Los caminos que traza la OIT para la recuperación del empleo

Existe la necesidad de incorporar, en la población en edad de trabajar, las habilidades y destrezas digitales, dice el organismo internacional.

Cesantías retroactivas

Las cesantías son prestaciones sociales de los trabajadores que pueden usar cuando se quedan sin empleo.

CEET

POR:
Julio Gamero
julio 06 de 2020 - 09:55 a.m.
2020-07-06

La situación del empleo no es independiente del nivel de actividad de la economía. La publicación del Índice de Seguimiento a la Economía (ISE) para abril mostró una drástica disminución respecto de abril del 2019, lo que corrobora dicha vinculación.

Por ello, en dicho mes la tasa de ocupación no hizo sino reflejar la magnitud del impacto que el confinamiento, siendo una medida sanitaria correcta, le propinó a la economía.

Cierto es que para recuperar los empleos puestos en situación de hibernación durante la cuarentena se requiere que la economía crezca y lo haga a tasas elevadas. El asunto es que visto el PIB por el lado de la demanda, Y = C + I (pub + priv) + G + (X-M) indica lo siguiente.

El sector externo (X - M) se recuperará en la medida en que se dinamice el comercio internacional bajo el impulso de la demanda de China, Estados Unidos y la Unión Europea. Y esto no se vislumbra en el corto plazo. La inversión privada, por su parte, se mueve por expectativas y, en las actuales circunstancias, el sector privado primero buscará ir copando su capacidad instalada antes de asumir nuevas inversiones.

Siendo así, no queda sino a la inversión y al gasto público acometer la tarea de acelerar la recuperación del tejido económico y del empleo. Impulsar mejoras en infraestructura básica y productiva junto con sostener el consumo de la mano de obra que no será reabsorbida, en el corto plazo, por la economía en atención al cumplimiento del necesario distanciamiento social y que acaba limitando la capacidad de aforo de los restaurantes, comercio y las actividades de la industria cultural y esparcimiento.

De otro lado, la pandemia ha acelerado el proceso de digitalización que venía en curso.
Ello se traduce en la necesidad de incorporar, en la población en edad de trabajar, las habilidades y destrezas digitales para que no acaben erigiéndose en una barrera que limite la incorporación de la población, particularmente la más vulnerable, al mercado laboral. Y, de paso, para hacer frente a los efectos de un eventual desempleo tecnológico.

LOS PUNTOS A SEGUIR

1. Pensando en la pronta re absorción del personal que fue desplazado hacia la inactividad y la desocupación, la experiencia internacional da cuenta de un portafolio de cinco tipos de políticas:

2. Programas masivos de capacitación/entrenamiento para brindar a los trabajadores oportunidades de incorporación o de mejora de sus portafolios de habilidades. Hoy, particularmente, se requiere avanzar, no solo en el cierre de las brechas digitales para evitar el desempleo tecnológico sino para ponerse en mejores condiciones de empleabilidad frente a las nuevas ocupaciones que se dinamizarán.

3.
Programas temporales de empleo público para compensar las pérdidas de puestos de trabajo –expresadas en el ‘derrumbe’ de la tasa de ocupación– en razón de la emergencia sanitaria y que, en tanto no se disemine la vacuna, se mantendrán por un tiempo.
Subsidios de empleo, con márgenes de gradualidad, como incentivo para mantener empleos formales, con protocolos sanitarios que restrinjan la recuperación plena de la capacidad instalada.

4. Apoyo al autoempleo y microempresas para consolidar su formalización y desarrollo como oportunidades de negocio, dinamizando espacios de asociatividad alineados, por ejemplo, con programas de compras estatales en materiales relacionados con la emergencia sanitaria u otros bienes que forman parte de la demanda social.

5. Servicios de mercado de trabajo que incorporen mecanismos no presenciales para mejorar la intermediación laboral dadas las restricciones sanitarias y que se concentren en la asesoría y apoyo en la búsqueda de empleo con enfoque de cierre de brechas digitales.

Al país no le son desconocidas dichas políticas de empleo. Cuenta, además, con una institucionalidad con experiencia y solvencia que puede acometer la tarea de impulsar una recuperación del empleo en mejores condiciones.


JULIO GAMERO
Especialista en empleo de la Organización Internacional del Trabajo

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