Pacientes ayudarán más a gestionar su salud

El objetivo es acercarnos en una década a la triple meta de mejorar la experiencia de individual, mejorar la salud de la población y reducir costos.

Salud

Los médicos se apoyarán más en “sistemas expertos” que ayudan con diagnósticos y tratamientos.

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octubre 01 de 2018 - 02:42 p.m.
2018-10-01

Seamos optimistas: supongamos que el gobierno Duque buscará y conseguirá los fondos para reequilibrar las finanzas de la salud, que el Ministerio del ramo se empeñará en mantener una regulación seria, efectiva y estable y que los agentes harán grandes esfuerzos por mejorar continuamente el aseguramiento y las prestaciones médicas; en este escenario positivo se pueden vislumbrar grandes cambios y avances en el sistema de salud colombiano, incluyendo los aspectos de salud pública y de servicios médicos.

En un escenario pesimista, seguiríamos involucrados en álgidos debates sobre la estructura del modelo deseable, con servicios muy dispares en su calidad, según la región del territorio, la aseguradora, el hospital o el médico que a cada uno le corresponda.

(Lea: Los desafíos en salud que debe resolver el gobierno Duque)

Seamos optimistas: supongamos que el gobierno Duque buscará y conseguirá los fondos para reequilibrar las finanzas de la salud, que el Ministerio del ramo se empeñará en mantener una regulación seria, efectiva y estable y que los agentes harán grandes esfuerzos por mejorar continuamente el aseguramiento y las prestaciones médicas; en este escenario positivo se pueden vislumbrar grandes cambios y avances en el sistema de salud colombiano, incluyendo los aspectos de salud pública y de servicios médicos.

En un escenario pesimista, seguiríamos involucrados en álgidos debates sobre la estructura del modelo deseable, con servicios muy dispares en su calidad, según la región del territorio, la aseguradora, el hospital o el médico que a cada uno le corresponda.

(Lea: Con reforma aumentaría recursos para educación y salud

En cualquiera de los dos casos, se mantendrá un aparato grande de servicios, con cubrimiento amplio poblacional y de beneficios, la participación de agentes privados y el financiador principal será el Estado.

Si la economía recupera el crecimiento, se producirá un efecto positivo sobre la salud; a la vez, buenos servicios médicos y acciones efectivas de salud pública redundarán en la productividad y en el bienestar de la población. En ese círculo virtuoso el sistema recuperará la legitimidad y los actores trabajarán persiguiendo iguales objetivos.

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En el escenario optimista veremos fortalecida la atención primaria con equipos interdisciplinarios ambulatorios que resuelven oportunamente las necesidades de los pacientes y las familias, integrando la atención alrededor de los ciclos vitales y episodios clínicos del paciente, con el apoyo de la historia clínica electrónica y estableciendo una relación estrecha y efectiva con los usuarios, lo cual permite la gestión del riesgo individual.

Se ampliará la hospitalización domiciliaria, el hospital diurno, el teleapoyo y la atención remota en el hogar por medio de dispositivos, sensores y equipos de transmisión de voz, sonidos, datos e imágenes; los grandes hospitales evolucionarán a Centros de Excelencia. Todo ello mejorará la experiencia y satisfacción de los pacientes y ahorrará gastos.

Si se aprueba una ley de punto final y se inyectan varios billones de pesos al sistema, la relación contractual entre aseguradores y prestadores será más transparente y ágil, y girará alrededor de resultados en salud y buena calidad; además se resolverán las demoras en pagos al contratar por paquetes estandarizados (Grupos Relacionados de Diagnóstico) compartiendo el riesgo técnico y no por servicios prestados.

En el campo clínico, seguirán apareciendo nuevas tecnologías (dispositivos, medicamentos y procedimientos), como los tratamientos inmunológicos para cáncer o los disruptores endocrinos, algunas que verdaderamente agregan valor y otras que aportan poco.

La biología molecular y la genética, con la secuencialización del ADN individual, harán parte del plan de beneficios (cuando sus precios sean pagables), abriendo las puertas a la predicción, prevención y tratamientos personalizados; aumentará el empleo de robots quirúrgicos, de dispensación farmacéutica y de cuidado al paciente, gracias a las aplicaciones de inteligencia artificial (IA), internet de las cosas (IoT) y analítica de datos.

Gracias al conocimiento sobre células madre, nanotecnología e impresión 3D, la mayoría de órganos y tejidos podrán reemplazarse o recuperarse. Los médicos se apoyarán cada vez más en “sistemas expertos” que ayudan a precisar el diagnóstico y los tratamientos, y los pacientes potenciarán su autonomía al tener mejor información sobre su salud, su diagnóstico y sobre los tratamientos.

La informática y las comunicaciones podrán tener un fuerte impacto en la organización de servicios y en los procesos administrativos: Colombia está preparada para extender la tele-medicina, los puntos resolutivos en el consultorio, la teleasistencia en el hogar con sensores y dispositivos de alarma, recordatorios y apoyos al telediagnóstico.

Hemos avanzado en los grandes repositorios de información (Sispro) que permitirán entrar muy pronto en la minería de datos a través de la analítica, con el fin de hacer mejores predicciones poblacionales.

El conjunto del talento humano en salud podrá cambiar significativamente si las escuelas profesionales se ‘pellizcan’ y rompen muchos de los esquemas actuales. Se deberá graduar el doble de enfermeras, se ampliará la oferta de cuidadores para personas dependientes, podrían desaparecer los futuros médicos generales para transformarse en especialistas en medicina familiar; tendremos más analistas de datos, bioingenieros, farmacólogos clínicos, trabajadores sociales para salud y asistentes médicos. Se impondrán los exámenes de estado acompañados de educación continuada en línea (e-learning) y la enseñanza médica utilizará más simuladores y menos manipulación de pacientes.

Los pacientes estarán mejor informados sobre su estado de salud, los diagnósticos y tratamientos, lo cual facilitará la relación con su médico o enfermera de cabecera, le permitirá adherir juiciosamente a las prescripciones y lo involucrará en el manejo de su salud.

Cada usuario tendrá acceso a su historia clínica electrónica y se convertirá en cogestor de la enfermedad, en trabajo colaborativo con su médico. La depuración de las bases de datos y su aplicación en internet permitirá a los afiliados trasladarse de EPS desde su computador, tableta o teléfono e igualmente hacer los pagos. A la vez, nuevas aplicaciones permitirán a cada persona acceder a su historia clínica, solicitar citas, revisar resultados de laboratorio o interactuar con su médico, en lo que se denomina “unicanalidad”.

Lo descrito no es ciencia ficción, ya está disponible en el mundo y en Colombia. Su implementación es cuestión de voluntad, tiempo y capacidad económica. Si somos capaces de aprovechar el avance de la ciencia clínica, las innovaciones de las TIC y el desarrollo de nuevos modelos y procesos organizativos, podremos en una década acercarnos a la “triple meta” que propone el Instituto para el Mejoramiento de la Atención Médica (IHI): mejorar la experiencia y satisfacción de cada paciente, mejorar la salud de la población y reducir los costos per cápita.

Jaime Arias
Presidente de Acemi y exministro de salud.

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