‘Latinoamérica es más vulnerable que en el 2008’

Según Martín Rama, economista jefe del BM para la región, el PIB de América Latina caerá 4,6% este año, mientras que Colombia se contraerá un 2%.

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Martín Rama, economista Jefe del BM para la región.

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Rubén López Pérez
abril 12 de 2020 - 08:00 p.m.
2020-04-12

Martín Rama, economista jefe del Banco Mundial (BM) para América Latina, coincide con el FMI: la crisis actual tendrá un impacto más severo que el que se vio en la de 2008. Y lo peor es que la región está en una posición de mayor vulnerabilidad que en ese entonces.

(Lea: Economía de Colombia caerá 2% este año, afirma el Banco Mundial)

El Banco Mundial espera que el PIB de Latinoamérica caiga este año un 4,6%, un resultado que varía según el país: Colombia (-2%), Argentina (-5,2%), Brasil (-5%), Chile (-3%), Ecuador y México (-6%), Perú (-4,7%) y Uruguay (-2,7%). Suramérica estará en rojo en 2020.

(Lea: Latinoamérica sufrirá un shock económico de proporciones históricas)

¿Cómo ve las previsiones para América Latina?

Muy negativas. La región ya llevaba varios años de crecimiento muy bajo, con excepciones como Colombia. Ahora se agregan varias cosas: tuvimos un periodo de descontento social, viene un shock petrolero y se suma la covid-19. El punto de partida no era sólido y el impacto será muy grande.

¿Más grande que en 2008 como dice el FMI?

Si, es muy probable que sea una crisis más severa para América Latina. Además, sus características hacen que sea diferente, lo que hace más difícil saber qué va a pasar. Vemos un golpe de demanda, los precios de commodities seguirán bajos, también shock financieros, y se suma el choque de oferta, pues la gente no puede trabajar, se quiebran las cadenas de valor, etc. Esto hace que el efecto vaya a ser muy grande.

¿Qué papel juega la incertidumbre?

Importante, pues no se sabe qué tan recurrente será, si se acabará y se volverá a la normalidad o no. La incertidumbre tiene consecuencias: una es cómo monitorear la crisis. Nosotros usamos datos satelitales de emisiones de dióxido, que son reflejo de la actividad económica, y el impacto es impresionante.

El otro punto es cómo se responde. Con países en los que hay una alta informalidad, es muy difícil usar los mecanismos de apoyo de las economías avanzadas, mantener ingresos e incluso acceso a alimentos, por lo que es clave una respuesta social. Y también es fundamental el empleo, muchas compañías que son viables pueden caer, por lo que los gobiernos tendrán que decidir si salvan empresas y sectores estratégicos.

¿En qué posición enfrenta la crisis la región?

A diferencia de las economías avanzadas, quienes están lanzando grandes planes de estímulo sin problema, América Latina afronta la crisis de manera más vulnerable que en 2008, pues hay mucho menos espacio fiscal. Cuando vemos el tipo de paquetes en marcha, algunos son muy significativos, como el de Perú, pero se ve que los que tienen déficits fiscales o niveles de deuda muy altos, enfrentan fuertes restricciones. La posición en los distintos indicadores no es alentadora.

¿Qué espera para la cotización del petróleo?

Vamos a tener precios de commodities bajos. Llevábamos años con abundancia de oferta, por lo que con una demanda deprimida va a ser difícil que los precios sean altos, aunque quizá no tan bajos como se ha visto. Es buena noticia para algunos países importadores, pero no para los que tienen dependencia en sus exportaciones o ingresos fiscales.

¿Qué tan grande es la salida de capitales?

Hemos comparado la situación con otros episodios como la crisis de 2008 o el fin de estímulos de la Fed, y la salida de corto plazo es más grande que en cualquiera de los anteriores.

¿Cuánta probabilidad hay que de esto derive en una crisis financiera?

El sistema financiero de América Latina está en una mejor posición que en la crisis anterior, pero el shock no tiene precedentes: vamos a tener empresas sin ingresos por meses, por lo que es casi imposible que no haya defaults, habrá créditos que no se podrán pagar, y eso afectará la situación de los bancos, así que mantener esa integridad del sistema es prioritario.

¿Qué otros golpes esperan para la región?

Vemos varios canales por los que la crisis va a afectar. Uno va a ser el tema externo con la caída de la demanda mundial, otro va a ser el financiero, con mayores défictis y endeudamientos, y también habrá una pérdida dramática del turismo, fundamental para muchos. Todos van a sufrir.

¿Cuáles son las principales recetas que tienen?

La primera es atender el lado social, es una prioridad urgente, pues hay mucha gente que vive del día a día, y es informal. Un segundo elemento es que puede haber necesidad de tomar medidas extraordinaria para proteger empresas o sectores, lo cual debe hacerse de forma transparente, clara y de manera técnica. Y muy importante es prepararse para evitar un shock financiero, pues si además de todo esto hay problemas de este tipo, la crisis será de una dimensión mayor.

¿Ahora sí vamos hacia una nueva década perdida?

Sí, en general se venía con un mal crecimiento, con avances similares a los de las economías avanzadas, así que no estábamos convergiendo ni acercándonos, y eso es un gran contraste con la década en la que teníamos abundancia de recursos para reducir la pobreza y la desigualdad. Nuestro punto de partida son varios años muy deslucidos, por lo que vamos hacia un periodo muy difícil para América Latina.

Rubén López Pérez

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