Cultura: el aporte femenino, la fórmula para su vigencia

Quienes la promueven, no solo lo hacen como producto de sueños e ideas, sino que además están un paso adelante a su tiempo. 

Claudia Hakim, directora del Museo de Arte Moderno de Bogotá (Mambo).

Claudia Hakim, directora del Museo de Arte Moderno de Bogotá (Mambo).

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septiembre 14 de 2020 - 11:54 p.m.
2020-09-14

No cabe duda de que, si no hubiera sido por la dedicación, constancia y cuidado de la mujer por la cultura, este sector no sería el mismo, porque más allá de lo bonito o suntuario que pueda ser, el arte y lo que representa necesita de la mano femenina para mantenerse vigente en el tiempo.

Bien lo decía Guillermo González Uribe, en una columna sobre el tema publicada en la revista Semana (2005) donde subrayó que, “el sector de la cultura, de por sí abierto, amplio y libre, fue territorio apropiado para que las mujeres lo colonizaran por medio de su sentir y su mirada sobre el mundo y la vida, y para que lo desarrollaran y se desarrollaran a través de él”.

Es decir, las mujeres para la cultura, son las albaceas de saberes, depositarias de tradiciones, de ese espíritu femenino que acoge y protege.

En el país, solo basta con mencionar a Marta Traba, Gloria Zea, Fanny Mickey, Paula Moreno, Carmén Inés Vásquez, Elvira Cuervo de Jaramillo, María Mercedes González, Claudia Hakim y Consuelo Araújo entre muchas otras, quienes han sido precisamente las mecenas y albaceas de la cultura nacional.

Al dar un vistazo a la historia cultural de Colombia, las mujeres que se han dedicado en cuerpo y alma a su labor de promover este campo, no solo lo hacen como producto de sus ideas y sus sueños, sino que además están un paso adelante a su tiempo, para llevar de la mano a pintores, músicos y escritores a que sean los protagonistas para una construcción de sociedad.

Claudia Hakim, directora del Museo de Arte Moderno de Bogotá (Mambo) ha reiterado en diversos escenarios que siempre el arte ha necesitado apoyo y alguien que lo ayude, que lo exhiba, que le deje mostrar su contenido, y de esa tarea se encargan las galerías, los museos, los coleccionistas, los gestores culturales, el gobierno. “Esos son los mecenas del arte hoy en día”, advierte.

ARTISTAS Y PROMOTORAS 

Por lo general, las mujeres promotoras de la cultura han sido artistas o han tenido un estrecho lazo con el arte, las letras o la dramaturgia. Ese es el caso de Marta Traba, Gloria Zea y Fanny Mickey (todas q.e.p.d.), quienes desde sus respectivos espacios vivieron por las expresiones culturales.

Y como promotoras de la cultura, las mujeres se convierten en líderes y gestoras de espacios para la expresión de la cultura, ya que conocen al dedillo las formas de financiación, la elección de temas y artistas e incluso la implicación personal en el encargo para ver el resultado del producto artístico finalizado correctamente.

De acuerdo a la ex directora del Museo Nacional, y ex ministra de Cultura, Elvira Cuervo de Jaramillo, la clave para promover la cultura de forma eficaz y efectiva, en el caso de los museos, consiste en ofrecer actividades atractivas de manera permanente. “No sólo en todas las exposiciones, sino además en la pedagogía, y los conciertos que realizábamos diariamente, que atraían a un público muy diverso. Pero lo más desgastante de todo, es salir a pedir dinero para la cultura”, indicó.

Por su parte, María Mercedes González, actual directora del Museo de Arte Moderno de Medellín (Mamm), en su caso, la entidad que dirige es privada, sin ánimo de lucro, y con esquema de financiación mixto de varios sectores.

Precisó que tanto la programación, como el funcionamiento del museo, depende en un 35% de ingresos propios (locales, taquilla, alquiler, parqueadero, tienda), otro 17% del presupuesto de la Alcaldía de Medellín, un 3% del Ministerio de Cultura, y el restante 45% del sector privado.

“La construcción y preservación de la acción creativa del hombre, en términos generales, y en el caso de un museo de arte la posibilidad de conocer y disfrutar el mundo a través del pensamiento y el trabajo de los artistas, contribuye a estrechar la conexión con la humanidad y con nosotros mismos”
, afirmó González.

Agregó que los museos contemporáneos tienen una vocación educativa fundamental porque con su quehacer pueden contribuir a ampliar el horizonte de la enseñanza formal y a fomentar comunidades más abiertas, críticas, empáticas y sensibles.

“Esto se puede lograr a través de la sensibilización, la promoción del pensamiento crítico, el empoderamiento de las comunidades en relación con la ciudad y sus asuntos, pero también a través del simple disfrute y gozo del arte”, subrayó la directora del Mamm.

A pesar de la escasa atención prestada hasta ahora a las mujeres que promueven la cultura, en el sentido de valorar su trabajo, así como la poca curiosidad por averiguar los requisitos y las razones que las guiaron en sus iniciativas, es paradójico que la historia del arte las valore más que a las propias mujeres artistas.

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