelante. Falta ver cuál será la propuesta de la Administración Distrital en el Plan de Ordenamiento Distrital (POT).

‘SE DEBEN DEFINIR CON CLARIDAD LAS ALTURAS’: CAMACOL


Martha Moreno Mesa, gerente de Camacol Bogotá y Cundinamarca, dijo que el artículo 3 del Decreto 080 de 2016, prevé criterios en habitabilidad y especificaciones para dotar a los espacios de luz natural. Señaló que, de igual manera, “el Reglamento Técnico de Iluminación y Alumbrado Público (Retilap), incluye un capítulo sobre el aprovechamiento de la luz natural en espacios públicos”.

Considera que la norma urbana contenida en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) “debe brindar claridad absoluta como instrumento encargado de definir la altura de las edificaciones en los diferentes sectores de la ciudad, para que se definan los espacios teniendo en cuenta la infraestructura de soporte y las condiciones de movilidad y demás aspectos que permitan hacer un desarrollo de calidad para los habitantes”.

HUGO PARRA
EL TIEMPO

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