Las razones por las que el salario mínimo en Colombia es alto

Premio Nobel de Economía reavivó el debate en el país, luego que afirmara que la baja productividad no justifica los aumentos.

Avanza reunión para determinar aumento del salario mínimo

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Portafolio
junio 07 de 2019 - 02:52 p.m.
2019-06-07

No hace mucho, cuando el presidente Iván Duque dio a conocer los miembros de su gabinete de gobierno, en que se incluyó el nombre de Alberto Carrasquilla, los usuarios de las redes sociales no demoraron en recordar que el jefe de la cartera de Hacienda aseguró en 2008 que “el salario mínimo en Colombia es ridículamente alto”.

(Lea: Premio Nobel de economía recomienda bajar salario mínimo en Colombia)

Una frase que aún le pasa factura y que revivió ahora con fuerza luego de que el Premio Nobel de Economía en 2010, Christopher Pissarides, recomendara bajar el ingreso básico de los Colombianos.

(Lea: Así es la liquidación para un trabajador de salario integral)

Para Pissarides el salario mínimo del país de US$280 mensuales es muy alto en comparación con la productividad y en gran parte, es la razón por la cual cerca de la mitad de la fuerza laboral trabaja sin contratos en el sector informal.

¿Pero qué hay de cierto en estas afirmaciones?

Centros de estudios económicos del país como la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) también concuerdan con estas afirmaciones y señala además que es un factor que presiona el incremento del desempleo en el país.

De acuerdo con la Anif, Colombia todavía registra elevados niveles de costos no salariales, los cuales bordean un 50% sobre la nómina salarial y se ha caracterizado por tener salarios mínimos elevados frente a otros países de la región.

Por ejemplo, “al escalar el Salario Mínimo Legal (SML) mensual contra el PIB per cápita de cada país, Chile realmente no presenta un SML tan elevado. En efecto, el SML representa tan solo un 33% del PIB per cápita en Chile, mientras que Colombia (47%) y Perú (52%) presentan los costos salariales más elevados como proporción de su PIB per cápita”, explica la Anif en un documento de septiembre pasado.

La Anif, en la misma línea del Premio Nobel de Economía, precisó en su análisis que los altos salarios mínimos han obedecido, en gran medida, a los elevados incrementos reales, los cuales han venido desbordando las ganancias en la Productividad Laboral. “En efecto, el SML en Colombia ha venido promediando incrementos del 1,2% real por año durante la última década”, precisa.

Y agrega que dichos “desbordes ya han empezado a presionar el incremento del desempleo en el país y probablemente también habrán de tener consecuencias inflacionarias, por cuenta de la indexación salarial.

Mientras que la visión de Fedesarrollo está en un salario mínimo diferenciado por regiones. Para el centro de estudios, la discusión no debe ser si el salario mínimo es alto o no, pues este realmente debería medirse según la productividad de las regiones.

“El salario mínimo no es alto en ciudades de departamentos que tienen alto ingreso per cápita, por ejemplo, Bogotá, Medellín y Cali. Ahí el salario mínimo no es una porción alta del salario medio. Pero si usted mira departamentos como Norte de Santander, La Guajira y Chocó, ahí el ingreso medio es mucho más bajo y entonces el salario mínimo es una barrera de la formalización laboral”, dice Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo.

En ese sentido, el directivo señala que los departamentos con más altas de informalidad laboral son aquellos donde el salario mínimo es más alto que el del salario medio.

Eso implica abordar una discusión que desde Fedesarrollo ya hemos venido ambientando, que es, por ejemplo, discutir la relevancia de tener salarios mínimos diferenciales. Colombia tuvo por mucho tiempo salario mínimo para el sector urbano y el sector rural, que tiene de alguna manera algo de sentido en la medida en que la productividad laboral es distinta”, puntualiza Mejía.

En consonancia con lo anterior, un economista consultado por Portafolio.co expresa que el salario mínimo en Colombia no está respondiendo a la productividad de país sino a temas políticos, dejando como resultado una vara más difícil para la formalidad laboral.

Concretamente, el crecimiento de la productividad de los últimos diez años, en promedio, ha sido de -0,6%, mientras que el crecimiento real del salario mínimo ha sido de 1,58%.

“El 45% de los trabajadores en Colombia gana menos de un salario mínimo. Eso quiere decir que está lejos de lo que debería ser, lo que hace el salario mínimo en realidad no es que lo uno esperaría: darle más ingresos a la gente, sino en la práctica es una barrera para que la gente sea más formal”, dice.

En ese sentido, explica que en términos de productividad, en Bogotá un trabajador sí logra darle a las empresas ese 1'300.000 pesos que le cuesta mantenerlo, pero en diferentes ciudades eso se vuelve una barrera.

“El salario mínimo diferencial es una de las propuestas que se ha empezado a esbozar bastante en Colombia”, indica y advierte que si la relación del salario mínimo respecto al medio ($1.200.000) es muy alta con seguridad habrá niveles de informalidad y desempleo muy elevados.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), grupo al que entró recientemente Colombia, el salario mínimo debe ser en promedio el 40% del salario medio, pero en Colombia está cerca o incluso superior al 80%.

“Para Bogotá está correcto, porque si se miran los salarios de la ciudad, equivalen más o menos al 40 por ciento, pero si se mira el país el salario mínimo en Colombia perfectamente podría estar en unos 600.000 pesos para lograr ese punto que tiene la OCDE, respecto al salario medio”, recalca el experto.

Y puntualiza que por eso Colombia tiene una de las tasas de desempleo más amplias de Latinoamérica.

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