La miel, un negocio dulce que espera por más inversiones en Colombia

En el país solo se produce el 20% del producto que se consume, por lo que la demanda está asegurada.

Fabio Diazgranados

Fabio Diazgranados, presidente de Fedeabejas.

Foto: Pedro Vargas Núñez

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Portafolio
junio 12 de 2019 - 12:30 p.m.
2019-06-12

Fabio Diazgranados, presidente de Fedeabejas, aseguró a Portafolio.co que el sector apícola necesita de más apoyo por parte del Gobierno, al mismo tiempo que explicó el gran potencial que tiene el negocio de la miel en el país ya que solo se produce el 20% de lo que se consume. 

¿Cómo está el sector apícola en Colombia?

Es un sector en desarrollo, en crecimiento y se viene fortaleciendo a pesar de que solo hemos ejecutado un 10% de nuestro potencial y podemos llegar fácilmente a un millón de colmenas.

Actualmente tenemos unas 115.000 colmenas y ya estamos produciendo por encima de las 3.500 toneladas de miel, las cuales se quedan para el consumo interno del país.

¿Por qué no se exporta?

Porque no somos competitivos. El precio interno de la miel es más alto que el externo por lo que le productor prefiere comercializarla a nivel local. Además, eso es solo el 20% de la demanda interna. 

¿Y de dónde sale el resto de la miel que se consume en el páis?

No es miel: son mieles falsificadas, adulteradas o importaciones de mala calidad.

¿En qué nivel está el consumo?

Colombia no es un buen consumidor de miel. Per cápita consumimos entre 30 y 40 gramos al año, cuando hay países que consumen hasta 500 gramos al año.

¿Es fácil producir miel?

No es un trabajo difícil. Lo más complicado es conseguir el sitio, la finca o el espacio rural donde permitan instalar las colmenas. Hay historias negativas con las abejas y se han satanizado. La gente les tiene miedo y no quieren saber nada de ellas.

¿Qué condiciones presenta el país para la apicultura?

Colombia por ser un país tropical puede cultivar abejas en cualquier lugar y altitud, desde el nivel del mar hasta más de 3.000 metros de altura. Lo importante es que haya buena oferta floral, que garantice alimento para las abejas y que haya agua.

¿De dónde llega la miel de mala calidad o falsa?

La falsa es un producto completamente colombiano, se adultera de muchas formas, jarabes de maíz o alimentación exagerada con sacarosa a las colmenas. Hay muchas formas de adulterarla, incluso en el mercado internacional ya hay mieles que pueden pasar análisis como si fueran mieles puras y no los son. El engaño está bastante sofisticado.

¿Cuántas toneladas llegan adulteradas al año?

Si tenemos una proyección de consumo de 20.000 toneladas año y producimos 3,.600, podemos estar hablando de que un 80% del consumo de miel es adulterada o falsificada en el país.

¿Cómo hacer para conseguir miel pura?

Ir a la fija buscando un apicultor de confianza que ya lo puede encontrar en cualquier parte del país. También en un almacén de confianza que le garantice la pureza de la miel. Hay que reconocer que para el consumidor habitual no es fácil diferenciar una miel pura de una adulterada.

Un aspecto significativo siempre va a ser el precio. Las mieles baratas son sinónimo de mieles adulteradas o no son mieles. Es fácil encontrar en muchos almacenes de superficie inclusive botellas de miel a 8.000 o 10.000 pesos.

Una referencia importante es que un cuarto de litro de miel pura cuesta unos 10.000 pesos mientras que la botella de 750 cc vale entre 25.000 y 30.000 pesos.

¿Qué se debe hacer para fomentar la apicultura en el país?

Fomentar la apicultura implicar triplicar la producción de una manera exponencial y para ello se debe aumentar el número de apicultores y de colmenas. Hay que tener programas y planes de desarrollo que tengan financiamiento para que se beneficien los apicultores actuales con más colmenas.

También se debe facilitar la inversión en infraestructura. Estamos promoviendo normas que exigen la calidad del producto, pero para eso se necesitan instalaciones muy costosas: hay que establecer líneas de crédito, fomento, capital semilla, que signifique el desarrollo del sector.

¿No lo tienen ahora?

Hay algunas líneas pero muy incipientes, sobretodo en cuanto a proyectos de apicultura. Las inversiones se han orientado más a proteger a familias no favorecidas, cabezas de familia, víctimas de la violencia a las que se les invita a crear cooperativas, pero no se sabía si esa gente quería ser apicultora o si tenía capacidades, por lo que algunas veces esa plata termina perdiéndose. No se hace el esfuerzo de determinar quién quiere estar y quién no.

Para ser apicultor se necesitan cualidades como la sensibilidad, el amor y la pasión por las abejas y lo agroecológico.

Por esto, la apicultura en Colombia, salvo contadas excepciones, no es profesional. El apicultor tiene ingresos de otras actividades y no solo vive de eso. Eso lo puede distraer de un desarrollo apícola decidido.

¿Se puede vivir de la apicultura?

Es un excelente negocio y da para vivir en Colombia y en otras partes del mundo.

¿Qué más se necesita para que la gente entre al negocio?

Hace falta capacitación y educación. Lo principal es que falta gente que tenga ganas de ser apicultor, los apicultores no se están renovando, a la gente joven no le gusta el oficio.

¿En qué partes del país es en donde más se practica?

Antioquia y Córdoba son los dos departamentos que más apicultura desarrollada tienen.

¿Qué tan tecnificado está el sector?

El sector no está tan tecnificado porque es muy costoso y se necesitan grandes inversiones. Hay grandes apicultores y asociaciones en el país que manejan hasta 5.000 colmenas. Se reúnen y han conseguido los recursos para construir plantas extractoras y envasadoras de miel bastantes tecnificadas. Un apicultor común y corriente no lo haría, el 90% de los apicultores del país es aficionado o pequeño apicultor, que no viven de ella.

¿Qué es una colmena?

Una colmena puede tener entre 50.000 y 70.000 abejas y produce entre 35 y 40 kilos de miel año.

¿Es verdad que se están acabando las abejas?

Han sido golpeadas y las causas son múltiples, pero para eso estamos los apicultores que no hemos permitido que las abejas se acaben. En Colombia hemos tenido un crecimiento de 25% de colmenas en los últimos años, hace tres años contábamos con 75.000 y hoy tenemos unas 120.000 colmenas. Las abejas no se están acabando porque los apicultores hacemos que se reproduzcan y se mantengan con crías de reinas, más colmenas, etc.

En Estados Unidos y la Unión Europea si ha descendido el número de colmenas, pero cuando se miran los números globales, las abejas se mantienen y la producción mundial de miel se ha sostenido.

¿Cuál es el principal problema para desarrollar la apicultura en Colombia?

La falta de fomento y una adecuada legislación que desarrolle la apicultura. En estos momentos estamos tramitando una ley en el Congreso para el fomento del sector que incluye la protección a los polinizadores, duplicar las colmenas, crecer en producción, cría de reinas, estudio de genética, sanidad de las colmenas y financiación, entre otros aspectos.

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