Los colombianos usan poco las cesantías en su educación

Este rubro representó un 10% dentro del total, no obstante, fue uno de los que presentó un mayor crecimiento (11%) con respecto al 2018.

Educación

Por lo general, la gente no usa las cesantías para financiar los estudios universitarios.

123RF

POR:
Portafolio
febrero 04 de 2020 - 10:00 p.m.
2020-02-04

La mayoría de los trabajadores colombianos que retiran sus cesantías, usan estos recursos para comprar o mejorar vivienda, pero muy poco para invertirlas en educación.

(Lea: Consejos para que sus ingresos no vayan principalmente al ocio)

De acuerdo con el análisis de Asofondos –de la que hacen parte Colfondos, Porvenir, Protección, y Skandia–, al cierre de 2019, los trabajadores destinaron un total de $600 mil millones, siendo el rubro que menor peso tuvo dentro del total de recursos utilizados durante el año pasado.

(Lea: Cesantías: ¿para qué las usan los colombianos?)

“Este rubro representó un 10% dentro del total, no obstante, fue uno de los rubros que presentó un mayor crecimiento (11%) con respecto al monto utilizado en 2018”, explicó Santiago Montenegro, presidente de Asofondos.

(Lea: ¿En qué se gastaron las cesantías los colombianos el año pasado?)

De acuerdo con Asofondos, no de los usos permitidos por la ley a través de las cesantías, es la educación, bajo cuyo concepto el trabajador puede pagar matrículas de universidad, créditos educativos, educación para sí mismos, para sus hijos o sus cónyuges, adicionalmente también se puede destinar para educación no formal para el trabajo y desarrollo humano. Asimismo, desde el año pasado se incluyó un destino adicional bajo el concepto la compra de seguros estudiantiles, para los hijos o el cónyuge del afiliado.

Diferentes estudios realizados a nivel nacional e internacional han demostrado que existe una relación positiva entre el nivel educativo de las personas. Además, los ciudadanos con más años de educación logran obtener trabajos formales y estables.

Por ejemplo, de acuerdo con los datos del Dane, los trabajadores que tienen un título de postgrado tienen un ingreso promedio de 5 salarios mínimos, mientras que aquellos trabajadores que no tienen ningún nivel educativo tienen ingresos por debajo de un salario mínimo.

Este proceso es similar si se mira un fenómeno como la informalidad. Así, mientras el 92% de los ocupados con postgrado son formales, tan solo el 39,8% de los trabajadores que solo son bachilleres se encuentran en la formalidad.

“Realmente, la educación es una inversión que genera inmensos réditos, especialmente para el segmento de trabajadores jóvenes, en una coyuntura en la que las cifras los muestran como los mayores afectados con el fenómeno del desempleo en nuestro país”, enfatizó Montenegro.

El total de cesantías utilizado por los trabajadores en 2019 fue de $5,95 billones.
Por su parte, el número de afiliados pensionales en fondos privados sigue en aumento. A noviembre los afiliados a los fondos de pensiones alcanzaron un total de 16,4 millones, con un crecimiento del 5,9% frente al año pasado.


En opinión de Asofondos, “este resultado confirma la confianza de los trabajadores colombianos en el régimen de ahorro individual. Por otra parte, es importante recordar que, de cada diez afiliados cotizantes, 8 son menores de 44 años. Además, el 80% de los afiliados tiene ingresos entre uno y dos salarios mínimos legales.

De acuerdo con Montenegro, el ahorro de la gente, entre enero y noviembre pasado, generó ganancias por $37,2 billones, el monto más alto desde que empezó a funcionar el sistema.

“Los rendimientos sobre los recursos de los más jóvenes han sido excelentes. Por cada $100 invertidos a principio de año en el portafolio de mayor riesgo, nuestros afiliados tenían en noviembre $119.

Recomendados

  • ECONOMIA
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • OPINIÓN
Siga bajando para encontrar más contenido