Riesgo de que se disipe el interés por el cannabis

Los empresarios de esta industria se quejan de la lenta implementación de la ley y la demora en ajustes importantes para que las ventas fluyan.

Marihuana medicinal

Cada planta de Cannabis necesita 2,5 litros de agua diaria.

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octubre 07 de 2019 - 10:00 p.m.
2019-10-07

Pese a que Colombia fue uno de los primeros en reglamentar la cosecha, tenencia, producción, distribución, comercialización y exportación de sustancias derivadas de la marihuana en 2017, los empresarios se quejan de la lenta implementación de la ley y la demora en ajustes clave para que las ventas fluyan.

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Clever Leaves, propietaria de ‘La Chacra’, en Boyacá, y de un moderno laboratorio farmacéutico cerca a Bogotá, envió 360 gramos de flor seca a Canadá en febrero -la primera exportación legal de cannabis en -, y un cargamento de 6.000 botellas de un suplemento alimenticio hacia Londres a finales de julio.

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Además de Clever Leaves, que tiene capital colombiano y estadounidense, solo otra compañía -la colombo canadiense Pharmacielo- logró casi al mismo tiempo exportar una cifra similar de derivados a Suiza, después de tres años de estar en el negocio.

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“Sí quisiéramos que todo fuera más rápido, mejor, pero estamos ante un sector creciendo y formándose”, dijo a Reuters Julián Wilches, director de asuntos corporativos de Clever Leaves.

La compleja normatividad exige desde permisos de las autoridades agrícolas y médicas hasta el aval de la Policía Antinarcóticos y de los organismos que regulan los estupefacientes.

En promedio, las entidades públicas están tardando entre 12 y 18 meses para otorgar las licencias. A eso sigue un periodo de tres a seis meses para obtener los cupos que establecen la cantidad de siembras y de fabricación de derivados en laboratorio cada año.

“Colombia, que había tomado las primeras iniciativas, hoy en día es reconocido porque se está demorando muchísimo más de lo que la gente esperaba”, dijo Juan Diego Álvarez, vicepresidente de Asuntos Regulatorios de Khiron para Latinoamérica.

El director general del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), Julio Aldana, defendió la necesidad de que el país tenga un adecuado y sólido marco regulatorio y anunció que antes de finalizar este mes se tendrán nuevos avances en las normas.

“Todo esto está por aprenderse, está por abordarse y la única forma de hacerlo para que esto no sea un ‘boom’ es que lo hagamos de una manera responsable y que la hoja de ruta esté marcada por el rigor industrial y empresarial y el rigor científico en el tema sanitario y de salud”, dijo en un foro.

En el sector consideran que las dificultades están desestimulando a los inversores extranjeros, que según cifras de la estatal Procolombia trajeron más de 400 millones de dólares al país en casi tres años y que empiezan a examinar posibilidades en otras latitudes de la región que están mostrando una mayor agilidad en reglamentar la industria del cannabis.

Los empresarios alertaron la velocidad de la regulación en otros países de Suramérica como Uruguay, Perú, México y próximamente Brasil, que podrían borrar la ventaja inicial que tenía Colombia.

Reuters

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