‘Pandemia crea la tormenta perfecta para la corrupción’

La debilidad democrática también impulsa los malos manejos, explica Teresita Chávez, de Transparencia Internacional.

Teresita Chávez

Teresita Chávez, asesora para América Latina y el Caribe de Transparencia Internacional.

Cortesía

POR:
Rubén López Pérez
mayo 19 de 2020 - 10:00 p.m.
2020-05-19

En el momento en el que más fuerte golpea la pandemia del coronavirus a Latinoamérica, más casos relacionados con corrupción se están registrando en la región. Teresita Chávez, asesora Regional para América Latina y el Caribe de Transparencia Internacional, apunta a que los malos manejos en compras y contrataciones son los principales, pero no los únicos.

(Lea: Colombianos ven como principal problema a la corrupción y no el virus)

¿Qué han visto sobre corrupción en la región en tiempos de pandemia?

La pandemia, junto a sociedades con debilitamiento democrático, crean la tormenta perfecta para la corrupción. En tiempo de emergencia, los riesgos aumentan exponencialmente porque se relajan los controles y se piensa que bajo esta situación todo vale.

Si algo muestra la pandemia es que la transparencia es más relevante que nunca, pues cada centavo cuenta y puede significar la vida de una persona. El dinero malgastado deja de ir a una mascarilla, una cama de hospital o un ventilador.

Estamos viendo tres afectaciones: la primera tiene que ver con malas prácticas en compras con precios de productos sobrevalorados hasta por 10 veces, procesos de contrataciones sin control, falta de información de los gobiernos, etc.

Además, hay irregularidades en los paquetes sociales de los gobiernos para los grupos de escasos recursos, los cuales no están llegando. Por último, vemos afectaciones a la democracia, con congresos sin sesionar, cortes cerradas, presidentes populistas y libertades vulneradas.

Si se compara con el resto del mundo, ¿la región presenta más casos?

Vivimos en la región más desigual, y esto hace que los efectos de la corrupción afecten más. Pero otras regiones reportan también muchos casos. Lo que sí es cierto es que en Latinoamérica existen muchos vacíos institucionales en los que la corrupción prospera.

¿Hay estimaciones del costo de esta práctica?

Por la cantidad en paquetes de ayuda, rescates, compras y contrataciones, si tan solo un 5% fuera mal manejado, estaríamos hablando de billones de dólares.

¿Cómo evalúa la gravedad del tema en Colombia?

Colombia es un caso interesante, porque en comparación con otros de la región, hay unas instituciones y normas que ayudan a que el control pueda ser más adecuado, y muy rápidamente los organismos y sociedad civil se activaron para generar las alertas.

Sin embargo, esto no detuvo el surgimiento de irregularidades similares de las de otros países. El reto pareciera estar a nivel municipal y local, donde muchas de estas contrataciones se están realizando en un entorno en el cual las instituciones tienen debilidades desde hace años que hacen que los riesgos de corrupción sean más altos.

¿Cuáles son las mayores recomendaciones para enfrentar este problema?

Tenemos muchas, especialmente para el tema de compras y contrataciones. Entre estas destacamos que los presupuestos asignados deben administrarse según los principios de eficiencia, efectividad, transparencia e imparcialidad; la información sobre compras y contratos debe publicarse en formatos de datos abiertos y accesibles; garantizar la competencia y asegurar mecanismos para permitir a los ciudadanos informar o denunciar irregularidades.

Pero hay también que trabajar en general en medidas preventivas, mejores métodos de castigo y mucho en educación.

¿Qué se está haciendo en el resto del mundo?

Muchos gobiernos han reforzado sus mecanismos de control, por ejemplo, han formado equipos técnicos de profesionales para asesoramiento de cómo lidiar con la pandemia, y están utilizando esta información para la toma de decisiones.

Muchos también están publicando proactivamente datos de adquisiciones en formato de datos abiertos. Esto permite a periodistas y a la sociedad civil contribuir al monitoreo para garantizar que los más necesitados se beneficien

¿Cree que estos casos son muestra de la debilidad de los sistemas judiciales en los países de la región?

Sin duda la justicia (y la impunidad que conlleva) es uno de los peores sectores en la región. Esta debilidad en el sistema nos afecta muchísimo, pues los niveles de impunidad son altos y desmoralizadores. El problema es que si se ve que otros roban y no les pasa nada, entonces uno dirá que por qué no hacer lo mismo.

Una muestra es Odebrecht, uno de los mayores casos con más de 10 países involucrados de las Américas. ¿Cuántas personas han sido enjuiciadas? El alcance de este escándalo fue tan fuerte que tan solo en Perú cuatro expresidentes han sido ligados al tema. Pero pocos han sido llevados ante la justicia.

No podemos dejar a un lado los casos de corrupción que estaban pendientes y que siguen vigentes debido a la pandemia, los sistemas judiciales deben funcionar ahora más que nunca.

A pesar de todo lo malo de la pandemia, es también una oportunidad para corregir disfunciones del Estado, hacer cambios estructurales y redireccionar hacia políticas más inclusivas y transparentes.

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