Economía

‘La crisis está impulsando las inversiones sociales’

Gema Sacristán, del BID, habla sobre el primer bono de género en Colombia, que emitió Davivienda, y ve que hay un punto de inflexión para los títulos.

Gema Sacristán

Gema Sacristán, directora General de Negocios de BID Invest.

Cortesía

POR:
Portafolio
agosto 25 de 2020 - 10:00 p. m.
2020-08-25

El ‘boom’ de los bonos verdes lleva gestándose varios años en el mundo, pero la crisis además está impulsando fuertemente otro tipo de inversiones temáticas: las de componente social.

(Lea: Lanzan cuatro acciones para atraer más inversión al país)

Prueba de ello es la emisión que hizo ayer Davivienda del primer bono de género en Colombia, el cual tiene un valor de US$100 millones ($362.500 millones a siete años) y fue estructurado y comprado por BID Invest.

(Lea; Crédito del Emisor, la fórmula de la Andi para salvar empresas)

Como explica el presidente del banco, Efraín Forero, “esto hace parte de la estrategia para seguir impulsando las pymes de mujeres y créditos VIS para ellas. Por eso, para lo primero, se buscará ampliar la base de clientes con una oferta de valor completa, y en el segundo, en concordancia con la estrategia de banca mujer, se buscará financiar las viviendas de un mayor número de mujeres y estructurar una experiencia de compra que permita generar valores agregados para las necesidades de este segmento”.

(Lea: Cundinamarca prepara plan de reactivación económica)

Gema Sacristán Postigo, directora General de Negocios de BID Invest, habló con Portafolio sobre la operación y sobre el futuro de este tipo de inversiones.

¿En qué consiste este bono de género?

Dentro de los bonos sociales, hay un segmento que son los de género, que básicamente buscan contribuir a la igualdad de las mujeres, como ocurre en esta ocasión que es mejorando el financiamiento de ellas.

En concreto tenemos un emisor, que es Davivienda, que colocó un papel de US$100 millones a siete años, estructurado y adquirido por nosotros, y con ese dinero se compromete a financiar pymes lideradas por mujeres, en las cuales al menos el 51% sea de su propiedad y tenga representante legal mujer, y que más puedan comprar vivienda de interés social, es decir, que sean ellas las que tomen el crédito y sean propietarias, lo que ayuda a cerrar esta brecha.

¿Por qué en Colombia?

Cabe decir que este es el segundo bono de género que se emite en Latinoamérica, tras el del año pasado en Panamá. Son parecidos porque financian a mujeres, pero este es el primero del mundo con estas características.

Colombia es un país que ha hecho un esfuerzo importante por mejorar en estos temas, pero la emisión también tiene que ver con el compromiso del emisor. Davivienda, más allá de contribuir al cierre de la brecha, también ha visto una oportunidad de negocio para financiar este tipo de proyectos, pues ve que la demanda está ahí, por lo que es un gran socio.

¿Por qué es el primero del mundo de este tipo?

Porque este incluye incentivos de cumplimiento. Davienda, al emitir el bono, se compromete a lograr los objetivos, y si lo hacen, tendrán una bonificación por nuestra parte. Básicamente el bono es a siete años, y en los próximos cinco vamos a monitorear cuánto se incrementa la cartera a mujeres, y si se cumple, les daremos US$60.000 cada año hasta un total de US$300.000, lo que hará que la financiación sea más barata.

Eso supone que Davivienda cada año hará pública la información sobre su avance, y en qué está utilizando los recursos, por lo que también se constituye como un ejercicio de transparencia por su parte.

¿Cree que ya se puede hablar de ‘boom’ de estos nuevos tipos de inversión?

Ciertamente en los últimos años hay un ‘boom’ de todo lo relacionado con las inversiones responsables, y son lo que se conocen como bonos temáticos, que no solo buscan rentabilidad financiera, sino también social y ambiental.

Esta tendencia empezó con los bonos verdes hace ya unos años, sobre todo unido al Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo 2030, pero hay otros dos tipos, que son los sociales y los sostenibles, que son una mezcla y permiten operaciones en los dos anteriores.

Por eso, el gran ‘boom’ fue en los verdes, pero en el último año esto ha cambiado mucho, y con la crisis de la covid-19 se ha impulsado el bono social, que además del tema de género, se usan mucho para temas de servicios básicos como acceso a educación, salud o vivienda. En esta coyuntura habrá muchos proyectos de este tipo que financiar, lo que se une a que las empresas saben que tienen que ser parte de la solución.

¿Cree que este tipo de inversiones logre tener una mayor demanda?

Es un hecho que ya hay un incremento en las inversiones sostenibles y, por tanto, mayor demanda. Por ejemplo, todos estos instrumentos con lentes de género, basados en tres principios, que fomenten la mujer empleada, empresaria y a crear productos para ellas, tiene mucho interés.

Aunque la realidad es que en el mundo hasta el momento solo se han emitido 11 bonos, nueve de ellos con el sector privado y dos con multilaterales. Son muy pocos todavía, y por eso queremos ser el catalizador de estas inversiones. Por eso estructuramos y compramos el título, para iniciar un camino en el que haya más actores y emisores. Lo importante es unir la oferta y la demanda para desarrollar este mercado.

¿Cómo ve el futuro de estos instrumentos?

Soy una convencida de que el futuro será sostenible o no será, por lo que creo que habrá mayores oportunidades para ellos y mayor demanda. De hecho, creo que esta crisis va a ser un punto de inflexión que hará que estas inversiones vayan en aumento, están más claros los retos medioambientales y sociales, y por eso creo que seguirá esa tendencia.

¿Qué otro tipo de bonos se puede esperar a futuro?

Están los tres bloques que comentamos, y en el primero también están los ‘blue’ para océanos o los forestales. Y creo que hay algunos indicios muy interesantes, uno es este de los incentivos, que yo creo que se va a desarrollar mucho en los próximos años, no solo incentivos positivos, también negativos, que incluirían bonificaciones y penalizaciones. Y también veo los bonos de transición, en áreas como la energía.

En la última área, van a ser mucho más enfocados en lo micro, hacia temas concretos y realidades más locales. Cada vez más los inversionistas van a querer ver el impacto de su dinero en una zona o un sector.

Destacados

  • ECONOMIA
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • OPINIÓN
Siga bajando para encontrar más contenido