Hay $1,9 billones para terminar la Ruta del Sol III

Ese monto, más $400 mil millones que conseguiría la concesión, serían suficientes para finalizar la vía.

Carlos Alberto García

Carlos Alberto García, vicepresidente Ejecutivo de la Agencia Nacional de Infraestructura.

Archivo particular

POR:
Portafolio
septiembre 17 de 2019 - 10:12 p.m.
2019-09-17

Nueve años después de adjudicadas las obras de la Ruta del Sol III, este proyecto que lleva paralizado desde el 2017, registra un avance del 31% y aún no se tiene fecha de reactivación.

Dos tribunales de arbitramento (uno en París y otro en Bogotá), un proceso judicial en contra de los antiguos representantes legales de la concesión, un proceso de caducidad del contrato en curso, entre otros factores, han oscurecido el panorama.

(Obras de Ruta del Sol III llevan dos años paralizadas). 

Sin embargo, Carlos Alberto García, vicepresidente Ejecutivo de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), señaló a Portafolio que ya existe un acuerdo con Yuma S.A. - la concesionaria- que permitiría que esta firma termine la carretera y se espera que antes de que finalice el año, esa propuesta sea aprobada por el tribunal encargado.

¿En qué estado está la caducidad del contrato?

El proceso de caducidad inició en noviembre del 2017 y en octubre de 2018 un tribunal internacional ordenó que se suspendiera ese proceso. Sin embargo en julio de 2019, a través de unas aclaraciones que hizo el mismo tribunal, se abrió la posibilidad de continuar con la caducidad.

¿Por qué decidieron continuar el proceso?

Aunque queremos buscar una conciliación, la ANI no puede dejar de avanzar en el proceso de caducidad, porque si por alguna razón el acuerdo no se puede concretar, no podríamos tener un proceso de caducidad atrasado. Pero queremos hacer énfasis en que el propósito del Gobierno es buscar la reactivación del contrato, porque es la manera más viable de terminar la carretera.

¿En qué va la negociación con la concesionaria?

Tanto la concesión como el epesista (constructor) tienen una intervención de la Superintendencia de Sociedades, porque están en reorganización, entonces antes de poder firmar el acuerdo conciliatorio y el otrosí (con el que se podría reactivar la obra) y llevarlo al tribunal de arbitramento de Bogotá, se necesitaba tener la aprobación de la Supersociedades. Ese proceso se surtió en agosto.

(Evalúan plan para reactivar las obras de la Ruta del Sol 3). 


Pero además, en julio se dio la continuación de la caducidad del contrato y la Fiscalía llamó a audiencia de imputación de cargos a quienes eran los representantes legales de la empresa (Leonardo Castro y Francesco Stopponi) por lo sucedido con los estudios y diseños del puente de Plato (Magdalena) que aunque ya no lo son, eso nos puso a pensar en cómo proceder.

¿Cuál es el problema con el puente de Plato?

Cuando se adjudicó la concesión, no se incluyó la segunda calzada en el puente de Plato. Además, en el contrato había un rubro que en inicio se iba usar para hacer supervisiones aéreas de las obras, del orden de los $5.000 millones. Pero se acordó que en vez de usarlos para eso, se utilizarían para hacer los estudios y diseños de este puente. Lo que parecía que era la mejor opción, entre otras cosas porque no se requerían recursos extra.

Pero luego lo que pasó fue que apareció un hecho de corrupción que se está investigando y aún no se ha condenado a nadie. Sin embargo, de ser así y que el otrosí de estudios y diseños del puente de Plato sea declarado nulo, pero es importante precisar que eso sería algo independiente del contrato de la Ruta del Sol III.

Volviendo al contrato de la Ruta del Sol III, ¿aún no hay fecha para firmar el otrosí que reactive las obras?

Ya tenemos prácticamente los acuerdos listos con el concesionario pero ahora tenemos que hacer una modificación en cuanto al número de variantes que hay que hacer.

La idea es que de las 14 variantes la concesión se encargue de hacer nueve, y las otras cinco quedarían a disposición de la ANI, ya sea para que las haga el Invias o por medio de otro mecanismo. La idea con este cuerdo es que no se requiera poner recursos adicionales del Gobierno Nacional al proyecto, sino que la concesión termine la obra con lo que tiene.

¿Cuál es la realidad financiera del proyecto?

Primero, en cuanto a las deudas con los proveedores y los bancos, esos suma $578.500 millones, de los cuales $450.000 millones son a bancos y 128.500 millones a proveedores.

Sin embargo, $300.000 millones que le corresponden a bancos se le debe a los propios socios de la concesión, lo que hace que la deuda efectiva a bancos sea de $150.000 millones.

Por otro lado, lo que nos anima a que el contrato siga adelante son los pagos, de las vigencias futuras de esta concesión solo han pagado $300.000 millones, que es alrededor del 18% del valor de la concesión, pero la concesión ha construido el 31% y están operando alrededor de 68 kilometros (contando una variante) lo que equivale más o menos al 13%.

Es decir que entre lo pagado y lo ejecutado hay una diferencia grande a favor, y entre lo pagado y lo que está en operación hay una diferencia solo del 5%.

Por otro lado, la diferencia del costo que implica hacer la obra hoy en día la va a asumir el concesionario. ¿Cómo? va a conseguir $400.000 millones con un crédito en el exterior con garantía de Salini Impregilo, el mayor accionario que es extranjero.

Aparte de eso, la fiducia tiene $1,9 billones guardados, incluyendo unos $300.000 millones de rendimientos que se acordó que serían invertidos en la obra. Sin embargo, esos $300.000 millones los recuperaríamos más adelante, ya que no estamos de acuerdo con que la empresa tenga esos rendimientos para si misma, ya que el contrato no se cumplió como debería.

Así, en total, habría alrededor de $2,3 billones disponibles para terminar la carretera, contando con el crédito por $400.000 millones que la concesionaria tendría que conseguir para hacer efectivo el acuerdo. 

AUTORIDADES BUSCAN EVITAR LA CADUCIDAD

De acuerdo con García, si se caducara el contrato la concesionaria pagaría una multa de $80.000 millones. Sin embargo, para poder terminar el proyecto, se requerirían muchos más recursos. “Honestamente nosotros no alcanzaríamos a ver iniciadas las obras por-
que el concesionario mantendría sus tribunales activos, se colocaría una nueva demanda por la caducidad del proceso, habría que buscar la manera de que nos devolvieran la vía y entraríamos en dificultades, sin contar lo que cuesta estructurar y terminar la obra”, dijo.

Por ahora, luego de hechas las modificaciones al acuerdo, se espera que el tribunal y la Procuraduría den el visto bueno, para que antes de que se termine el año este mismo tribunal de su fallo.

Adriana Carolina Leal Acosta
adrlea@portafolio.co

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