Colombia tiene vientos de cola que deberían ayudar a mover la economía

El jefe de la misión para Colombia, Hamid Faruqee, aseguró que las perspectivas a mediano plazo de Colombia son favorables.

Misión del FMI

Misión del FMI en Colombia. En el centro, habla el jefe de la misión Hamid Faruqee

Banco de la República

POR:
Portafolio
abril 29 de 2019 - 10:35 a.m.
2019-04-29

Como otros organismos y entidades, el Fondo Monetario Internacional (FMI) también cree que el crecimiento de la economía colombiana se está acelerando. Y, por supuesto, plantea una explicación para el aumento del desempleo, que luce paradójico en ese contexto.

En cuanto al crecimiento, subraya que los vientos a favor, como estímulos de la reciente ley de financiamiento o mejores salarios reales, son más fuertes que los vientos en contra de la incertidumbre internacional, y eso permite mejorar el pronóstico de Colombia, mientras se recortan las previsiones del mundo y del continente.

El pasado 9 de abril, en Washington, el fondo presentó su nuevo informe ‘Perspectivas de la economía mundial’, en el que reafirma el aumento del pronóstico para Colombia de 3,3 a 3,5 por ciento de crecimiento del PIB, que fue anticipado hace unos días en Bogotá por el jefe de la misión para Colombia, Hamid Faruquee.

En diálogo con el diario El Tiempo, el jefe de la misión para Colombia, Hamid Faruqee, detalló las razones.

(Lea: FMI bajó levemente su pronóstico de crecimiento para Colombia

¿Por qué Colombia lograría aumentar la tasa de crecimiento, frente a la del 2018, con la actual incertidumbre global?

Colombia tiene varios ‘vientos de cola’ que deberían ayudar a mover la economía. La política monetaria acomodaticia, un mayor gasto fiscal por parte de los gobiernos subnacionales en año electoral, unos salarios reales más altos, la migración desde Venezuela, la implementación de la agenda de infraestructura 4G y un impacto positivo sobre la inversión, de cambios recientes de la política tributaria, aumentarán el crecimiento en 2019 y 2020.

En parte, esto debería compensar los ‘vientos en contra’ de una demanda externa más débil y ayudaría a Colombia a superar a sus pares regionales.

Se espera que el crecimiento regional, excluyendo a Venezuela, sea de alrededor del 2 por ciento en 2019.

(Lea: Las razones por las que el FMI rebajó pronóstico de crecimiento global

Mirando más adelante, nuestra opinión sigue siendo que las perspectivas a mediano plazo de Colombia son favorables, particularmente si se implementan las necesarias reformas estructurales.

Así como el consumo de hogares ha sido clave, ¿qué se puede esperar este año de la inversión?

La recuperación de la economía colombiana cobró impulso durante 2018, y, en consecuencia, hemos elevado nuestra previsión de crecimiento al 3,5 por ciento para el 2019.

El crecimiento impulsado por la demanda interna refleja un fuerte consumo privado y una modesta recuperación de la inversión, mientras que las exportaciones siguen siendo lentas en general. Los datos más recientes, por ejemplo de los indicadores de confianza del sector privado, producción industrial, ventas minoristas y ventas de automóviles, continúan sugiriendo que esta recuperación cíclica continúa.

El Gobierno señala, con cierto optimismo, que los migrantes de Venezuela finalmente se irán sumando a la producción y al consumo, lo que debería traer consecuencias positivas. ¿Cómo ven ustedes ese posible proceso?

Mirando más allá del impacto fiscal, el Gobierno tiene razón al esperar que probablemente, la migración impulse el crecimiento del PIB.

Después de todo, el número de personas en Colombia ha aumentado notablemente. Su demanda de bienes y servicios debería contribuir a la actividad económica, aunque su poder de compra pudiera ser menor. Como han demostrado episodios de migración similares, la migración conduce a una expansión de la fuerza laboral. Esto implica que la economía debería producir más, sobre todo en el mediano plazo.

Al principio, las ganancias de producción de la mayor mano de obra podrían ser menores dados los costos de ajuste. Por ejemplo, la disparidad de habilidades, al igual que otros desafíos, probablemente pesen sobre la productividad de cada trabajador.

Pero, con el tiempo, los efectos negativos tienden a disiparse, lo que lleva a un mayor potencial para la economía colombiana.

Finalmente, el Comité de la Regla Fiscal presentó una recomendación para aumentar el déficit este año. ¿Cómo la analizan?

Primero, quisiera decir que esperamos que las presiones del gran choque migratorio venezolano sobre el gasto fiscal continúen por algún tiempo.

En este contexto, las autoridades colombianas han buscado, comprensiblemente, flexibilidad temporal dentro de su marco fiscal.

Reflejando el considerable tamaño y la persistencia del choque migratorio, el comité otorgó un espacio cíclico adicional temporal de hasta 0,5 por ciento del PIB en 2019, el cual disminuirá gradualmente, un 0,1 por ciento del PIB cada año. Para reforzar la confianza en el ancla fiscal, el plan debería incluir las medidas de aumentos de ingresos prospectivos y las de reducción de gastos, las cuales se publicarán en el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2019.

¿Aparte de la presión de Venezuela, ven factores internos presionando al alza el desempleo?

El incremento en el desempleo se debe a varios factores, entre ellos un aumento en la oferta laboral debido a la migración, como usted señala.

Además, la demanda laboral también ha sido relativamente débil debido al crecimiento moderado del pasado, lo que ha llevado a una lenta creación de empleo. Sin embargo, la economía está cobrando impulso y hemos elevado nuestro pronóstico de crecimiento para 2019.

Mirando al futuro, si bien una tasa de desempleo alta sigue siendo motivo de preocupación, somos optimistas de que a medida que la economía se acelere, la demanda laboral se recuperará. Con un mayor crecimiento del empleo, el desempleo debería disminuir. Además, los migrantes, que como grupo tienen actualmente una tasa de desempleo relativamente alta, deberían integrarse mejor al mercado laboral a medida que pasa el tiempo, impulsando la tasa de desempleo a la baja.

MAURICIO GALINDO
EDITOR DE ECONOMÍA

Siga bajando para encontrar más contenido