‘En urbanismo, América Latina ha sido líder’

Así lo afirma , directora ejecutiva del Premio de Arquitectura Pritzker, conocido como el Nobel de Arquitectura.

Martha Thorne

Martha Thorne es la decana de la Escuela de Arquitectura de IE University desde 2015.

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enero 09 de 2020 - 10:00 p.m.
2020-01-09

La sostenibilidad ambiental, el cambio climático y la tecnología vienen cambiando, sin dudas, las dinámicas de todos los sectores y la arquitectura no ha estado exenta.

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Su tarea, de hecho, está en combinar los proyectos con las necesidades diarias y adaptarse, como todo el mundo, a las nuevas realidades y conectarse con la sostenibilidad.

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Así lo considera Martha Thorne, directora ejecutiva del Premio de Arquitectura Pritzker –considerado como el Nobel de arquitectura– y decana de la Escuela de Arquitectura de IE University, en Madrid.

¿Cómo leer las ciudades, en medio de la sostenibilidad y los avances tecnológicos?

A mi modo de ver va más por el lado de la inteligencia, porque el concepto de ciudades inteligentes, cuando empezó, fue más limitado; era la idea de tecnología para hacer la ciudad eficiente y ahorrar tiempo, dinero, energía, y con esa ciudad funcionando como una máquina a la perfección, todo iba a ser perfecto.

Pero el tema se ha ampliado y ahora hay un componente más activo de liderazgo por parte de ayuntamientos y de la población, y creo que las ciudades inteligentes están usando la información y ayudándonos a entender la realidad.

‘Smart cities’ puede ser medir qué compras las personas, en qué tiendas y qué zonas, pero ir más allá es identificar quiénes están comprando en esos sitios y por qué no tienen lo que necesitan en su zona, por qué el marketing del producto los convenció, etc. Cuando pensamos en la ciudad, tenemos una cosa y es el conocimiento común de las cosas.

¿Cómo ve a América Latina en innovación para hacerle frente a estas realidades?

Hay un premio que se llama Audi Urban Iniciative y ellos tienen una iniciativa donde piden a distintos arquitectos y equipos presentar invenciones o iniciativas para resolver ciertos problemas de la ciudad, y de hecho, en 2014 o 2015 ganó un grupo de mexicanos liderado por José Castillo, por cuenta de una aplicación para mejorar el flujo de tráfico rodado en la Ciudad de México.

El tema de avances en smart cities sí tiene que ver con el número de personas con smartphones, los presupuestos, infraestructura, pero lo más importante es la visión e inteligencia de qué quieres hacer, y en ese sentido, en temas de urbanismo, Latinoamérica ha tenido liderazgo en tantas cosas.

Por ejemplo, Medellín es el ejemplo mundial de cómo transformar una ciudad, porque allí había un conjunto de arquitectura e infraestructura de transporte, pero más bien era una visión que compartía la ciudadanía. Medellín es un ejemplo de transformación de cambio increíble en una ciudad que todos conocíamos como un sitio inseguro y con muchos problemas.

Y así hay otros ejemplos como Curitiba, en Brasil, y más ciudades en México y Perú, etc. Creo que Latinoamérica nos va a dar muchos más ejemplos por su frescura y juventud; en la vieja Europa tenemos otros problemas y la energía están en países más jóvenes.

¿Cómo ve el tema de la mujer desde la arquitectura?

Como un gran tema. Tenemos tantos problemas en este mundo, pero cuando hacemos ciudades, urbanismo y arquitectura, no podemos dejar de lado y hay que tener en cuenta al 50 por ciento de la población que va a habitar esos sitios y eso no ha pasado. Además, no podemos perder el talento de las mujeres que están o quieren estar en la arquitectura y el urbanismo, y por lo tanto es un tema en el que tenemos un camino por recorrer para llegar a ese mundo igual y creo que todo empieza en la educación.

¿Cómo mejorar en la práctica?

Para combatirlo, hacemos cosas como poner a las mujeres en puestos de trabajo que antes no enseñaban o cuando se programan conferencias, pretendemos que el 50 por ciento sean mujeres, así como también muchos artículos de bibliografías queremos que sean de mujeres, es decir, que no se use la bibliografía de siempre, sino que sea nueva e incluimos las voces de mujeres, porque son magníficas pero quizás no están en la gran publicidad. Sé que están y sé que son magníficas.

Ahora la frontera es mirar con más cuidado, no aceptar lo que siempre nos han dado, creo que las mujeres tienen que hablar de lo que están haciendo y mentorizar a otras mujeres más jóvenes para que tengan ese ejemplo de buen modelo que pueden seguir las jóvenes, y luego, en las cosas más sutiles, tenemos que involucrar y asociarnos mucho con hombres en la profesión, porque estoy convencida de que solas las mujeres no van a ganar esta batalla. Además, si tenemos más igualdad y diversidad y talento, los hombres también se van a beneficiar mucho de esa igualdad. Estamos luchando.

¿Qué responsabilidad les cabe a los gobiernos del mundo en este tema?

Esto no puede ser solo academia, es verdad. Estamos en un momento cuando, por un lado los gobiernos están perdiendo poder, en parte por la confusión en el ámbito político que vemos en muchos sitios, pero también porque no tienen muchas veces los fondos suficientes que necesitan para abarcar todo. El sector público tiene una labor de representar la sociedad y tener visión a futuro, pero en estos momentos si no buscamos la sinergia entre el sector público, privado y academia, no vamos a poder seguir adelante porque los obstáculos son grandes y los retos también.

¿Y por el lado de las empresas?

Creo que el sector privado puede ser un buen aliado, no se trata de darle el poder de decisión, sino buscar sinergias entre las tres cosas. Por ejemplo, el sector privado en la arquitectura en la ciudad está yendo rápido en smart cities y en la transformación de ciertos sectores, pero la academia, por su parte, está más adelante en su investigación de nuevos materiales. Sin embargo, para implementarlos, tenemos que contar con el sector privado de la construcción, pero igualmente con la normativa del sector público.

Si se pudiese buscar ese sitio neutral donde se solapen los objetivos estoy convencida que podríamos ir hacia adelante, más rápido, con más innovación y favoreciendo los tres campos.

En el IE University hacemos investigación aplicada, por lo cual muchas veces hablamos y trabajamos con el sector privado, no solo para realizar proyectos, sino para que ellos también compartan su conocimiento, porque a través de esas sinergias, nos ayudan a ir por un camino más realista para poder aplicar y buscar el buen uso de la investigación.

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