Las repercusiones para Colombia del alza en los precios del petróleo

Según experto, el repunte del crudo permite mayores ingresos para el gobierno. Sin embargo, tiene un impacto sobre el precio de los combustibles.

Fracking

Las reservas de crudo de Colombia son limitadas.

Rubén López/Portafolio

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Portafolio
febrero 06 de 2020 - 07:14 a.m.
2020-02-06

Tal y como lo habría calculado Trump, el asesinato del comandante iraní Qasem Soleimani ha implicado que los precios del barril del crudo hayan aumentado. Por momentos las cotizaciones han superado el nivel de los 70 dólares por barril, tal y como ocurrió el martes 7 de enero de 2020.

(Expectativa por rumbo del dólar y el precio del petróleo). 

Los cálculos de Trump estarían en esta perspectiva, dado que como se recordará, entre los sectores que financiaron la campaña presidencial de 2016, están los magnates tanto del petróleo como de la fabricación y venta de armas. Con ese asesinato estos productos tienen mayor cotización a la vez que el mandatario desde Washington trata de desviar la atención sobre su juicio político en el Congreso estadounidense.

Este aumento de precios de petróleo tiene importantes repercusiones en la economía mundial. Un alza en esos precios favorece a los países productores y exportadores, comenzando por el mismo Estados Unidos. Por supuesto que se verán perjudicadas las ramas económicas que importan y/o dependen del crudo, además de los países importadores. Entre estos últimos se tienen naciones que son de las más vulnerables en la región, tales los casos de las economías centroamericanas y del Caribe.

(El petróleo y el gas: lo que está en juego). 


En la situación de Colombia, repuntes en el precio del petróleo permiten mayores ingresos para el gobierno. El Ejecutivo se vio forzado a establecer una reforma tributaria, la primera del gobierno Duque que tomó posesión en 2018, con el fin de compensar los ingresos no tributarios que se dejaban percibir con la caída de precios del crudo.

(Nueva coyuntura aumentaría ingresos petroleros del país). 


No obstante, y siempre en referencia al caso de Colombia, se tiene presión por el precio de los combustibles –al interior del mercado del país- provocada por la devaluación del peso. Para los consumidores domésticos, para todo el sistema de transporte, es un peso notable la devaluación del peso que ha llegado a rondar los 3,400 por dólar –cuando hace diez años se tenía un tipo de cambio de 1,800 por unidad de divisa estadounidense.

De manera que a la vez que los ingresos no tributarios se verían favorecidos, de nuevo los sectores más bien asalariados en el mercado doméstico, deberán pagar más por los combustibles y por todas las cadenas de valor que éstos afectan. A esto es de sumar que las reservas de crudo de Colombia son limitadas. De allí que existen presiones para liberar yacimientos mediante “fracking”, para liberar recursos a partir de esquistos. Esto desde luego atentaría contra el medio ambiente y contra los sistemas y recursos naturales renovables del país.

Giovanni E. Reyes.
Ph.D. University of Pittsburgh/Harvard.
Profesor de la Escuela de Administración de la Universidad del Rosario.

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