Economía

Los detonantes que llevaron a la peor recesión económica de Colombia

En 1999, el país experimentó un desequilibrio financiero y fiscal que desembocó en una caída del PIB del 4,2%.

Billetes

Desde 1997 venían unas situaciones de orden externo que hacían que la DTF sobrepasará amplíamente el índice de precios al consumidor.

El Tiempo

POR:
Portafolio
marzo 18 de 2019 - 09:03 a. m.
2019-03-18

A finales del siglo pasado Colombia experimentó la peor caída económica en la historia reciente del país. En 1999 el Producto Interno Bruto (PIB) se desplomó 4,2 por ciento, un mal año que dejó un sistema financiero más conservador, un estatuto regulatorio para el crédito de vivienda y cambios en la política monetaria.

(Lea: El desempleo y la inflación se desbordaron durante la recesión)

El desequilibrio económico se empezó a originar a principios de 1991 con un gran apetito por el crédito y un ‘boom’ de entidades financieras dispuestas a satisfacer las necesidades de los colombianos.

(Lea: Las medidas que sacaron a Colombia del atasco económico)

La confianza estaba puesta en que la tasa de interés se mantendría dentro de los parámetros de la Unidad de Poder Adquisitivo Constante (UPAC)

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En el país llegaron a existir alrededor de 200 firmas dedicadas a la intermediación financiera, muchas organizadas sin el suficiente respaldo y conocimiento del negocio.

(Lea: Las lecciones que le dejó a Colombia la peor recesión de la historia)

Así mismo, un proceso de liberalización financiera que dio lugar a un aumento de la deuda externa privada en 10 puntos del PIB, hecho que llevó a los que no tenían acceso al crédito externo a buscarlo en el mercado local.

La deuda pública también se expandió fuertemente y los inversionistas empezaron a hacer operaciones de alto riesgo gobernados por el aumento del precio de la vivienda, que crecía hasta un 50 por ciento anual.

La confianza estaba puesta en que la tasa de interés se mantendría dentro de los parámetros de la Unidad de Poder Adquisitivo Constante (Upac), que era usada para calcular el costo de algunos de los créditos de vivienda y que crecía de acuerdo al Índice de Precios al Consumidor (IPC).

No obstante, como en 1989 el gobierno de Virgilio Barco había emitido un decreto que liberaba las tasas de interés a los bancos para competir por el ahorro, estos empiezan a invadir el territorio de las Corporaciones de Ahorro y Vivienda (CAV), que nacieron con el Upac y que a su vez entraron a transacciones diferentes a las de vivienda.

Frente a este panorama, la junta directiva del Banco de la República en 1994 analiza la correlación en la tasa DTF, que es la tasa de interés que en promedio se comprometen a pagar los bancos a los ahorradores, y la inflación para controlar el riesgo de pérdidas en las entidades bancarias con carteras muy grandes por el alto volumen de préstamos otorgados.

74
%
Pasó a equivaler la Upac de la tasa DTF

En ese sentido, la junta del Emisor determinó que el valor en pesos de la Upac equivaldría al 74 por ciento de la tasa DTF.

En términos históricos no mostraba que pudiera generar algún sobresalto y se veía bueno desde las CAV, pero desde el punto de vista de los deudores hipotecarios era indexarles más al costo de los créditos hipotecarios.


Adicionalmente, desde 1997 venían unas situaciones de orden externo que hacían que la DTF sobrepasará amplíamente el índice de precios al consumidor.

Como consecuencia, se generó un crecimiento importante de la Upac y del valor de los créditos que con esa referencia se habían emitido. En otras palabras, subieron las cuotas mensuales que se debían pagar por ellos, que desembocaron en la dificultad de la gente para atender sus obligaciones.

Para este año, Colombia acababa de terminar un ciclo expansivo de la construcción y los bancos habían llegado, en ese afán por competir, a niveles de financiación más altos de los tradicionales.

En el entorno internacional estalló la crisis económica asiática que se prolongó y profundizó más de lo esperado. También tuvo alcances geográficos mayores a los proyectados con contagio financiero en Rusia y Brasil en 1998, causando fugas de capital, contracción de los agregados monetarios y aumentos sustanciales de las tasas de interés en la región y el país.

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