Economía

La legalidad, una decisión que vale oro

Esta es la historia de un pequeño minero que en 2015 explotaba el metal precioso en forma ilegal en Antioquia, pero se formalizó.

Oro

Bernardo Gutiérrez (izq.) y Diego García (der.), socios de la minera que extrae oro en el río Medellín, en Barbosa.

Jorge Martínez

POR:
Portafolio
febrero 07 de 2019 - 09:20 p. m.
2019-02-07

“La primera vez que me cayó la Policía fue a mediados del 2015, después me llegó la Fiscalía y me decomisó los motores. Esta situación se volvió reiterativa al siguiente año. Solo ganaba para reponer la maquinaria que me quitaban, hasta que un funcionario, cansado de tantas visitas y decomisos, me recomendó legalizarme.

Con otros mineros iniciamos el proceso con la Secretaría de Minas de Antioquia para dar el paso a la legalidad. Luego nos contactaron con el titular y después terminamos sentados con funcionarios de la Dirección de Formalización Minera del Ministerio de Minas y Energía, quienes nos pusieron en contacto con el Programa Oro Legal de USAID que comenzó a encarrilarnos para que hiciéramos las cosas bien”.

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De esta manera Bernardo Gutiérrez, quien extrae oro con minidraga en el río Medellín o Porce en su paso por el municipio de Barbosa, resume su camino a la legalidad y el inicio de su proceso de formalización, una decisión que le dio un giro a su vida. “Al ilegal lo persiguen todos, hasta la misma delincuencia para aprovecharse de la situación. En mi caso, eso ya es historia. A mí la legalidad me cambió la vida, hoy vivo muy contento y feliz con lo que hago. Miro y trato con respeto a quienes creía que me estaban perjudicando con los operativos, dice.

FORMALIZACIÓN

Guillermo Avendaño, coordinador regional del Programa Oro Legal de Usaid y quien ha acompañado su proceso de formalización, describe el estado en el que encontró su mina.

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“Cuando iniciamos el proceso con don Bernardo encontramos un sitio de trabajo en condiciones lamentables. El campamento de la mina era un cambuche en medio de la basura que no ofrecía condiciones de salubridad. Los dragueros trabajaban sin seguridad social y sin ningún elemento de protección personal. El sistema de explotación era improductivo e inadecuado y ponía en riesgo sus vidas. Sin embargo, hubo algo muy positivo que nos llamó la atención: su disposición al cambio".

De no contar con un sitio estable para trabajar, ahora tiene un subcontrato de formalización dentro de un título minero vigente y cuenta con una nómina de 10 trabajadores. Su empresa Dragueros de Puente Nuevo está inscrita en el Registro Minero Nacional.

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Su cambuche quedó en el recuerdo. Ahora cuenta con un campamento dotado con sistema de tratamiento de aguas residuales domésticas, pozo séptico, comedor, unidades sanitarias, bodega, punto ecológico con separación en la fuente y disposición final de residuos sólidos en el relleno sanitario La Pradera. Sus empleados tienen elementos de protección personal y están afiliados al régimen de seguridad social.
Sistema de explotación

El sistema de explotación de la mina Puente Nuevo se realiza por celdas las cuales se llenan con las arenas o colas que quedan después de la explotación. Este método es más productivo, reduce riesgos y permite recuperar los frentes explotados con las arenas utilizadas previamente.

“Para sacar el oro trabajamos con canalones y costales y sobre ellos colocamos unas parrillas o trampas - dice Bernardo. Nunca hemos utilizado mercurio, depositamos el material en un balde y de ahí lo pasamos a las bateas donde el oro sale limpio. El cauce del río lo dejamos intacto, incluso si observamos una orilla que puede verse afectada por el invierno, le colocamos rocas grandes para protegerla; también reforestamos con suribios, que es una especie que soporta las crecientes y ayuda a conservar los cauces ”, dice Bernardo.

Agrega que la legalidad les ha enseñado a proteger y cuidar el medio ambiente. “Aquí respetamos los animalitos que se pasean por la mina. Hemos visto iguanas, armadillos, ardillas, variedad de pájaros e incluso culebras; todos saben que está prohibido perseguirlos o cogerlos porque nosotros somos los que estamos invadiendo su territorio”.

Su mina recibe asistencia técnica en las áreas económico empresarial, técnica y seguridad, ambiental y seguridad y salud en el trabajo; los resultados se reflejan en el avance con el cumplimiento de los estándares de formalización. También recibió respaldo financiero para la elaboración del Estudio de Impacto Ambiental y el Programa de Trabajo y Obras, instrumentos que se radicaron antes las dependencias competentes para cumplir los estándares que exige la normatividad.

VENTA LEGAL DE ORO

“Cuando no me había legalizado me tocaba camuflar el oro para llevarlo a los compradores quienes me lo pagaban a lo que ellos consideraban. Ahora lo transporto sin miedo a que me lo decomisen y lo vendo a una comercializadora internacional, donde me gano un 30% más por gramo de oro que en el mercado ilegal”.

En dos años Bernardo Gutiérrez ha pagado al Estado $229’965.000 correspondientes a impuestos, seguridad social y regalías.

Jaime Gutiérrez, con quien don Bernardo firmó el subcontrato de formalización, destacó la importancia de este proceso: “considero que es clave ayudar a la formalización de los mineros informales. En mi título tengo a ocho minidragueros legalizados a través de tres subcontratos de formalización; todos trabajan siguiendo las pautas de las guías minero ambientales y el Estudio de Impacto Ambiental presentado, mitigando el posible impacto ambiental que generan. Otro de los aspectos a destacar es que cuentan con un salario legal y seguridad social; sin duda alguna esto les ayuda a mejorar su calidad de vida”.

Jorge E. Martínez Santamaría
Especial para Portafolio

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