Economía

‘Las empresas deben dar ejemplo de respeto a los DD. HH.’

La consejera presidencial en esta materia, Nancy Patricia Gutiérrez, habló de los retos sociales que tiene el sector privado.

Nancy Patricia Gutiérrez

Nancy Patricia Gutiérrez es la consejera presidencial para los derechos humanos y asuntos internacionales.

EL TIEMPO

POR:
Portafolio
diciembre 01 de 2020 - 10:00 p. m.
2020-12-01

En medio de un año retador en términos sociales, por cuenta del impacto de la pandemia y la profundización de la desigualdad, las acciones de las empresas serán determinantes.

Así lo advierte Nancy Patricia Gutiérrez, consejera presidencial para los derechos humanos, quien habló del plan que lanzará el Gobierno para impulsar mejores prácticas sociales de las empresas y los desafíos que deja en esa materia la pandemia.

¿Qué impacto tienen actualmente las empresas en los derechos humanos?

La actividad empresarial está estrechamente ligada a los derechos humanos, como lo corrobora desde 2011 Naciones Unidas con la adopción de una estrategia para impulsar tres principios rectores en la relación de las empresas y este tema. Para recordar, es compromiso de los estados protegerlos, de las empresas de respetarlos y de remediarlos cuando con sus actividades generen un impacto negativo.

Las empresas tienen el deber de respetar los derechos en relación con sus empleados, con los miembros de las comunidades del entorno donde operan, con los consumidores y con los grupos de interés que hacen parte de la cadena productiva. Por lo tanto, el impacto positivo o negativo de las empresas depende en gran medida del compromiso de incorporar los principios de respeto por los derechos humanos en todas sus actividades.

Ustedes están avanzando en el Plan Nacional de Acción de Empresas y Derechos Humanos, ¿eso en qué va?

El nuevo Plan Nacional de Acción en Empresas y Derechos Humanos es la piel del programa de reactivación económica del ‘Compromiso por Colombia’. Desde 2019 inició el proceso de construcción, con talleres en territorio y mesas de trabajo con otras entidades del Estado para definir líneas de acción y objetivos.

Sin embargo, dado el nuevo escenario económico y laboral, como consecuencia de la crisis de la pandemia de la covid-19, este año fue necesario ajustar la política a esta nueva realidad buscando que su objetivo pudiera cumplirse de forma integral.

Culminamos nuevas mesas de trabajo con sectores académicos, sociedad civil, comunidad internacional y entidades del Gobierno. El plan se presentará al país el 10 de diciembre, en la conmemoración del Día de los Derechos Humanos.

¿Por qué es importante que las organizaciones empiecen a operar con base en ese plan nacional?

Como lo ha dicho el Presidente Duque, la iniciativa Compromiso por Colombia requiere un esfuerzo de protección a los derechos humanos, que convoque a la formalización, promueva el respeto de los derechos de la comunidad, con el fin de luchar contra la pobreza y la desigualdad.

No es un listado de cargas adicionales para las empresas. Es un compromiso voluntario de sumarse a los principios que Naciones Unidas consideró necesarios para la garantía de los derechos humanos en una economía de mercado y que ahora, más que nunca, tienen validez.

¿Cuáles son los sectores que más le preocupan en términos de su relación con los derechos humanos? ¿Por qué?

Hay algunos sectores que tienen mayor impacto en los derechos humanos por la misma naturaleza de sus actividades, bien sea por un efecto ambiental o social. La primera versión del plan priorizó tres sectores: agroindustria, infraestructura y minero energético.

No obstante, los principios de la ONU son claros en que todas las empresas, con independencia de su tamaño o sector, deben respetar los derechos humanos por igual. Por tanto, a través del nuevo plan invitamos a todas las empresas a sumarse a esta política.

¿Qué se puede hacer para que estos sectores tengan una mejor relación con
los derechos humanos?

Este plan es un llamado del Gobierno para que las empresas, de manera voluntaria, continúen en la senda de solidaridad, respetando y promoviendo los derechos humanos de la población. Ayudando a los más vulnerables con sus programas de responsabilidad social y verificando que sus actividades no afecten los DD. HH., y si ello ocurre, permitiendo su identificación y reparación correspondiente.

Por lo tanto, la política invita a la adopción de lo que llamamos debida diligencia empresarial, con acciones concretas que les permita identificar los riesgos que sus actividades puedan tener en los derechos humanos.

Ante una coyuntura como la actual, ¿cuál debería ser el papel del sector privado para proteger a la comunidad?

El sector privado tiene un rol protagónico en la reactivación económica y social, a través de la generación de empleo, el cual resulta esencial para la realización de otros derechos humanos, además de ser inherente a la vida digna.

Por lo tanto, el impulso al sector empresarial es fundamental para el goce efectivo de los derechos humanos, garantizando su respeto para evitar retrocesos sociales y ambientales.

Con el plan promovemos que las empresas incorporen dos principios: la solidaridad, entendida como aquel valor fundamental que impulsa la ayuda, y la resiliencia, como esa virtud que surge ante situaciones adversas y que permite sobreponerse ante ellas.

¿Qué tanto las empresas deberían cambiar sus dinámicas corporativas para ir en línea con esos objetivos?

En el mundo, aún existen retos para lograr que las actividades empresariales estén completamente alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. No obstante, somos optimistas en que a través de esta política lograremos contribuir positivamente a su cumplimiento, generando actividades empresariales que sigan aportando para la construcción de un futuro sostenible, que logre generar mayor equidad y respeto por los derechos humanos.

Las empresas, como actores principales en la sociedad, deben dar ejemplo de respeto a los DD. HH., promoverlo en sus cadenas productivas, y garantizar que no se vayan a violar y que ante un impacto negativo haya reparación.

Solamente con consciencia social y respeto, entre todos lograremos una nación con menos conflictividad social, menos tolerante con la ilegalidad, más empoderada, más innovadora y equitativa.

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