Los retos que dejan ayudas al pago de la nómina y la prima

Aunque aplauden la medida, empresarios y expertos llaman la atención sobre la dificultad para acceder al programa de subsidios.

Coronavirus Colombia

Se prevé que la segunda etapa para subsidiar la nómina beneficie a alrededor de 2,8 millones de trabajadores.

Javier Nieto / CEET

POR:
María Camila González O.
julio 03 de 2020 - 08:00 p.m.
2020-07-03

Aunque el programa para aliviar el pago de la nómina y la prima a los empleados formales ha beneficiado, a la fecha, a alrededor de 2,5 millones de trabajadores en el caso de la nómina, expertos y empresarios llaman la atención de los desafíos que tiene que asumir el Gobierno para que la medida sea efectiva y proteja el empleo.

Cabe recordar que esta semana el Ministerio de Hacienda anunció el inicio del segundo ciclo de transferencias, que se extenderá hasta agosto, del Programa de Apoyo al Empleo Formal (PAEF) y que beneficie a un poco más de 2,8 millones de trabajadores, 15% más que en el primer ciclo.

(Lea: El 33% de subsidios a nómina fue a micro y pequeñas firmas)

De acuerdo con la Unidad de Pensiones y Parafiscales (UGPP), entidad que está coordinando el registro de las empresas para el acceso al subsidio, a corte del 2 de julio, ya se autorizaron 59.390 solicitudes, asociadas a alrededor de 1,1 millones de empleados y que representan recursos por cerca de $392.000 millones. Y según la UGPP, ya hay radicadas otras 231.035 solicitudes.

(Lea: Gobierno amplía los subsidios a la nómina)

Para el caso del Programa de Apoyo al Pago de la Prima de Servicios (PAP), esta semana el Gobierno también expidió la resolución que deja en firme ese subsidio, que se espera que se desembolse en el segundo ciclo de desembolsos, junto con los recursos del PAEF.

Ante ese panorama, este diario consultó a empresarios y a expertos para revisar el impacto que ha tenido esta medida y lo que se prevé cuando se terminen de ejecutar todos los recursos y coinciden en que el programa ha representado dificultades técnicas y operativas tanto para el Gobierno como para las empresas que acceden a estos.

Para Rosmery Quintero, presidenta de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Acopi), “el programa sería más ventajoso si no creara tantas restricciones. Lo que les pasa a muchas empresas es que no pueden cumplir todas las condiciones o tienen dificultades en el proceso”, manifestó.

De acuerdo con Quintero, para acceder al PAEF y al PAP, las empresas tienen que demostrar que tienen mínimo tres empleados inscritos en la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (PILA) y muchas micro empresas solo tienen dos trabajadores.

En ese punto, Juan David Oviedo, asesor de finanzas públicas del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, y quien hace veeduría y socialización del uso de los recursos públicos en el país, le explicó a Portafolio que muchas micro, pequeñas y medianas empresas prefieren cerrar o suspender sus labores que acceder al subsidio.

“Por ejemplo en servicios de hotelería, entretenimiento, cuando ni siquiera están recibiendo ingresos lo más fácil es poner en pausa los contratos y, cuando su sector se vuelva a reactivar, volverlos a llamar”.

Roberto Angulo, economista y experto en temas de pobreza, también cree que uno de los mayores desafíos del programa es operativo porque, según él, se requiere de un trabajo que sea capaz de comunicar el cumplimiento de los requisitos por parte de las empresas. “Los programas sociales tienen esas dificultades y esto es aún más retador porque no todas las empresas tienen la capacidad técnica para cumplir las condiciones que pide el Gobierno”.

LOS RETOS QUE QUEDAN

Otro de los puntos en los que llama la atención el asesor de finanzas del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana es que la medida llegó muy tarde para aliviar la crisis de las empresas. “Meses después de que se reportara el primer caso de covid-19 en Colombia se lanzó el programa y cuando se anunció muchas firmas habían cerrado”, agregó.

En cuanto al subsidio a la prima, Oviedo cree que va a tener un efecto menor que el de la nómina, pues reitera que muchas organizaciones prefieren pausar las operaciones.
Pero, ¿cuál es el mejor camino que debe tomar el Gobierno? Angulo cree que frente a las dificultades que pueden presentar, sobre todo las mipymes, ahora el Ministerio de Hacienda tiene el reto de que más empresas estén informadas del proceso y de seguir trabajando con las cámaras de comercio para que impulsar la demanda de este tipo de ayudas, teniendo en cuenta que las solicitudes autorizadas son pocas frente al volumen esperado de empresas.

“Al final, el desafío va a ser el de mantener una reactivación económica que le ayude al sector productivo, sobre todo las pymes. Y, al mismo tiempo, dar una serie de ayudas que permitan mantenernos en un escenario un poco más favorable del que tenemos ahora”, concluyó Angulo.

María Camila González O.
marola@eltiempo.com

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