¿Qué impactos socio- económicos deja la crisis en Hidroituango?

El cierre de la casa máquinas en la central ha generado la sequía del Río Cauca, afluente que sirve de sustento para cientos de familias. 

Hidroituango

En caso de que la contingencia siga, las pérdidas podrían llegar, incluso, a los 180 millones de dólares.

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febrero 07 de 2019 - 05:42 p.m.
2019-02-07

Imágenes de peces muertos por donde antes corría el amplio río Cauca y personas caminando sobre el sitio por el que pasaba el afluente, son apenas dos imágenes del impacto ambiental que ha causado sobre el ecosistema el cierre de la casa de máquinas del proyecto Hidroituango.

Esta sequía no sólo ha traído grandes problemas al ecosistema sino que arrastra otra grave consecuencia: las pérdidas sociales y económicas para los habitantes vecinos del proyecto de infraestructura, que basan sus ingresos en la economía informal.

Según Neyla Castillo, profesora del Instituto de Estudios Regionales de la Universidad de Antioquia, en algunas de estas zonas como Sabanalarga, por ejemplo, el 90 por ciento de la población vive del río.

Pescadores y personas que obtienen su sustento diario de la minería artesanal con la recolección de oro en el cuerpo de agua son hoy los primeros damnificados de esta emergencia que comenzó el 7 de mayo de 2018 por un derrumbe que taponó el túnel que desvía las aguas del río Cauca, el segundo de mayor cauce en el país y en el que quedaron represadas en un embalse en construcción.

Esto provocó que los ingenieros decidieran inundar el cuarto de máquinas cuyas obras estaban avanzadas y evacuar el agua de manera controlada con el fin de evitar que el caudal rompiera la presa en construcción.

Debido a la emergencia, las autoridades evacuaron a unos 113.000 habitantes de Puerto Valdivia y Puerto Antioquia, así como de los municipios Cáceres, Sabanalarga y Tarazá, situados a orillas del Cauca.

Para Castillo, no es posible calcular en cifras las pérdidas económicas, ya que los ingresos de los habitantes de estas regiones provienen, en su mayoría, de la informalidad. “Al perder el río, los habitantes de esas zonas pierden la capacidad de producción porque pierden la fuente que los abastece”, explica Castillo.

Pero además de estas pérdidas económicas, en lo social y en lo cultural, estas poblaciones pierden lo más precisado: su identidad, su lugar en el mundo, su forma de reconocerse.

El vocero de los transportadores, Emilio Calle Gutiérrez, señaló que este sector reporta pérdidas cercanas al 25% debido a las dificultades de acceso a estos municipios.

Por su parte, el gerente de EPM, Jorge Londoño de la Cuesta, ha sostenido que los costos para asumir esta emergencia ascienden a los 261.000 millones de pesos. No obstante, en caso de que la contingencia siga, las pérdidas podrían llegar, incluso, a los 180 millones de dólares.

Este proyecto de infraestructura, el mayor socio del proyecto que prevé cubrir el 17% de la demanda energética del país, trabaja a toda marcha para normalizar el cauce del río, dijeron en el terreno funcionarios de la compañía que pidieron reserva.

¿QUÉ ESTÁ PASANDO EN HIDROITUANGO?

EPM informó en las últimas horas que de forma gradual, este viernes 8 de febrero, empezará a bajar agua por el vertedero de Hidroituango hacia el río Cauca, el cual está en una emergencia por la sequía que vive desde el cierre de la compuerta 1 de casa de máquinas, que se realizó el pasado 5 de febrero.

El agua empezará a verter por la estructura, habilitada desde hace meses, debido a que el embalse está a unos tres metros de alcanzar la cota 401 sobre el nivel del mar, la requerida para surtir este proceso.

"El embalse ha venido subiendo en más de un metro por día, con lo cual se estima que para la mañana del viernes ya se inicie la primera etapa del vertimiento al río y seguirá subiendo en forma paulatina. Hacia el próximo domingo en la noche se espera un vertimiento de 450 metros cúbicos por segundo, que corresponde al caudal ecológico establecido por las autoridades y consignado en la licencia ambiental del proyecto",
indicó Jorge Londoño de la Cuesta, gerente de EPM.

Esta situación es posible también debido a los aportes de agua que hizo la represa Salvajina, ubicada en el municipio del Cauca.

Asimismo, para atender las afectaciones al medioambiente en las ciénagas del Bajo Cauca y La Mojana, EPM aumentó con anticipación las reservas en los embalses de Porce II y Porce III, de su propiedad, para la descarga de agua al río Porce, que desemboca en el río Nechí y este último al Cauca.

Mientras tanto, en las comunidades aguas abajo sigue el drama de la sequía. Según el último reporte de EPM, van más de 34.291 peces muertos, así como 137.000 rescatados. Siguen trabajando las brigadas para hacer trabajos de rescate de fauna.

La empresa dispuso de 21 carrotanques y bidones para atender el suministro de agua segura en caso de que se requiera. Hasta el momento se han distribuido 269 metros cúbicos de agua, que benefician a una población de 71.466 habitantes, aproximadamente.

Así, a la altura de la desembocadura del Nechí, el caudal del Cauca podrá alcanzar cerca de 660 metros cúbicos por segundo.

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