Pulso político por informe de los ‘pecados’ de Hidroituango

La responsabilidad en la contingencia y los sobrecostos en la obra tienen enfrentados al actual alcalde, Daniel Quintero, con Federico Gutiérrez.

Hidroituango

El informe de los reaseguradores describe qué pasó con el diseño, supervisión y construcción de la megaobra.

Archivo particular

POR:
Portafolio
septiembre 07 de 2020 - 10:00 p. m.
2020-09-07

El estudio realizado por expertos reaseguradores de la Central Hidroeléctrica de Ituango (Hidroituango), que expone las razones por las cuales colapsó el túnel auxiliar de desviación el 28 de abril de 2018, se convirtió en el nuevo caballo de batalla en el enfrentamiento que sostienen el actual alcalde de Medellín, Daniel Quintero, y el exmandatario de la capital antioqueña, Federico Gutiérrez.

(Lea: Estudio revela los 'pecados' de Hidroituango)

Así, al cruce de acusaciones que viene de lado y lado desde hace varias semanas por cuenta de la contingencia de la megaobra, y que ya está pasando del plano técnico al político, ahora se le suma un nuevo ingrediente, el citado documento, el cual describe lo que pasó con el diseño, supervisión y construcción de la central hidroeléctrica más grande del país.

(Lea: Exmiembros de la junta de EPM entregan cuentas de su gestión)

Las conclusiones del estudio, con fecha del 2 de agosto de 2019, y que no es oficial según el gerente general de EPM, Álvaro Guillermo Rendón López, y que le fue entregado a la administración del conglomerado antioqueño hace cuatro semanas, prendió nuevamente la chispa, y fue el alcalde de Medellín quien lanzó el primer dardo.

(Lea: Recuperar la confianza es el reto de la nueva junta de EPM)

CRUCE DE ACUSACIONES

A través de sus redes sociales, el burgomaestre recalcó que “antiguos directivos de EPM, en la administración del exalcalde Federico Gutiérrez, acordaron que el informe de la reaseguradora no fuera integrado al proceso como es acostumbrado, para evitar demandar a constructores y no alimentar procesos en órganos de control”.

Casi de inmediato, Gutiérrez respondió a las acusaciones del actual mandatario: “esta es otra mentira de Daniel Quintero, ya que está ocultando información de vital importancia para el futuro financiero no solo de EPM sino también de Hidroituango”.

Y fue más allá al señalar que tanto el actual alcalde de la ciudad, como la administración de EPM, no han informado a la opinión pública que desde el pasado lunes tienen en sus manos una carta del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en la que el organismo multilateral expresa su inquietud y futura ayuda financiera al proyecto de Hidroituango.
“Ese informe de los reaseguradores no había llegado a EPM hasta el día en el que dejé la alcaldía. Yo no conocía su contenido”, reitero Gutiérrez.


Al paso del enfrentamiento entró a terciar el también exalcalde de Medellín, exgobernador de Antioquia y excandidato presidencial, Sergio Fajardo, quien propuso al alcalde Quintero un foro público para que se “ventilen las verdades”, no solo del conglomerado económico, sino de la megaobra de Hidroituango.

“Hay que salir de la batalla pueril para salvar a EPM, empresa con la que fue suscrito el proyecto de construcción de la que es considerada la obra de ingeniería más grande que se desarrolla actualmente en el país”, señaló Fajardo.

La propuesta del excandiato presidencial radica en abrir un espacio de diálogo el cual sea coordinado por un grupo de personas y organizaciones, independientes, ajenas a la discusión, y cuya meta sea la de exponer con documentos y cifras la realidad de EPM.

LA CAUSA RAÍZ

El enfrentamiento entre Quintero y Gutiérrez, es por el informe (estudio causa - raíz) de 98 páginas, desarrollado por los expertos Christopher Snee, Luiz Guilherme de Mello, Bernard Murphy y Rafael Prieto, quienes explican en detalle que la razón detrás del colapso del túnel auxiliar de desviación fue la consecuencia de asuntos no resueltos en diseño, supervisión y construcción.

De acuerdo al citado informe, los soportes (cizallas) instalados en la Galería Auxiliar de Desviación (GAD) fueron degradados por el paso del agua debido a que tenía una forma muy irregular, así mismo el piso se erosionó por no tener una cubierta de concreto y asfalto, lo que terminó por socavarlos.

“Las cizallas para este tipo de proyectos se deben colocar muy cerca la una de la otra, pero en el túnel auxiliar de desviación el espectro entre ellas era mucho más amplio, que pudo haber incidido en la estabilidad”, explicó Rendón López.

El informe de la reaseguradora indica además que tanto el diseñador como el constructor tenían diferencias de criterios con respecto al daño del macizo rocoso, más allá de los supuestos de diseño, y que habría derivado en la mala voladura dentro del túnel auxiliar de desviación, y que el contratista consideró que era roca pobre preexistente.

Para los peritos además, los contratistas habrían incumplido en las especificaciones técnicas del contrato, no habrían diseñado y rediseñado el proyecto a la hora de planificar el túnel de desviación que terminó por derrumbarse, y tampoco se hizo el debido seguimiento a las especificaciones técnicas de la obra. También señalan al interventor como responsable de no haber hecho la debida inspección técnica de la obra.

La contingencia de Hidroituango que llevó a EPM a demandar al constructor de la obra (hoy en etapa inicial de conciliación), y que derivó en la renuncia en pleno de la anterior junta directiva, puso en el ojo del huracán su gobierno corporativo, razones por las cuales las calificadoras de riesgo Moody’s y Fitch le bajaran la nota.

Recomendados

  • ECONOMIA
  • NEGOCIOS
  • MIS FINANZAS
  • OPINIÓN
Siga bajando para encontrar más contenido