Las ventas de esmeraldas al exterior crecieron un 150%

Aunque los niveles de producción cayeron, la calidad de las gemas colombianas en el mercado internacional sacó la cara en cotización.

Esmeraldas

La esmeralda en bruto es la más apetecida en el mundo.

Archivo particular

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Portafolio
julio 22 de 2019 - 09:49 p.m.
2019-07-22

La calidad de las esmeraldas colombianas no solo sacó la cara por el negocio en el primer semestre del presente año, sino que, de paso, jalonaron sus ventas en los mercados internacionales, a tal punto que prácticamente las duplicaron.

Y si bien, los reportes de producción muestran un descenso entre un año y otro, las características de las gemas nacionales permitieron que su cotización fuera una de las más altas del mercado.

(¿Cuál es el origen de la esmeralda colombiana?). 

Según registros de exportaciones del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), entre enero y mayo del presente año las exportaciones de esmeraldas en bruto le representaron al país US$18’093.000, frente a los US$7’214.000 que le entraron al país en el mismo período del 2018.

Es decir, el aumento de los ingresos por venta de esta piedra preciosa en los mercados mundiales aumentó un 150% de un año a otro.

La cifra llama la atención si se tiene en cuenta que por cuenta del proceso de industrialización, los volúmenes de extracción decrecieron.

(‘Las esmeraldas mueven US$ 150 millones al año’). 


Registros de la Agencia Nacional de Minería (ANM) indican que mientras en el primer trimestre del 2018 la producción de esmeraldas fue de 215.149,91 quilates; entre enero y marzo del presente año, el nivel de extracción reportado fue del 136.884,46 quilates; es decir, 78.265,45 quilates menos.

“Si bien los niveles de extracción cayeron, por el mismo proceso de formalización a gran escala que están experimentando estas zonas del país, y que gradualmente llegarán a sus índices de producción proyectados; no hay duda que la calidad de la gema en bruto es la que terminó por trazar la cotización, y permitió que las ventas crecieran de manera exponencial”, explicó Óscar Baquero, presidente de la Federación Nacional de Esmeraldas de Colombia (Fedesmeraldas).

CUENTAS SEMESTRALES 

El dirigente gremial precisó que cálculos de Fedesmeraldas indican que para el primer semestre del 2018, los ingresos por exportaciones llegaron a US$7.923.000, mientras que entre enero y junio del presente año las ventas fuero de US$15.116.072.

“Estos números son representativos si se tiene en cuenta que en el primer semestre del 2018 se exportaron 399.000 quilates, en comparación con los 336.651 quilates que se colocaron en los mercados internacionales en el mismo periodo del 2019”, subrayó el presidente de Fedesmeraldas.

Sin embargo, la otra cara de la moneda corre por cuenta de las esmeraldas talladas.
Baquero explicó que en el consolidado nacional de exportaciones, “si se toma en cuenta no solo las piedras en bruto, sino además las talladas, las ventas reportadas para el primer semestre del presente años son US$58 millones.

(Recuperando la credibilidad de la esmeralda colombiana). 


“La variación se presenta en el valor de las exportaciones de esmeraldas talladas.En el 2018 las ventas registradas fueron de US$64 millones, pero entre enero y junio del presente año, bajó ya que lo reportado fue de US$42 millones”, indicó.

DESARROLLO OPERACIÓN ESMERALDÍFERA 

El departamento de Boyacá aporta el 99 % de la producción nacional, con 1.332 títulos mineros vigentes, siendo Maripí, San Pablo de Borbur y Muzo los tres municipios con los índices más altos de producción en el país.

De acuerdo con Fedesmeraldas, las empresas colombianas son precisamente las que lograron la mayor cantidad de exportaciones en el mundo, siendo estos minerales los que mayor valor económico representaron en el mercado internacional.

“Nuestras esmeraldas colombianas, que tanto prestigio nos han dado alrededor del mundo, se diferencian de las demás por tener una saturación perfecta, un brillo único, un color más vivo, cualidades que las hacen famosas en el mercado internacional”,
señaló Silvana Habib, presidenta de la ANM.

La funcionaria reiteró que la especial calidad de las esmeraldas colombianas deviene de sus condiciones de formación, lo que las hace muy delicadas y le permiten poseer una fluorescencia natural. “El contenido de cromo y vanadio en muchas de ellas es el ideal, lo que favorece que su color, juego de luz y brillo sean óptimos y muy valorados por los consumidores”, explicó.

A partir de los estudios geológicos adelantados por las entidades técnicas del Gobierno Nacional, en el país se han identificado dos cinturones esmeraldíferos en la Cordillera Oriental de Los Andes, denominados cinturón Oriental y cinturón Occidental, ubicados en los departamentos de Cundinamarca y Boyacá principalmente.

“La explotación de las esmeraldas colombianas se realiza a través de operaciones subterráneas, las cuales en los últimos años se han venido modernizando y siendo tecnificadas, debido a la vinculación de compañías internacionales en algunos proyectos mineros en explotación, lo que sin duda permitirá mayor conocimiento geológico de los yacimientos esmeraldíferos del país”, señaló Habib.

Agregó que este proceso de industrialización, le está cambiando la cara a la misma industria esmeraldífera.

“El establecimiento de nuevos recursos y reservas, inversión social en el área de influencia, aumento en la producción nacional, entre otros”, señaló la presidenta de la ANM.

EL POTENCIAL ESMERALDÍFERO 

Colombia tiene un potencial muy grande en temas de producción de esmeraldas. Datos del gremio reportan que hay cerca de 100.000 hectáreas ubicadas en los departamentos de Boyacá y Cundinamarca que tienen potencial en cuanto a vetas. Hoy existen unas condiciones regionales nuevas que han abierto el espacio a la llegada de inversión extranjera.

La gran mina de Muzo está siendo operada por la multinacional Minera Texas Colombia que ha adelantado un proceso de industrialización y modernización. La mina de Coscuez esta en manos de la canadiense Fura Gems y el proyecto de Maripí lo maneja la colombiana Esmeraldas Santa Rosa. 

Alfonso López Suárez
Redacción Portafolio

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