La economía naranja y su importancia en la medición de inversión

Se necesita contar con recursos para desarrollar y aplicar estas ideas de forma eficiente en pro de un mayor bienestar para la sociedad.

Innovación en negocios

La innovación otra herramienta en el portafolio de los negocios.

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Portafolio
septiembre 30 de 2018 - 10:00 a.m.
2018-09-30

En una sociedad basada en el conocimiento es fundamental fortalecer la creatividad, el talento y la innovación que son los principales recursos e insumos en que se enmarca la economía naranja, que se ha convertido en una tendencia global en los negocios.

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Se requiere del uso intensivo de capital intelectual que permita generar nuevos procesos, servicios, tecnologías, emprendimientos y valorización de materias primas.

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La economía naranja promueve un trabajo conjunto de innovación, creatividad y tecnologías digitales, la eficiencia juega un papel fundamental al poder generar más con menos recursos, se generen soluciones para el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de los países, se puedan generar aumentos sostenidos en el crecimiento siempre y cuando se ofrezcan incentivos y apoyos adecuados a través de políticas e instrumentos que favorezcan la aplicación efectiva del conocimiento en soluciones reales que impacten a la sociedad y los consumidores de productos y servicios acordes a sus necesidades y requerimientos.

En el informe del Banco Interamericano de Desarrollo del año 2017 se indican las estrategias o zonas de innovación para los negocios, la tecnología, los procesos laborales y la política pública para aplicar y fortalecer una economía naranja resiliente que genere prosperidad, bienestar y desarrollo en los países, las regiones y en la sociedad en general, estos aspectos se reúnen en varias categorías:

i. Trabajo colaborativo en plataformas de negocios y empleos para apoyar la gestión y los servicios de personal creativo independiente como estrategia para apoyar su trabajo y procesos productivos.

ii. Los artistas claves en la gestión del riesgo, muchos países utilizan las artes y la comunicación participativa como estrategia para aminorar el riesgo y la respuesta ante emergencias especialmente en el caso de los desastres naturales.

iii. Empoderamiento tecnológico de la mujer desde la infancia para que puedan ver una opción laboral a través del desarrollo y diseño tecnológico promoviendo su formación y sus competencias.

iv. Reconocimiento cultural y paisajístico para valorar el conocimiento tradicional como insumo clave en la investigación y el desarrollo de tecnologías emergentes que permita fomentar la cultura científica y la apropiación social.

v. Mercados colectivos regionales y conexión en la nube de los productos y servicios que se generan en la economía naranja lo cual permite potenciar los negocios, crear nuevas marcas y emprendimientos fomentando el intercambio cultural y mayor integración de las economías especialmente en los países emergentes.

vi. Finanzas pro-creativas que implica que los gobiernos desarrollen instrumentos que permitan eliminar y/o mitigar el riesgo inmerso en los proyectos de los sectores productivos de la economía naranja, se combinan esquemas de financiamiento, canales de inversión y redes de seguridad social.

vii. Inspiración por la naturaleza: a partir de la combinación y/o integración de la biomimesis (imitar los procesos de la naturaleza para resolver los problemas de la sociedad) y la biología sintética se generan nuevos productos, servicios e innovaciones basados en la biología con el fin de evitar y prevenir los impactos al medio ambiente por las actividades antropogénicas.

viii. Cadena de bloques para la autenticación que implica nuevas tecnologías distribuidas para la democratización de la propiedad intelectual, lo cual facilita que los autores de nuevas creaciones, conocimientos y tecnologías puedan recibir todo el reconocimiento y reciban las retribuciones económicas respectivas.

ix. Mayor equidad en la distribución de los ingresos sociales, los creativos e investigadores pueden contar con modelos de intercambio a través de las tecnologías de la información que les permiten generar nuevas estrategias para que el conocimiento y la creatividad sean valorados económicamente y se pague lo justo por este trabajo.

En este contexto, el fortalecimiento de la economía naranja en el país requiere aumentar las inversiones en actividades de investigación, desarrollo e innovación (ACTI) que permitan, por un lado, potencializar el talento y la creatividad humana al generar soluciones innovadoras, efectivas y de calidad para los desafíos del desarrollo y, por otro lado, contar con recursos para desarrollar y aplicar estas ideas de forma eficiente en pro de un mayor bienestar para la sociedad y un crecimiento efectivo para el país.

Es importante igualmente generar un ambiente propicio que retenga, atraiga, reproduzca y recompense el talento creativo y generador de conocimiento donde las nuevas generaciones juegan un papel fundamental que en muchos casos es infravalorado socialmente y pobremente recompensado económicamente en la sociedad a pesar del gran potencial con que cuentan para aplicar la economía naranja y fortalecer la economía de los países.

Además, es fundamental comenzar a incluir en el cálculo de la inversión en ACTI los componentes de la economía naranja, lo cual permitirá analizar la relación insumo resultado y poder potencializar la ciencia, la tecnología, la innovación y la creatividad para el desarrollo y el crecimiento económico del país.

Clara Inés Pardo Martínez, PhD. Directora Ejecutiva del Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología (OCyT). Profesora de la Escuela de Administración, Universidad del Rosario.

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