Por la sostenibilidad: producir conservando y conservar produciendo

El Profesor Alexander Rincón de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional, analiza el Pacto IV del PND 2018-2022.

Alexander Rincón

Análisis del Pacto IV del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022

Universidad Nacional

POR:
Portafolio
marzo 13 de 2019 - 11:35 a.m.
2019-03-13

El Pacto por la Sostenibilidad (PPS) refleja una visión de lo natural reducida a la idea de capital como factor de producción, le falta una dimensión más integral e incluyente de lo “natural”, hablar de lo ambiental más allá de un recurso o un factor de producción permite tener una idea de sostenibilidad más real en un país que es rico en biodiversidad.

El PPS deja de lado avances en investigación que visualizan la importancia de los ecosistemas como base para el bienestar humano y la necesidad de incluir sus múltiples dimensiones (Diaz et al 2018, Rockström et al 2018), resulta clave tener una idea de naturaleza que incluya otras visiones (campesina, indígena, comunidades negras entre otras) y que son fundamentales para una política ambiental más incluyente y sostenible en todas las dimensiones.

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Se menciona que “El Pacto es transversal al desarrollo, por lo que potenciará las acciones integrales y coordinadas entre el sector privado, los territorios, las instituciones públicas, la cooperación internacional y la sociedad civil para adoptar prácticas sostenibles, adaptadas al cambio climático y bajas en carbono”. Este planteamiento en el desarrollo de objetivos y metas no es claro, pues estas son expuestas de forma segmentada, no hay una visión integral donde efectivamente se visualice como el sector privado, los territorios, las instituciones y la sociedad civil construyan conjuntamente iniciativas sostenible para todos, cuando se habla de la transversalidad al desarrollo, se debe tener en cuenta que existen múltiples perspectivas de desarrollo a nivel local que pueden ser sostenibles, pero son opacadas bajo la homogenización de una idea de desarrollo para “todos”.

En el PPS no se considera lo “natural” como base para el bienestar humano, sino, por el contrario, se le ve como un factor clave para mantener estructuras de producción que, más allá de presentar un avance para una mejora de bienestar de la población, pueden ser generadores de mayores conflictos. La promesa de abordar la desigualdad, y a la par las problemáticas ambientales, exige meditar si realmente lo planteado en el PPS del PND atendió la importancia de la visión integral de lo ambiental.

De otro lado hace falta un adecuado diagnóstico de la problemática ambiental en Colombia, el cual tiene un componente histórico, contextual, heterogéneo, dinámico, complejo y conflictivo. Se invisibilizan las causas estructurales como la concentración de la tierra, las asimetrías de poder, exclusión y pobreza, falta de gobernanza local, economías ilegales (madera, coca, minería), inequidad en beneficios y costos sociales y ambientales, falta de recursos financieros en gestión e investigación, etc. El diagnóstico presentado, se centra en la productividad y en el buen uso de los recursos naturales, pero no incluye temas como el papel de las actividades productivas en el ordenamiento territorial, cómo estas pueden y deben hacer parte de una construcción colectiva de los territorios, donde el sector productivo debe ser uno de los actores. Conviene señalar que muchas estrategias locales pueden llegar a ser eficientes social, ambiental y económicamente y necesitan ser estructuradas dentro de un proyecto de largo plazo, una gestión del territorio más incluyente de los diferentes actores locales, resiliente y pensada en adaptación al cambio climático.

El PPS presenta un enfoque de instrumentos de política simple, homogéneo, sin contexto, con desconocimiento de las dinámicas heterogéneas del territorio, la complejidad y la conflictividad existentes. Los instrumentos de política, especialmente los asociados a mercado, no son respuestas anticipadas para todo diagnóstico, las respuestas dependen de los diagnósticos. Para el caso colombiano, los instrumentos de política deberían ir orientados a la diversidad institucional, utilizar instrumentos más allá del dominio exclusivo de los instrumentos de mercado y las estrategias de comando y control, que puedan complementarse con instrumentos de largo plazo, asociados a un trabajo con las comunidades locales. Indicadores como “Hectáreas bajo PSA”, caen en el reduccionismo de que el tema es cantidad (cuántos) y no el cómo se realizan. Más allá de cuántas iniciativas de PSA se hagan, lo fundamental debería ser tener estrategias de PSA pensadas en procesos de transformación de largo plazo.

En general el PPP a) tiene un enfoque excluyente y reduccionista b) no logra desarrollar una idea coherente y estructurada sobre cómo lograr los planteamientos enunciados, el documento es más una unión de visiones separadas, algunas acertadas, pero al no presentar un diagnostico estructural y la no coherencia entre este adecuado diagnóstico, objetivos y metas termina siendo un documento muy débil.

Alexander Rincón Ruiz
Universidad Nacional de Colombia

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