Sector pesquero apunta a US$6.000 millones en exportaciones al 2029

La Aunap tiene también como meta que haya un consumo per cápita de 20 kilos al año, de aquí al 2022. 

Nicolás del Castiilo, director Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap).

Nicolás del Castiilo, director Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap).

Abel Cárdenas/CEE

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Portafolio
enero 20 de 2019 - 07:55 p.m.
2019-01-20

La pesca y la acuicultura nacional buscan armar una nueva red robusta para nadar en mares de competitividad y alta productividad. Esto con la meta de alcanzar los niveles de exportación de Ecuador, es decir unos US$6.000 millones anuales, de aquí al 2029.

En diálogo con Portafolio, Nicolás del Castillo, director de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap), dijo que en sus objetivos está incrementar el consumo de pescado per cápita anual, para llegar a 20 kilos de aquí a cuatro años, y poder desarrollar maricultura en jaulas.

¿Cómo está la salud del sector pesquero nacional en cuanto a comercio exterior?

El principal exportador del sector es la pesca industrial de atún, ya que vende al exterior entre 280 y 300 millones de dólares. Luego le siguen en importancia la tilapia, la trucha, la acuicultura de camarón, pesca de camarón en aguas profundas y someras en el Pacífico y los peces ornamentales.

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Sin embargo, el año pasado, Ecuador exportó en acuicultura más de 3.000 millones de dólares y es nuestro vecino. Y en pesca exportó otros 3.000 millones de dólares, básicamente en atún y dorado. Es decir, ellos son un país mucho más pequeño que nosotros con un solo océano y con muchos menos ríos.

¿La meta es llegar a igualar a Ecuador en unos años?


Me encantaría que pudiéramos igualar a Ecuador en menos de 10 años y esa sería la meta que estamos tratando de conseguir. Tenemos el potencial, porque en acuicultura está la zona de Tumaco y La Guajira.

¿Qué otros objetivos tienen para los próximos cinco o diez años?

Queremos tener por lo menos unas 15.000 hectáreas en camarón; que cuatro o cinco embalses funcionen como lo hace Betania; una acuicultura importante, que ya empieza de manera grande en Caquetá y Putumayo con el Pirarucú y en la Orinoquía, con el pavón, y tener a los pescadores artesanales, especialmente de la cuenca del Magdalena, donde hay más de 70.000, con buen repoblamiento de especies, para que tengan siempre producto. Además, Colombia es un gran importador de pescados, especialmente de basa de Vietnam, por lo que llegan más de 80.000 toneladas al año.

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Ahí hay un gran potencial en el crecimiento del sector con solamente sustituir las importaciones. Tenemos una gran ventaja y es que estamos muy cerca a un gran centro de consumo como Estados Unidos. Y podemos potencializar la comercialización de pescado fresco.

¿Qué le hace falta a este sector para poder consolidarse y pisar fuerte en el exterior?

El sector ha tenido ires y venires, y en ese proceso hemos quedado mal con los bancos. No existe mucha confianza por parte del sector bancario; no hay líneas de crédito y no hay garantías. Generalmente, un banco no le presta a algo que se mueva como un buque o un barco pesquero. Por otro lado, los camarones era un negocio muy grande en Colombia y era bastante más grande de lo que es hoy. Llegó a exportar más de 100 millones de dólares, pero con la revaluación el negocio se marchitó. Hay que atraer a la inversión extranjera en este aspecto.

Al país también le afectó mucho y todavía lo hace el tema de la seguridad, la violencia y el narcotráfico. El pacífico colombiano Buenaventura y Tumaco eran verdaderas potencias en el campo pesquero. Había plantas de harina de pescado, plantas de camarones, plantas enlatadoras de atún. Hoy no existe ni una sola planta ni en Buenaventura ni en Tumaco. El narcotráfico y la inseguridad sustituyeron todos estos negocios.

¿En cuánto está el consumo nacional de pescado?


Estamos consumiendo unos siete kilos por persona en un año, que es lo que consume solamente en camarones España anualmente, por ejemplo, pero hay datos interesantes como Boyacá, que es uno de los más altos consumidores en el país, por la trucha. El más alto con toda seguridad es la Amazonía, porque no hay otra alternativa. Dicen que sobrepasan los 80 kilos por persona por año, que es un nivel como el de Japón, España o Estados Unidos.

¿Qué metas tienen en este sentido?

Queremos llegar a 20 kilos pero no en este 2019, sino en cuatro años. Me parece que es fácil de conseguir, porque el pescado es un producto muy reconocido como bueno, que no hace daño y que es orgánico.

¿Han pensado profundizar en la maricultura en jaulas?

En este país no hay una sola jaula en el mar. La maricultura en jaulas es algo muy reconocido a nivel mundial; todo el salmón de hoy en día que se produce en Noruega, Chile, Nueva Zelanda es producido en jaulas. Todo el mar Mediterráneo está lleno de jaulas para producir dorado y lubina. Está también la producción de mejillones en Bélgica, España y Chile. En Asia ya lo están haciendo con pargo, mero y róbalo; la tecnología se conoce, pero en Colombia no lo hemos hecho nunca.

Hubo un intento de cobia en Cartagena, pero desafortunadamente se lanzaron a hacerlo con mucho desconocimiento y no les fue bien.

Nuestra intención es hacer la investigación, tanto del Pacífico como del Atlántico, para que sean nuestras especies nativas, conocer el paquete tecnológico, saber qué tipo de jaula y empezar a fomentar la inversión privada, para que haya este tipo de peces, viniendo de la parte comercial hacia la parte de producción.

Básicamente hemos escogido pargo y mero, porque son especies que se venden muy fácil y son muy apetecidas por el consumidor. También se pueden hacer nuevas especies como el pepino de mar, que no es aún un recurso pesquero en el país. Estamos buscando una concertación con el Ministerio de Ambiente, para permitir los peces ornamentales marinos, que en este país no se aceptan, solamente cuando hablamos de peces ornamentales hablamos de los continentales.

Vale destacar que los peces ornamentales de mar son muy apetecidos, de hecho un caballito de mar vale 100 dólares, y esa podría ser otra alternativa para San Andrés. Invemar de Santa Marta ya tiene el paquete tecnológico para tres especies, entre ellas el caballito de mar, pez payaso y otra más.

Andrés Felipe Quintero Vega
En Twitter: @QuinterovAndres

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