Vía al Llano: este año van 188 deslizamientos

En lo corrido del 2018, se han registrado 136 cierres en el corredor.

Vía al Llano

Coviandes trabaja para mantener habilitada la vía.

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septiembre 27 de 2018 - 09:48 p.m.
2018-09-27

Entre mayo y septiembre de este año, en la vía Bogotá - Villavicencio se han registrado 188 deslizamientos, 52 pasos alternos y 136 cierres de vía, los cuales han hecho que los protocolos sean cada vez más especializados y se pueda reaccionar casi de inmediato.

Para el presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Louis Kleyn, esta es una de las vías con altas especificaciones técnicas.

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“Las obras que se adelantan en este corredor de 85,6 kilómetros ascienden a los $4,8 billones, y por allí se movilizan 4 millones de usuarios al año. No podemos ser inferiores a este reto y los protocolos para atender los deslizamientos y derrumbes deben ser estrictos, sobre todo para salvaguardar la vida de todo aquel que la transite”, comentó el funcionario.

De hecho, desde el Gobierno se reiteró que los derrumbes son impredecibles y se producen por diferentes fenómenos, como la alta cantidad de lluvias, que agrega peso a las laderas y, por inercia, provoca la caída de material sobre la calzada, pero también pueden ser causados por el uso inadecuado del suelo en las laderas como la deforestación, la ganadería y los cultivos limpios.

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ALERTA DE DERRUMBE

Así, cuando sucede la emergencia, la ANI, la interventoría y la Concesión (Coviandes) activan el plan de contingencia según unos parámetros que definen la magnitud del derrumbe tanto en volumen de material (en metros cúbicos) como en altura desde donde se desprende la montaña.

De hecho, según el Gobierno, cuando se activa la alarma de derrumbe, los controladores de tráfico, operarios de la maquinaria, ingenieros y demás personal ante la alerta se retiran del punto, y la vía se cierra, entre tanto se evalúa la magnitud del derrumbe.

Asimismo, el jefe de operaciones recibe la alerta y se comunica con el centro del control Boquerón y según la categoría de uno a seis del derrumbe dan la siguiente instrucción para desplegar el operativo.

Después, se da la instrucción de movilizar la maquinaria o personal adicional – según se requiera – e inician la remoción de material, y una vez está garantizada la seguridad, se hacen pasos provisionales inicialmente a un carril para evacuar el tráfico represado en la carretera.

Así, la vía al Llano, según la ANI, solo se abre cuando la calzada está totalmente limpia y cuando la montaña no represente peligro para los usuarios y el personal de la Concesionaria Vial de los Andes.

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