‘No vamos a perder beneficios del TLC con Estados Unidos’

Mincomercio y Mintrabajo están en conversaciones con el país y sus representantes para abordar las quejas sobre el plan de chatarrización.

Chatarrización

El objetivo era chatarrizar 8.000 vehículos por año, pero las metas nunca se alcanzaron, según Colfecar.

Archivo CEET

POR:
Portafolio
septiembre 16 de 2018 - 07:50 p.m.
2018-09-16

La chatarrización ‘uno a uno’ vuelve a ser el palo en la rueda en las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Colombia.

Esto por lo que una publicación del portal estadounidense Inside Trade, especializado en temas de comercio, aseguró que Colombia podría perder algunos beneficios del TLC con Estados Unidos, si el 31 de diciembre de este año no finaliza el programa de chatarrización de camiones, que según Washington afecta a las empresas que producen vehículos de este tipo.

El portal asegura que, en medio de las negociaciones para que Colombia pudiera entrar a la Ocde y obtuviera el respaldo de Estados Unidos, la ministra de Comercio de ese entonces, María Lorena Gutiérrez, habría firmado en abril un acuerdo paralelo con EE. UU. en el que se le daba el poder para suspender beneficios del TLC si el programa no era cancelado antes del 1 de enero de 2019.

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Portafolio contactó al ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo, quien dijo que “de ninguna manera vamos a perder los beneficios que tenemos en el comercio internacional. No vamos a poner en riesgo el comercio con Estados Unidos”.

El responsable de la cartera explicó que “esta coyuntura está siendo analizada por los Ministerios de Comercio y Transporte. La solución será articulada. El país debe tener confianza en que vamos a cuidar los intereses de nuestros exportadores e importadores, así como los del gremio de los transportadores. Ninguna decisión será tomada sin escucharlos, ni mucho menos sin tener en cuenta sus necesidades”. Este mismo añadió que “entendemos las complejidades del proceso de chatarrización, así como los compromisos internacionales que debemos honrar. La solución atenderá ambas prioridades. Además del diálogo entre Ministerios, mantenemos un diálogo activo y propositivo con EE. UU. Estamos seguros de que para ambas partes es prioritario mantener el buen estado de nuestras relaciones comerciales”.

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Restrepo aclaró también que en las conversaciones con Estados Unidos no se ha puesto sobre la mesa la condición del programa de chatarrización como garantía para continuar con los beneficios que goza el país actualmente con el TLC.

Por otro lado, Ángela María Orozco, ministra de Transporte, le dijo a Portafolio que “lo importante es que vamos a proteger los intereses de los exportadores, importadores y de los transportadores. No vamos a tomar ninguna decisión sin tener en cuenta estas necesidades. Sabemos que es un tema complejo, pero también entendemos los compromisos internacionales, por eso tenemos un diálogo abierto y propositivo con EE. UU.”

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No obstante, algunos gremios de transportadores han reiterado en varias ocasiones que la finalización del programa de chatarrización no se dará este año y que incluso podría ser hasta 2020.

“Hay un tema de recursos no girados y también del Conpes del 2013, que hablaba de un estudio sobre el hecho de si se había equilibrado la oferta y la demanda. Nosotros llegamos a esta cartera y no encontramos ningún estudio ni alguna alternativa fundamental. Tenemos que construir entre todos una solución”, puntualizó Orozco, quien agregó que antes de la visita de Donald Trump al país en noviembre, se conocerán los avances de los diálogos sobre este tema entre Estados Unidos y Colombia.

Otro de los interrogantes comerciales en cuanto a la llegada de Trump a Colombia es si se abordará el tema de que el país quede exento del pago de los aranceles al acero y al aluminio. Vale recordar que desde la cartera de Comercio se había hablado sobre la posibilidad de no tener que pagar los gravamenes y, además, que se le devolviera el dinero de esos impuestos a los empresarios nacionales, por parte de EE. UU.

Por otro lado, la situación del parque automotor, sobre todo el de los vehículos de carga, es tan grave que según datos de la Asociación Colombiana de Vehículos Automotores (Andemos), el 46% de todos los automóviles envejecidos en el país son de carga.

Y en el plan que tiene el Gobierno de modernizar esa flota, no se ha avanzado como se quiere. Según Juan Carlos Rodríguez, presidente de Colfecar, en Colombia hay alrededor de 250.000 vehículos de carga, de los cuales 110.000 tienen más de 20 años de vida. Aun así, en más de 10 años del programa de reposición, solo se han chatarrizado 32.000 unidades.

“La idea era desintegrar al menos 8.000 vehículos por año, pero las metas nunca se alcanzaron. Y el único pico positivo fue en el año 2014, cuando se chatarrizaron 4.000 vehículos. Pero el promedio por año está entre los 2.800 o 3.000 camiones anuales”, resaltó el directivo.

Teniendo en cuenta ese panorama, que es uno de los que más le preocupa a los miembros del gremio, este diario conoció hace unas semanas una carta, firmada por representantes de siete asociaciones del transporte de carga, en la que le proponen al presidente Iván Duque y a su equipo fijar la vida útil de los vehículos de carga, lo que serviría de complemento a las políticas para modernizar el parque automotor del país.

“Destacamos la necesidad de fortalecer e implementar la política pública dispuesta en el Conpes 3759 del 2013, en especial en lo referente a la introducción de la vida útil, como el resultado de un proceso socialmente responsable con los propietarios individuales de equipos de transporte de carga y de sus mecanismos de financiación”, indica la misiva. “Creemos que el dinero, que está destinado a la compra de camiones viejos, no se podrá gastar en su totalidad en lo que queda del año, por lo que es bastante probable que el programa dure un año más”, dijo Rodríguez.

felveg@eltiempo.com

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