Odebrecht dice que está muy cerca de un acuerdo con Colombia

Margarida de la Riva Smith, jefe de cumplimiento de la firma, habló con Portafolio sobre su plan para superar los casos de corrupción.

Margarida de la Riva Smith, jefe de cumplimiento global de Odebrecht.

Margarida de la Riva Smith, jefe de cumplimiento global de Odebrecht.

Claudia Rubio/CEET

POR:
Portafolio
octubre 22 de 2018 - 10:32 p.m.
2018-10-22

Mientras que los más de 10 países que fueron afectados por el caso de corrupción de Odebrecht avanzan en esclarecer los hechos y, algunos, en cerrar acuerdos, la compañía atraviesa por un cambio en su estructura organizacional para evitar que esos casos se repitan. Tanto así que participarán hoy en la Tercera Cumbre Andina Anticorrupción.

A propósito de eso, Portafolio habló con Margarida de la Riva Smith, jefe de cumplimiento de Odebrecht a nivel global, quien habló de las lecciones aprendidas, los acuerdos que están haciendo con Colombia, la Ruta del Sol II y de los proyectos que tienen en la mira. 

(Lea: 'Odebrecht no ha demandado al Estado colombiano'). 

¿Cuáles son las lecciones aprendidas del caso de corrupción de Odebrecht?

La lección más importante es que la compañía no tendrá una segunda oportunidad. Entonces todo el trabajo de transformación, que empezó en el 2016, es muy profundo y muy serio, y yo vine para ayudar a desarrollar una visión de riesgo en ese proceso.

La ciudadanía y los países tienen miedo de que la corrupción continúe, ¿cómo garantizar que no vuelva a pasar?

Se hicieron estrategias, precisamente, para impactar partes muy importantes de la compañía; específicamente la gobernanza. Por ejemplo, tenemos en el consejo de las compañías del Grupo Odebrecht un cambio importante y es que contamos con un nivel de consejeros independientes mucho más alto de lo que se espera internacionalmente.

Además, tenemos un consejo global donde invitamos a personas que tienen experiencia en temas como la anticorrupción. Allí se destaca la participación de Transparencia Internacional.

(Sobornos de Odebrecht son peores de lo conocido hasta ahora). 

Por otro lado, a nivel más senior, hemos implementado cambios importantes en la parte de cumplimiento y en la parte financiera; los cambios son garantizar que tengamos directrices o políticas que nos permitan evitar los conflictos de interés o los fraudes, y que tengamos protocolos que permitan a las personas hacer lo que está bien, y no sientan un conflicto entre hacer lo que está bien y perder su empleo.

Ustedes están haciendo varios acuerdos con los países en los que hubo corrupción, ¿cómo va eso?

Hay unas jurisdicciones que son más maduras que otras en términos de las herramientas judiciales que hay para permitir el acuerdo. Entonces lo que vemos es que en los ambientes más maduros, el acuerdo es mucho más rápido, como fue el caso de Estados Unidos, Brasil y Suiza.

Hay otros países en los que hemos caminado bien, como en el caso de Colombia, en donde esperamos cerrar un acuerdo pronto. Las autoridades están dispuestas a que la compañía sobreviva y siga ejerciendo su papel en la economía del país, y creo que Odebrecht tiene mucho que agregar.

¿Qué le responden ustedes a los que dicen que Odebrecht no debe volver a contratar?

Yo creo que todo el trabajo que estamos haciendo en la compañía, no solo en cumplimiento, tiene el objetivo de mostrar que el cambio es de verdad. No tendremos una segunda oportunidad. Esta es una empresa que tiene 70 años, que empleó a alrededor de 180.000 personas y hoy tiene menos de 60.000.

(Un breve repaso, en dos minutos, del caso Odebrecht). 

Lo que yo creo es que no se puede olvidar que la firma tiene muchos años de trayectoria y que aunque cometió un error en los últimos tiempos, eso no representa a la organización.

Pero esa es la percepción de la gente, que sigue siendo corrupta...

La gente tiene que acordarse de toda la historia, no solo de lo más reciente. Odebrecht está en Colombia hace casi 30 años, y lo cierto es que los últimos cinco no pueden escribir toda la historia de la compañía. Entonces yo espero demostrar y que tengamos la oportunidad de cambiar la visión de la sociedad con relación a nosotros. Una cosa que tengo muy clara es que la transformación pasa no solo por Odebrecht, sino por las compañías, el gobierno, –que ya está adelanta proyectos anticorrupción–, y una concientización de la sociedad.

¿Cómo garantizar que los hechos se esclarezcan cuando hay tantos intereses políticos y económicos de por medio?

Somos muy fieles a las gestiones legales y con eso no peleamos. Nunca dejamos de entregar una obra, no dejamos de pagar y colocamos dinero en los proyectos, y esperamos que todo eso se respete. Está más claro que Odebrecht no es la única que ha cometido errores, y eso es una cosa endémica. La gestión de la corrupción es algo que nuestra región y el mundo tiene que tratar. La sociedad no puede más.

¿Qué deben hacer entonces los gobiernos para que casos como el de ustedes no se vuelva a repetir?

El gobierno debe tener una visión de que si pasan errores, se debe tener una estructura para incentivar para que las cosas sean traídas a la luz, haya transparencia y se traten los problemas. Ignorar que el problema de la corrupción existe es el más grande error.

Y yo creo que todas la compañías tienen que adoptar la postura de Odebrecht, diciéndole no a la corrupción.

¿Cómo han hecho para recuperarse luego de los escándalos de corrupción? ¿Eso hizo que redujeran a la mitad el número de empleados?

No creo que eso sea una cosa aislada. Por ejemplo, Brasil pasa por la peor crisis de su historia. Entonces Odebrecht sufriría, no solo por la corrupción. La dificultad ahora es garantizar que la gente nos vea como realmente somos. Hay muchas cuestiones políticas y situaciones que no tienen fundamento técnico como que estamos demandando al Gobierno colombiano y no lo estamos haciendo, estamos pidiendo que reconozcan las inversiones que hicimos en la Ruta del Sol II, porque tenemos obligaciones con los prestadores de servicios.

¿Qué sigue para cerrar más acuerdos, incluyendo Colombia?

Queremos cerrar el capítulo de los acuerdos, pagar por los errores, reconocerlos, y disculparnos.

¿Hay un plazo para cerrar esos acuerdos?

No, esperamos que sea lo más pronto posible. El plazo depende del deseo de las autoridades en los países en cerrar el acuerdo. En Colombia hay muchos esfuerzos para que el pacto se cierre lo más rápido posible, y ya estamos en la parte de la negociación de las multas. Eso nos dice que estamos muy cerca de cerrar el entendimiento aquí.

María Camila González
marola@eltiempo.com

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