Estabilidad para rato

El inicio de año ha resultado más favorable de lo estimado en el plano internacional, disminuyendo las presiones para la economía local.

Junta directiva del Banrepública

Miembros de la junta directiva del Banco de la República, con el Minhacienda, Alberto Carrasquilla (sentado en el centro).

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Portafolio
febrero 07 de 2019 - 10:06 p.m.
2019-02-07

En la primera reunión de 2019, BanRep mantuvo la tasa de interés en 4,25% en una decisión unánime. En el comunicado y la rueda de prensa posteriores a la reunión, quedó reflejado que la balanza de elementos que analiza la Junta está inclinada hacia la incertidumbre alrededor del ritmo de recuperación del crecimiento, y no tanto hacia el comportamiento de la inflación. Asimismo, quedó registrado que la incertidumbre en el entorno global continúa generando inquietud, especialmente porque se detuvo el ajuste de la cuenta corriente de la balanza de pagos. Sin embargo, el inicio de 2019 ha resultado más favorable de lo estimado en el plano internacional, disminuyendo así las presiones a nivel local.

MENOR OPTIMISMO LOCAL

El optimismo en torno a la recuperación económica en 2019 ha venido disminuyendo, lo cual se refleja en el hecho de que la mayoría de analistas han revisado a la baja sus expectativas de crecimiento del PIB para este año. El Fondo Monetario Internacional publicó hace dos semanas la actualización de sus proyecciones de crecimiento para América Latina y el Caribe, reduciendo las perspectivas de Colombia desde 3,6% a 3,3%. Asimismo, los resultados de la Encuesta de Opinión Financiera (EOF) de Fedesarrollo indican que la expectativa promedio de crecimiento para 2019 se ha reducido de 3,30% en octubre de 2018 a 3,18% en el primer mes del año.

(Lea: Banco de la República mantuvo estable su tasa de interés

En esta línea, hace unos meses el equipo técnico de BanRep estimaba que el crecimiento en 2019 podría ubicarse alrededor de 3,7%, sin embargo, actualmente dicho pronóstico se redujo a 3,5%.
Lo anterior, de acuerdo con lo expresado en los comunicados de prensa, obedece a que la información disponible sugiere una recuperación más débil de lo previsto inicialmente, y no da señales contundentes de que algunos sectores que se han mantenido rezagados vayan a cambiar su tendencia en el corto plazo.

En efecto, en las minutas de la última reunión en 2018, quedó plasmada la preocupación de algunos codirectores por la velocidad de la recuperación: “los directores creen que el crecimiento del producto se incrementará en 2019. Sin embargo, no hay consenso sobre la fortaleza de dicho incremento”. Ante las diferencias, los miembros de la Junta consideran que su mejor estimación para 2019 es un crecimiento moderado, lo que implica una brecha del producto que continuaría siendo negativa, aunque menos que en años anteriores.

(Lea: Perspectivas 2019: una mirada desde las cabezas de compañías

Si bien hay algunos indicadores que sugieren una aceleración del crecimiento a lo largo del año, hay otros que se mantienen débiles y generan un sesgo a la baja.

Por un lado, vale la pena resaltar las mejores perspectivas sobre el comportamiento de la inversión en 2019, asociadas al impulso adicional que brindarán las medidas aprobadas en la Ley de Financiamiento. En esta línea, estimamos que la demanda sensible a la tasa de interés, que incluye el consumo de bienes durables y la inversión fija en maquinaria y equipo, continúa reflejando el impulso de la política monetaria moderadamente expansiva que sigue vigente.

En efecto, de acuerdo con nuestras estimaciones, la tasa de interés real ex-ante, calculada con base en las expectativas de inflación de los agentes para los próximos doce meses, se ubica en sus niveles más bajos desde finales de 2015, manteniéndose significativamente por debajo de la tasa de interés neutral, estimada entre 1.5% y 2.0%. De esta forma, la tasa de interés continúa en niveles que estimulan la economía.

No obstante, el persistente deterioro de la confianza del consumidor, sumado al aumento de la carga impositiva para las personas naturales resultante de la Ley de Financiamiento, genera una amplia incertidumbre acerca del desempeño futuro del consumo privado, y agrega a la discusión el hecho de que la economía podría continuar necesitando estímulo en el corto plazo.

Los elementos anteriores apuntan a que dentro del balance de factores que debe tener en cuenta la Junta de BanRep para sus decisiones de política monetaria en 2019, el desempeño del PIB toma una mayor relevancia, mientras que la estabilidad que ha mostrado la inflación desde hace un año ancló las expectativas dentro del rango meta, y permite que no sea una preocupación de la autoridad monetaria en este momento.

UN PANORAMA EXTERNO MENOS OSCURO


Hace unos meses habíamos señalado que los riesgos provenientes del sector externo venían aumentando y estaban ganando relevancia dentro del balance de BanRep, lo que podría anticipar el proceso de normalización monetaria a 1S19. No obstante, a pesar que el comunicado de prensa de la más reciente reunión destaca que una de las principales preocupaciones sigue siendo la elevada volatilidad a nivel internacional, creemos que en las últimas semanas dichos riesgos se han moderado.

Por un lado, en los primeros meses de 2019 el panorama ha sido positivo para algunas economías emergentes, en la medida en que la aversión al riesgo ha disminuido y las ganancias en diversos activos han hecho que estos países vuelvan a ser atractivos para los inversionistas internacionales.

Por su parte, creemos que el reciente cambio de lenguaje por parte de la Fed hacia una posición más dovish deja abierta la posibilidad de una pausa en el proceso de normalización monetaria en EE. UU., disminuyendo las presiones relacionadas con el endurecimiento de las condiciones de financiamiento externo sobre las decisiones de BanRep, y brindando un mayor espacio para que las tasas a nivel local permanezcan estables por más tiempo.

De esta forma, creemos que el balance de riesgos para las decisiones de política monetaria a nivel local continúa inclinado hacia la necesidad de generar un impulso sobre el crecimiento económico y así cerrar la brecha negativa del producto.

Teniendo en cuenta además que el balance de riesgos a nivel externo se ha equilibrado en lo corrido del año, ratificamos nuestra expectativa de que la tasa de intervención se mantendrá en 4,25% durante el primer semestre del año, tras lo cual iniciaría el ciclo de incrementos que la llevaría hacia niveles de 4,75% al cierre de 2019.

Julio César Romero
Economista Jefe de Corficolombiana
Maria Paula Contreras
Especialista Economía Local

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