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Economía

‘Medidas contra la inflación no son efectivas’: presidente de la SAC

Jorge Bedoya, presidente de la SAC, dice que hay buenas intenciones al reducir aranceles, pero que el impacto
es reducido. 

Colombia

Colombia ha registrado datos de inflación muy altos en lo que va de 2022.

Archivo EL TIEMPO

POR:
Laura Lucía Becerra Elejalde
abril 21 de 2022 - 09:58 a. m.
2022-04-21

Los alimentos se han visto altamente afectados por la inflación, pero detrás de esos precios, los productores agropecuarios también enfrentan importantes subidas de costos. El presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Jorge Bedoya, explicó a Portafolio como el sector está enfrentando la coyuntura.

(Lea: Consumo en Colombia empezaría a disminuir: Fedesarrollo). 

El alza en los alimentos afecta el bolsillo de los colombianos, ¿cómo ve esa inflación?

Son varias cosas, hay que mirar cada grupo de productos por separado para entender el fenómeno inflacionario y qué puede pasar hacia adelante. En los de cultivos de ciclo corto, como la papa, hay que pensar primero en lo que ocurrió en 2020.

La pandemia y el aislamiento obligatorio fue el peor escenario para el sector agropecuario, porque nos quedamos sin consumidores y estábamos preparados con una oferta de alimentos para un país en normalidad. Entre mayo y noviembre de 2020 la inflación de alimentos fue negativa, tanto así que vimos a los productores regalando literalmente las papas en las carreteras.

Empieza el 2021 con las ayudas del gobierno, perspectivas de recuperación y la vacunación, pero en mayo se da el paro, y en solo ese mes la inflación de alimentos fue de 5%. Y no solo se generó un impacto inflacionario por una menor oferta que no llegó en su abastecimiento natural, había un efecto colateral adicional: muchos productores que se venían quebrando en 2020. Eso se reflejó en el segundo semestre, y a eso se suma la disrupción en las cadenas de suministro que afectó el costo del abastecimiento de materias primas.

Ahora, en el 2022 ya empezaba a aflojar la crisis de las cadenas, pero ya algunos sectores no tenían la misma capacidad de reinvertir para producir. Y para rematar, llega además la invasión de Rusia a Ucrania y eso se sentirá más adelante, por los precios en materias primas y fertilizantes.

¿Cómo están, por otro lado, los costos de los productores?

Lo que está pasando en 2022 es grave, y seguramente se profundizará en los próximos meses, como la gran mayoría de productos son importados. Al mirar el comportamiento de insumos como la urea, del cloruro de potasio y de los fertilizantes en general se veía que estaban bajando a finales de 2021, pero una vez Rusia invadió a Ucrania se dispararon y esos precios no han vuelto a los niveles que teníamos antes de la crisis de los contenedores. El maíz y la soja han tenido comportamientos al alza, pues Ucrania es productor de 14% del maíz a nivel mundial y además, hay expectativas de menores cosechas en Brasil y Argentina por el fenómeno de La Niña.

(Además: Razones por las que el PIB de Colombia será de los más fuertes en 2022). 

Jorge Enrique Bedoya

Jorge Enrique Bedoya, presidente de la SAC.

Juan Manuel Vargas - El Tiempo

¿Qué tan efectiva ha sido la baja de aranceles para los insumos?

Esas medidas son bienintencionadas, pero no son efectivas. Los 6 o 7 millones de toneladas que importa el maíz amarillo y frijol soya, materias primas para la producción de alimentos concentrados para cerdos y aves y otras especies, no tenían aranceles antes de estos decretos, entonces no hay un impacto real. Igual con las más de 2 millones de toneladas de fertilizantes que importa el país al año, más del 86% no tenían aranceles.

El grueso de esas importaciones no se beneficia de la reducción de aranceles, que tiene beneficios particulares muy pequeños en el caso agrícola, como con algunas semillas o para la industria productora de cerveza es donde tal vez está el mayor beneficio. Y aún si hubiera un impacto, dependerá del flujo de importaciones y cuándo eso se convierte en producto final y en llegar a las supermercados o las plazas mayoristas. No se podría generar falsas expectativas sobre reducción de inflación por vía de aranceles porque la mayoría de insumos no tenían aranceles.

¿Qué se puede hacer entonces?

Sugerimos el ministro de Agricultura y al de Hacienda, en una comunicación que enviamos, fortalecer las transferencias monetarias de los colombianos en mayor condición de vulnerabilidad, que son los que sufren más porque un mayor porcentaje de sus ingreso se va en alimentos. Esa tal vez la medida más efectiva.

Como esto es un tema de demanda creciente y una oferta resentida, más allá del papel del Banco de la República en tratar de frenar el consumo por vía tasa de interés, por el lado de la oferta que es lo que nos compete a nosotros lo que se necesita es recuperar la capacidad de producción de los cultivos en que se ha visto una reducción.

Hay que mirar qué apoyo directo se le puede dar a ciertos productos, para amortiguar el costo de los fertilizantes, y que le permita al productor volver a sembrar o sembrar más y así impactar los precios. También hemos sugerido la creación de una línea de crédito especial con periodos de gracia bastante largos, y una tasa cercana a 0%, que permitan oxigenar al productos, particularmente en los ciclo cortos.

El agro “sacó” la cara por el PIB en la pandemia, ¿cómo ve al sector ahora?

Más que la dinámica, lo importante es la rentabilidad y viabilidad económica. La mayor preocupación en este momento es garantizar la seguridad alimentaria del país y que el fenómeno inflacionario pare. Por eso la importancia de que el Gobierno tenga un plan de choque con recursos suficientes para atender la situación. En una transición de un gobierno a otro esta situación tendrá también que trabajarla el Presidente que llegue.

(Lea: La guerra entre Rusia y Ucrania frena a la economía mundial). 

¿Cómo ve las propuestas de los candidatos para el sector?


Las campañas el propósito que tienen es que alguien gane, pero la materialización de las promesas es diferente. El mensaje que enviamos desde la SAC es que se requiere un compromiso de verdad, el campo ha sido olvidado por décadas, y requiere presupuestos sólidos. En tal sentido, una de la cosas que sí extrañamos en todos los candidatos en general es el plan de choque en materia inflacionaria y cuál es la política de largo plazo en el sector, porque lamentablemente muchos gobiernos van cambiando el énfasis en lo rural y se necesita consistencia en el tiempo. Falta aterrizar mucho en el cómo y puntualizar estrategias claras a futuro, pues el que llegue a la Casa de Nariño se encontrará el 7 de agosto con un problema inflacionario.

LAURA LUCÍA BECERRA ELEJALDE

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