‘Levantar los topes de mercado abre la puerta a la concentración’

Para Ángela Montoya, presidenta del Acolgen, los límites permiten la libre competencia y ayudan a que las tarifas no suban. 

Ángela Montoya

Ángela Montoya, presidenta de Acolgen. 

Archivo particular

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Portafolio
noviembre 07 de 2018 - 11:38 p.m.
2018-11-07

La intención del Grupo Enel por hacerse con la operación de Electricaribe desató un debate que tiene con los pelos de punta al sector eléctrico del país.

La razón es que para que el conglomerado italiano se quede con el negocio se tendrían que levantar los topes regulatorios del mercado, lo que no solo abriría la puerta al monopolio, sino que, de paso, llevaría a desbarajustar el esquema para la prestación del servicio de energía eléctrica.

Este último punto es el que prendió las alarmas de las generadoras, las cuales no dudan en señalar que están en curso dos procesos que buscan desmontar los techos regulatorios.

En diálogo con Portafolio, la presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), explica las dos iniciativas en curso y cómo terminaría por afectar el mercado nacional.

¿A través de qué vías se estaría buscando levantar los topes regulatorios en el mercado de energía?

El primero es un proyecto de ley que cursa en la Comisión Quinta del Senado, con el cual se busca levantar los límites de comercialización en energía eléctrica. Y el segundo es vía decreto, que fue expedido por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) para elevar los topes, cuya intención fue anunciada por uno de sus directores en el reciente congreso de energía mayorista.

¿Cuál es la intención de que el país tenga hoy los techos de regulación?

Los límites regulatorios tienen el propósito de promover la libre competencia, ya que el fin es ofrecer tarifas competitivas y calidad en el servicio. También se evita la concentración de la operación en un solo jugador, que termina con una posición dominante en el mercado.

¿Por qué derivaría en una posición dominante de mercado?

Es por tema de concentración, la cual se mide a través de diferentes índices. El más conocido es el Herfindahl Hirschman (IHH), el cual mide el comportamiento en el mercado de los agentes. Así mismo calcula la eficiencia en precios y el tema de la concentración está ligado a la competencia y eficiencia en precios. Un mercado competitivo, con muchos agentes, refleja tarifas competitivas para los usuarios. Y esto es el fin último de la Ley de Servicios Públicos Domiciliarios.

¿Cuáles son las consecuencias para el mercado?

Cuando un agente llega a tener el 50% de la participación en el mercado, que es lo que está contemplado en el proyecto de ley, el indicador registra una calificación ‘altamente concentrada’.

Esto le permite al que tenga el monopolio no solo gozar de una posición dominante en la oferta, sino también en la demanda. Se crearían conductas como la de comprar energía para sí mismo, incrementar tarifas, que la competencia comercialice su energía a menores precios, etc. Se presentarían conductas no deseadas en el mercado.

¿Cómo afectaría la llegada de nuevos jugadores?

Esto cambiaría las condiciones de inversión, ya que un mercado con topes regulatorios establecidos permite la libre competencia. Los nuevos agentes se verían afectados porque el principal potencial está en las energías renovables que se ubican en la costa Caribe. Y si el agente que tiene la distribución tiene una posición dominante en la comercialización, puede gestionar las conexiones en el nivel de distribución, y bloquear conexiones a otros agentes.

¿La Superintendencia de Servicios no serviría de garante para evitar abusos por posición dominante?

Un agente con monopolio se convierte en un riesgo sistémico para el mercado. Si se llega a presentar una mala decisión financiera, el problema es del 50% de la posición. Mientras un 25%, que es el tope, compete a un agente, el impasse con un 50% terminaría siendo de todo el país.

Entre más grande sea la operación de un agente, la situación es más complicada para el manejo de la operación. La dispersión del riesgo terminaría convirtiéndose en una concentración. En lugar de volver un riesgo entre varios agentes, se concentra todo en uno solo.

La vigilancia perdería efectividad...

El que un agente llegue a tener el 50% de la operación puede llevar a que la política energética termina dependiendo de decisiones empresariales. Además, si incurre en una conducta irregular, ya es muy difícil sancionarlo, ya que se materializaría el riesgo sistémico. Si se aplica una multa, que hoy son irrisorias, teniendo en cuenta la última sentencia de la Corte Constitucional sobre el tema, terminaría por afectarse la demanda. El proceso de vigilancia perdería su efectividad ante el monopolio de un agente.

¿Levantar el tope regulatorio abre la puerta al monopolio?

El hecho es por la concentración; este es el temor en el sector. Y la realidad es que el levantamiento del límite regulatorio se puede presentar. Muchas empresas del sector invirtieron millones de dólares para fortalecer la operación, para que se presente un cambio en las reglas de juego. Le creyeron al mercado porque el esquema es el que respalda esas inversiones.

Alfonso López Suárez
Redacción Portafolio

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