‘Podemos aportar en lucha contra la inequidad social’

El director de Compensar habla de atender distintos grupos de la población. Anuncia plan de protección para rappitenderos.

Carlos Mauricio Vásquez

Carlos Mauricio Vásquez, director de la caja de compensación Compensar.

Abel Cárdenas / Portafolio

POR:
congom@portafolio.co
enero 21 de 2020 - 10:00 p.m.
2020-01-21

Más allá del impacto que tienen las cajas de compensación familiar en los trabajadores de las empresas que hacen su aporte parafiscal, hay que buscar cómo ayudar a la población que requiere servicios que mejoren su condición social y a superar la inequidad existente.

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Así lo plantea el director de Compensar, Carlos Mauricio Vásquez, en diálogo con Portafolio. Reveló que la entidad diseña un producto de protección social para que quienes trabajan con la aplicación Rappi se afilien voluntariamente.

(Lea: Las tendencias que más resaltan del turismo en 2020)

¿Cuáles son las cifras de Compensar?

El año pasado, la caja tuvo una actividad significativa y no es ajena a lo que pasa en el sector y en Bogotá. La caja creció los aportes del 4% de la nómina que hacen las empresas en alrededor del 12% y los aportes de salud crecieron cerca de 8%, y la dinámica de los servicios que presta Compensar crecieron entre cerca 13% a 14%. Estos servicios se refieren, por ejemplo a recreación, turismo, alimentos y eventos empresariales. Son ingresos que pueden sumar unos $500.000 millones.

¿Cuál fue el monto total de ingresos?
Deben ser algo más de $4,2 billones. Tenemos 1’350.000 afiliados y con sus beneficiarios casi llegamos a 3 millones de personas, cercano al 40% de participación de mercado.

¿Cuáles son las perspectivas?

La misión de la caja es generar impacto social. La caja termina siendo una especie de club al que pertenece todo aquel que pueda tomar servicios en ella. Los que tienen más beneficios son aquellos que tienen menores ingresos. Tenemos previsto fortalecer nuestro modelo de bienestar integral de las personas para ofrecer servicios más relevantes.

¿Y cómo trabajan eso?

Como ahora es difícil crecer en Bogotá con sedes grandes, estamos montando Centros de Atención Integral, lugares más pequeños, cercanos a la población. En 2018 abrimos seis y este año tres.

Paralelamente, estamos entrando a otras ciudades en salud que es donde tenemos autorización legal. Abriremos en Barranquilla, vamos a reinaugurar una sede en Tunja y estamos esperando en algunas ciudades capitales para que la EPS, ya con nombre reconocido, pueda prestar servicios en otras geografías. Estábamos en Tunja, Duitama y Sogamoso pero era una especie de laboratorio para ver cómo nos iba fuera de Bogotá. También tenemos una sede en Villavicencio.

¿Quieren ser nacionales?
Más que eso, es poder entrar en mercados donde creemos que podemos agregar valor con nuestro modelo.

¿Cuántas empresas tienen afiliadas?
Hoy tenemos 98.000, pero unas 25.000 son empleadores de personas del servicio doméstico. Empresas de más de 20 empleados deben ser menos del 15%.

¿Hay estrategias para atraer independientes e informales?

Un informal tiene la voluntad de afiliarse y solo lo hará en la medida en que vea beneficios. Por ejemplo, nos acercamos a Rappi y le planteamos la posibilidad de diseñar un mecanismo privado de cobertura, para los rappitenderos y todos aquellos que tengan esta condición. Hemos estimulado la afiliación de los independientes con sus familias y hoy tenemos como 55.000 independientes o contratistas, y pretendemos seguir creciendo.

¿Cómo es lo de Rappi?

Indagamos a los rappitenderos y dijeron que estaban dispuestos a pagar por servicios de la caja y diseñamos un producto que tiene estas coberturas: una especie de póliza de seguro atada a las sedes para que les preste servicios de urgencia en caso de necesidad, en el norte, en el centro o en el sur.

Contactamos sitios de mantenimiento de bicicletas para atención prioritaria y más barata y les dimos un paquete de recreación. Todo por un monto. Diseñamos el producto y está pendiente el lanzamiento. La idea es que el rappitendero sea el que financie ese paquete con su aporte. Con muchos afiliados se vuelve viable y aportamos una solución.

¿Eso no distrae la urgencia de seguridad social?

Más que distraer, ellos saben cuál es la vía para hacerlo y muchos no la han hecho. Es un sistema que tiene deficiencias para que obligatoriamente se afilien como está previsto, pero no por eso podemos dejarlos en la desprotección.

¿Prestarán servicios ‘a la medida’?

Las cajas son identificadas como administradoras del 4% y eso es solo para los empleados, pero resulta que hay algo que se desconoce generalmente y es que las cajas son del sector privado.

Con los recursos del 4% estamos limitados para hacer solo lo que la ley permite, así como con los recursos de salud. Otra cosa es que con los recursos generales de la caja no podamos hacer otras cosas. Somos especialistas en orquestar servicios de protección social. Somos privados, pero sin ánimo de lucro, y si entendemos nuestra misión la idea es ver cómo incluir a la gente.

¿Buscan responder otras tendencias laborales?

Hemos visto cómo el empleo respecto de la informalidad no tiene un gran cambio. Entonces los beneficios de la caja, que teóricamente son solo para los empleados formales deben ampliarse. Por eso, si nosotros queremos ayudar a desarrollar el sector, muy probablemente sea identificando poblaciones nuevas, entendiendo esas necesidades y viendo cómo logramos que tenga beneficios porque ahí es donde se superan las desigualdades.

Ahí es donde uno está trabajando contra esa famosa sensación de inequidad que existe. Por qué una caja va a estar cerrada a la gente o solamente a los empleados, cuando trabajadores somos todos.

Hay quienes cuestionan el aporte parafiscal de 4%, porque frena generación de empleo. ¿Qué opina?

Es un debate muy interesante, pero realmente creo que solo nos hemos quedado de un lado porque quien sale a hacer esos debates tiene un poco más de exposición.

Recientemente, ha habido estudios no solamente en Colombia, sino en otros países que indican que la disminución en impuestos o de cargas para los empresarios no genera más empleo. Cuánto le costaría a un empresario consciente de la importancia del bienestar para sus trabajadores, porque le sirve a su organización, prestar de manera individual los mismos beneficios que presta una caja de manera colectiva...

¿Qué planean en inversiones?

Para este año, casi $250.000 millones que esperamos invertir. Vamos a seguir desarrollando sedes, está lo de Barranquilla y una moderna sede de la Universidad Panamericana.

¿Teniendo en cuenta los sectores en que están, qué es lo que más le preocupa?

Lo que más me inquieta es que como sociedad nos pongamos a trabajar en el cierre de brechas de equidad. En servicios, como salud, se avanza y el Ministerio ha tomado medidas que han ayudado a desatorar el sistema.

congom@portafolio.co

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