Las cuatro claves de CAF para frenar toda la corrupción

El 25% de personas en la región afirma que le han pedido sobornos y 10% de empresas, que se pagan.

Corrupción

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noviembre 06 de 2019 - 10:00 p.m.
2019-11-06

En los últimos años, la corrupción ha estado en el foco de toda Latinoamérica, y los distintos escándalos que se han conocido han puesto de manifiesto el impacto negativo que tiene esta situación para los distintos países. Es por esto que CAF, Banco de Desarrollo de América Latina, propone los cuatro ámbitos en los que los gobiernos deberían trabajar.

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De acuerdo con Pablo Sanguinetti, vicepresidente de Conocimiento en CAF, “lo más importante al hablar del costo de la corrupción no es solo desde el punto de vista de los recursos, sino que tiene varios componentes. Uno de ellos claramente es en la peor provisión de servicios públicos, lo que al final afecta la calidad de vida de las personas.

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El segundo tiene que ver con un costo en la productividad de los países y economías, pues las empresas más conectadas ganan más rentas y, como están acomodadas, no innovan. Y, en tercer lugar, el golpe también es institucional, haciendo más débiles las estructuras de los Estados”.

Como muestra el informe ‘RED 2019 Integridad en las políticas públicas. Claves para prevenir la corrupción’, la percepción de este problema es clara. Por poner unos ejemplos, casi el 25% de las personas en América Latina aseguran que les han solicitado un soborno, mientras que más del 10% de empresas afirman que existen estos pagos ilícitos.

Más del 50% de latinos relaciona estos sobornos con agilizar trámites o evitar pagar multas de tránsito, al tiempo que el 80% cree que los castigos por la corrupción son menores a lo necesario.

Con todo esto, la primera de las claves que plantea CAF para mejorar la gobernanza pública y la lucha contra la corrupción es incrementar las reglas y control en la función pública, entre lo que se destaca que más que poner trabas a la arbitrariedad de las decisiones de los funcionarios, es mejorar los mecanismos para que ese trabajo se haga de la mejor manera.

“Poner reglas muy estrictas también puede ser contraproducente, pues al final puede ir en contra de la agilidad en los procesos públicos, muchas veces sí se requiere esa discrecionalidad. Aquí lo importante son las auditorías y control”.

El segundo punto que plantea es el de la entrada a la burocracia y a la política, desde el punto de vista de que la elección de cargos, por ejemplo, es una de las mayores prácticas de la corrupción. Ahí, el control de los méritos de cada funcionario es clave para reducir al máximo la probabilidad de malas prácticas.

En tercer lugar, CAF asegura que es clave la participación y presión ciudadana para controlar los poderes públicos, mientras que el cuarto de estos pasos fundamentales es también que el sector privado impulse la lucha contra la corrupción.

“La ciudadanía tiene un rol clave que jugar para controlar al mismo Estado. Y, sumado a esto, el sector privado tiene que tener una posición activa en contra de la corrupción.

Además, podemos decir que la tecnología es clave en todo esto, pues planes de simplificación de trámites, como los que adelante Colombia por ejemplo, evita la discrecionalidad y baja los niveles. La región ha avanzado en todos estos ámbitos y, de hecho, la mejor forma de funcionar es a través de implementarlos de forma complementaria”, afirma Sanguinetti.

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