Inicia fase de adaptación, con sobrecostos y oportunidades

Colombia entra en la etapa de aislamiento inteligente. Consecuencias y efectos de la nueva normalidad ciudadana.

Coronavirus

El control estricto a las condiciones de salud ya es parte de la nueva normalidad ciudadana.

Archivo particular

POR:
Portafolio
mayo 31 de 2020 - 09:15 p.m.
2020-05-31

Colombia entra hoy en la fase de adaptación a las nuevas condiciones de vida, luego de 70 días de cuarentena, y cuatro más de simulacro, en el caso de Bogotá. Es más, buena parte de los habitantes de la capital del país y algunas ciudades con altos niveles de contagio de covid-19 continuarán en aislamiento parcial hasta el 15 de junio. La cuarentena seguirá para actividades con aglomeraciones, como las académicas presenciales, turísticas, feriales, de transporte aéreo y por carretera, cultura, deporte y entretenimiento, entre otras.

(El miedo, desafío en medio de la reactivación y la pandemia). 

Sin embargo, expertos coinciden en que hoy es el punto de partida hacia la reactivación de la economía, luego del frenazo casi en seco, decretado a partir del 24 de marzo, y que llevó a los principales indicadores económicos y sociales a los niveles más bajos de la historia (PIB negativo y tasa de desempleo de casi 20%).

(La nueva reactivación). 


Se trata del comienzo de una etapa en la que términos como nueva normalidad, aislamiento inteligente, distanciamiento, nacionalismo, resiliencia, protocolos, volver a empezar, oportunidad, innovar, reinventar, bioseguridad, autocuidado, disciplina, solidaridad y hasta optimismo, serán prioritarios en la toma de acciones y en el comportamiento de los ciudadanos, a partir de hoy. El cambio va desde nuevos hábitos de consumo, horarios de trabajo, formas de vestir, de transportarse, relacionarse, divertirse, comunicarse y comportarse.

“En la nueva normalidad es prioritaria la salud y la preservación de la vida”.
Así los ha señalado el presidente Iván Duque, previo a la reapertura de la economía, solicitada por los gremios del sector privado y los propios ciudadanos.

EL COSTO DE REINICIAR 

Volver a empezar no será gratis. Los sectores reactivados ya incorporaron a su lista de costos, la aplicación de los protocolos de bioseguridad, acordados con las autoridades de salud, los cuales varían dependiendo la actividad desarrollada.

(La reactivación económica). 


Por ejemplo, la constructora Prodesa, de Bogotá, afirma que el costo promedio de los nuevos protocolos de seguridad industrial para esa actividad, es de una $130.000 mensuales, por persona vinculada a una obra, sin incluir el valor de las adecuaciones. Por su parte, Ricardo Postarini, gerente de la concesión de la vía Bogotá Villavicencio, sostiene que además de la compra de tapabocas con normas N-95, del gel y los medidores de temperatura de los trabajadores, el costo del transporte del personal se ha duplicado pues si antes requerían de 20 buses, ahora se necesitan 40, debido a que es necesario respetar el distanciamiento de quienes van en esos vehículos hasta el lugar de trabajo y el regreso a sus residencias. “A ello se suma el hecho de que hemos tenido que contratar más expertos seguridad industrial, pues pasamos de 10 a 30 personas que se dedican a este tema”, asegura Postarini, quien además indica que la productividad se ha disminuido, ya que a las pausas que tienen que hacer los trabajadores para el lavado de manos y otras condiciones de higiene establecidas en los protocolos.

Alfredo García, CEO de la multinacional CQR, experto en el tema de bioseguridad, dice que “los costos de la implementación de los sistemas de bioseguridad, pueden cambiar radicalmente la dinámica de los negocios y los esquemas de formación de precios de productos y servicios. Los empresarios estamos considerando ¿cómo nos reinventamos frente a este desafío financiero?”.

Entretanto, el empresario Emilio Sardi, señala que “el reinicio de las actividades productivas traería consecuencias en la salud, pero la parálisis económica puede resultar peor”.

CRECE LA CADENA DE NEGOCIOS EMERGENTES 


Al menos una veintena de negocios nuevos o repotenciados están a la vista en medio de la crisis, o han comenzado a surgir. Además de los relacionados con los sectores que no pararon, la nueva normalidad trae oportunidades empresariales que van desde la fabricación de en implementos de protección y desinfección, hasta la prestación de diferentes servicios. Portafolio consultó con expertos en el tema y elaboró la siguiente lista:

Productos: tapabocas, desinfectantes, dispensadores de accesorios, implementos de protección personal, ropa especializada, confección de prendas de vestir con materiales antifluidos, avisos para estrategias de señalización, fabricación de dispositvos para la atención en salud como ventiladores, inhaladores, respiradores, accesorios para la toma de temperatura, producción de empaques para artículos de higiene, atomizadores para la aplicación de gel e implementos para la prestación de servicios a domicilio, fabricación de equipos para fumigación y desinfección de muebles e inmuebles, entre otros.

Servicios: creación de empresas especializadas en la ejecución y la aplicación de protocolos; compañías dedicadas a la desinfección de viviendas, conjuntos residenciales, centros de abastos, plazas de mercado, oficinas, bodegas y demás inmuebles y vehículos; grupos de personal médico y paramédico especializados, montaje de infraestructura para educación virtual, toma de pruebas de coronavirus, suministro de transporte especial, domicilios de todo tipo, empresas de reciclaje de material contaminante, servicios virtuales de médicos, profesores, instructores de gimnasios y gastronomía.

Recomendados

  • ECONOMIA
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • OPINIÓN
Siga bajando para encontrar más contenido